Lunes 24 DE Septiembre DE 2018
Domingo

Miles de ciudadanos olvidados

Sociedad de Plumas

Fecha de publicación: 08-04-18
Jorge de León > Elperiódico Por: Mario Yon Secaida
Más noticias que te pueden interesar

El próximo domingo 15 de abril estamos convocados a votar en la Consulta Popular por el diferendo territorial de Belice. Este momento resulta crítico para la historia de Guatemala y Belice, cuyos Estados han decidido resolver su centenaria disputa en la Corte Internacional de Justicia (CIJ).

Varias generaciones de profesionales de carrera del Ministerio de Relaciones Exteriores a lo largo de tantos gobiernos han avanzado hacia esta resolución. De forma pública, legal y transparente se han firmado los acuerdos y se han agotado todas las fases de diálogo.

Es importante notar que la Consulta Popular que se celebrará el próximo domingo fue acordada desde 2008, modificados algunos detalles en 2015 y definida la fecha en 2017. Más de 10 años han pasado y los profesionales en la materia concuerdan que existe un caso interesante a favor de Guatemala en la CIJ. Claro, esto significaría una inversión importante en abogados del más alto nivel por seis años –por lo menos– si se quiere tener alguna posibilidad en la Corte.

Resulta un esfuerzo tardío intentar detener la consulta después de haber pasado tanto tiempo. El Acuerdo Especial de 2008 y sus modificaciones estipulan que la CIJ es el único mecanismo posible para resolver el reclamo territorial y de una vez por todas resolver el problema. En este sentido si no gana el SÍ en la consulta, esta se tiene que repetir en otra ocasión.

Los fundamentos para presentar un caso sólido en la CIJ son varios. Por ejemplo, el hecho de que no se cumplió con nada de lo estipulado en el Tratado de Aycinena-Wyke en 1859, el cual se declaró caduco en 1946, dan un buen recurso a Guatemala.

Hasta el momento solo se han planteado reacciones nacionalistas con poca profundidad, conspiraciones reptilianas muy creativas y argumentos legales que no han prosperado en la Corte de Constitucionalidad en contra de la Consulta. ¡Incluso se ha sugerido el uso irracional de la fuerza!

A nuestro país le conveniente mucho resolver el diferendo. La seguridad jurídica o de cualquier tipo en ese territorio es inexistente y las vidas de miles de ciudadanos en la zona de adyacencia dependen de una resolución pacífica y razonable. Ya se ha dicho en este espacio que es casi una labor humanitaria y de responsabilidad como conciudadanos.

Al votar por el SÍ en la Consulta Popular honraremos los compromisos –a los cuales de forma pública, voluntaria, legal y transparente– nos hemos comprometido. Han pasado más de 10 años desde que se planteó y conoció esta solución y los argumentos en contra de esta han quedado cortos en las cortes y en diferentes espacios de discusión.

Guatemala y nuestra región merecen de una solución razonable y pacífica. Esta generación de guatemaltecos responsables puede dejar una mejor nación a sus herederos al votar SÍ el próximo 15 de abril, la patria se los agradecerá.


Sociedad de Plumas es una red de colaboradores comprometidos con promover en las páginas editoriales el balance, el contraste y la propuesta constructiva.

Etiquetas: