Domingo 23 DE Septiembre DE 2018
Domingo

Mequetrefe

Fecha de publicación: 18-03-18
Por: César A. García E.
Más noticias que te pueden interesar

El mequetrefe salta a la palestra, se viste de digno y hace una cruzada que –ante todo el mundo– parece una gesta… de hombre valiente, principios morales, lucha por valores y de gente honesta. Pero es solamente, un ardid vacío de ínfulas sin gracia, lucha sin sustento, cámaras y ruido; él no puede más… es un mequetrefe. Sin ningún escrúpulo, sin agenda propia y sin convicciones, sigue el derrotero de quienes le mandan y además demandan que muestre a granel, su sometimiento y bajas pasiones. Rodeado de luces, llamado a entrevistas, es –el mequetrefe– un gran “activista”; pero además siente, es un paladín, es un justiciero, el hombre de moda… ¡gran protagonista!

Con chaleco azul y cara de bobo, es el mequetrefe el “dueño de todo”; pero puede estar “bien acicalado”, usa guayaberas, “tacuches” de moda, fachas muy variadas que dejan notar su “camaleonismo”, su anhelo de fama y ansias de arribismo. Se para “seguro” rodeado de otros, aquellos que admira y cuyas acciones, distinto a las suyas… muestran credenciales, sesos y razones. Pero el mequetrefe quiere gobernar, es su sueño un día y mientras éste llega… protagonizar; su pasado gris de politiquero, lo hace añorar, soñar… codiciar, y cual lo hacen otros, usa su trabajo –que pagamos todos– para lucir grande y victimizarse, para ser fachoso, cínico y odioso; ¿Cumple sus deberes? Eso para nada… ese “no es su oficio”, sino solamente sacar beneficio y buscar conectes, influencia y poder, para sus patrones, a quienes no duda en obedecer… ¡sabe ser lacayo! Y siendo buen títere, una pieza puesta, con fines “aviesos”, cuenta con cariños y con trato afable… de algunos traviesos; unos de la prensa, otros del Congreso, otros de gremiales y varios obesos: de hartarse del pueblo, nutrirse del hambre, robar a placer, armando desmadres.

Es que el mequetrefe está en todas partes, es como una peste… procrea desastres; es un diputado, es un presidente, es jefe gremial y muy influyente, el procurador –que hoy nos ocupa– es un contralor, es sindicalista, es un “progresista” y un conservador; es también ministro y es un asesor, es a ratos cómplice o perpetrador… es todo aquel obtuso, en cuya existencia domina el abuso. Una sola agenda gobierna su vida… llena de intereses, raras ambiciones, codicia sin fin, colmada de hartazgos y de sinrazones. A ser mequetrefes aspiran hoy muchos, se puede vivir –por toda la vida– a base de timos y de tropelías que pagará el pobre y el marginado, pagarán los niños mal alimentados. Pagará un enfermo en un hospital, con precaria ayuda, contaminación, miles de carencias y en fin… todo mal. Lo paga el honrado y con sus impuestos, hace vivir –pleno– a este funesto. Lo paga la escuela sin techos ni pisos; se paga en la calle, donde predomina el cruel malviviente al que ignora siempre –y además defiende– el feo indecente. Lo paga la madre que lucha angustiada, cuidando a sus hijos, en este país, donde predomina la fea charada. Lo paga el piloto en el autobús que arriesga su vida, llevando sustento, sin que eso preocupe a este esperpento. Lo paga el tendero y el emprendedor, cuando sus persianas abren al horror… de la incompetencia, del cinismo pleno, del abuso craso y la malvivencia… males que no son –para el mequetrefe– dignos de su tiempo, ni de su conciencia. ¡Piénselo!

Etiquetas: