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Domingo

El oligarca que todos llevamos dentro


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“¡No se vista como india!”, “!Con los indios no se juega¡”, “¡Ay, no sea india!”, eran las frases que –le contó Marta Elena a Carlos Arrazola, el editor de Plaza Pública – resonaban en las reuniones familiares y en la vieja casa patronal de la finca El Zapote, donde Marta Elena creció (https://bit.ly/2lf0pAr).

Nadie imaginó que años más tarde, aquella niña emparentada con la oligarquía industrial, los Castillo, iba a ser la protagonista de una pequeña rebelión, desde el seno de su familia, contra la sociedad y contra todo un sistema. De esa rebeldía iba a salir un libro y muchas otras cosas más. Marta hizo un libro para hallar respuesta a esas grandes interrogantes que se le presentaban cuando era chiquita: ¿quiénes son esos que llaman indios y por qué les tratan así?; y ¿quiénes somos nosotros, oligarcas?

Todo libro es un viaje hacia historias que, de otra forma, se perderían, quedarían sin ser contadas. Guatemala: linaje y racismo, es eso, un viaje por una fascinante historia de cómo los conquistadores navegan a través de los tiempos, los siglos de la historia nacional, y siguen aquí, con nosotros, imponiendo su voluntad más allá de las leyes, de los presidentes y toda la parafernalia de la democracia.

Guatemala: linaje y racismo, nos recuerda, como una pesadilla mortal, la sociedad cortesana que fuimos, hemos sido y seguimos siendo. Esa sociedad patrimonial de caciques que se regodean con el uso del poder, pero también de lacayos, que intentan llevarse algo, lo que puedan, lo que sea. Esa sociedad que adquirió un delicado gusto por las jerarquías, el hablar quedito, la preferencia por la blancura, el mito de la buena familia, el apellido, el afán de buscar a los parientes europeos, la sociedad donde las relaciones de poder tensas se disfrazan de formas exageradamente amables, que rayan en la adulación y el servilismo. En Guatemala se puede ser militar, académico, empresario, político, actor, y hasta vendedor de plátanos en La Terminal, como el presidente Morales, pero en el fondo pareciera como si todos lleváramos un oligarca adentro. Porque nadie supera un problema si antes no lo reconoce.

Linaje y racismo es una investigación que aborda una de las corrientes submarinas en ese mar que es Guatemala: la poderosa mezcla entre el linaje y el racismo. Porque pasa el anticomunismo, los gobiernos militares, y la guerra y el autoritarismo, y la democratización y la posguerra, como en la superficie, el oleaje; pero en el fondo, esta corriente sigue intocable. Cambian las formas, las elites se adaptan a los cambios que les presentan las circunstancias, pero el núcleo –el linaje y el racismo– qué duda cabe, sigue tan intacto.

Aún y cuando pensábamos que con la democracia y la posguerra íbamos a ver a ese ser nacional preparado para el entierro, con sus algodones en las fosas nasales, vestido para la ocasión, oliendo a formol, sucedió todo lo contrario: que ese ser oligárquico nos mira a la cara y se ríe de nosotros.

***

Recién salió a luz la quinta edición de Guatemala: linaje y racismo.

La primera edición se publicó en Costa Rica, con el sello editorial de FLACSO, la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales. Era 1992 y en aquel momento, el sentido común dictaba que era mejor no publicar el libro en Guatemala. Era la época cuando los militares perseguían libros y personas; y podían matar a quien ellos quisieran por lo que la gente pensaba. Como ellos mismos decían: esos que piensan y escriben son más peligrosos que cien guerrilleros en la montaña.

Linaje y racismo es la tesis de doctorado, en la Universidad Complutense de Madrid, de la profesora Casaús. El título original: La ideología de la clase dominante guatemalteca. Estructura, práctica política e ideológica del núcleo oligárquico, cambió, a sugerencia de Edelberto Torres-Rivas, en aquel entonces director de FLACSO Costa Rica. La creatividad desbordante de Edelberto ha quedado reflejada en varios libros que no son de él, pero que él ha puesto nombre. La portada de la primera edición llevaba en primer plano a uno de los conquistadores, a caballo, en batalla, blandiendo su espada al aire. Unos pocos ejemplares llegaron a Guatemala. Era un libro codiciado, de esos que se fotocopiaban, por los que uno preguntaba –infructuosamente– en las librerías de usado.

Fue en 2007 cuando Raúl Figueroa preparó la tercera edición. Desde entonces, la portada cambió. F&G editores empleó la fotografía de don Claudio Urrutia y familia. La fotografía la halló Raúl Figueroa en el Libro Azul (1915), esa pieza de propaganda con la que el gobierno de Manuel Estrada Cabrera esperaba convencer a los extranjeros que se animaran a venir a invertir en Guatemala. De la foto destaca la diferencia de edad entre don Claudio, el paterfamilias, y su esposa, situada atrás, y de pie, él está sentado, imponente, todos lucen impecablemente vestidos, zapatos relucientes, para la ocasión: ir a retratarse a alguno de los estudios de la ciudad.

En esta nueva edición la autora nos ofrece un Epílogo en el que describe su trayectoria intelectual, hasta presentarnos esa articulación entre la investigación académica y los aportes a la justicia de transición: opiniones expertas presentadas en las cortes, por varios casos judiciales: el juicio contra el alto mando del general Efraín Ríos Montt, el caso contra el jefe de inteligencia militar del régimen militar, el general Rodríguez Sánchez, los casos de violencia sexual ocurridos en Sepur Zarco, y otros más. Esta edición recupera el prólogo de Carlos Vilas, escrito para la primera edición. En esta edición encontramos, además, un índice de nombres; y las gráficas interiores, en forma de hojas ampliadas, es un recurso extraordinario para visualizar los árboles genealógicos.

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Leila Guerreiro cuenta la historia de Michel Bras, el chef, que de cuando en cuando llevaba a sus alumnos a la terraza de su restaurante escuela, para apreciar los campos a la luz del atardecer; y allí estaban, hasta que la luz se apagaba en el horizonte. Entonces, les decía: “Muy bien: ahora vuelvan a la cocina y pongan esto en los platos”. Eso mismo hizo Marta en Linaje y racismo. Nos puso en un libro, condensado, ese paisaje desgarrador de la Guatemala racista, oligárquica.

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Estudios Digital, una de las revistas de la Escuela de Historia de la Universidad de San Carlos, estuvo dedicada a analizar Linaje y racismo. desde este vínculo https://bit.ly/2JOxmNY podrán leer los artículos de Demetrio Cojtí, Amílcar Dávila, Regina Fuentes Oliva, la editora, María Teresa García Giráldez, Gloria Lizbeth Graterol y Juan Manuel Ledezma.

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