Jueves 20 DE Septiembre DE 2018
Domingo

El Show NO debe continuar

Fecha de publicación: 11-03-18
Por: César A. García E.
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Aguardé para ver y escuchar “el juicio crítico” –que es lo que se espera- de los “vistosos analistas” de la realidad nacional que pululan en los distintos medios de comunicación masiva, respecto al mal llamado “Frente ciudadano contra la corrupción”… pero ninguno de los “famosos” analizó el tema, con la rigurosidad que lo merecía. Todo lo contrario, básicamente todos los “analistas” se encargaron de validar el “show” y servir de alfombras, para que el “gran” protagonista, pudiera hablar –sin un solo cuestionamiento serio- sobre este grupo que usurpa la calidad de  “representativo de la diversidad chapina”. Considero mi deber, ampliar lo que escribí la semana pasada, a este respecto, respondiendo a falacias profusamente difundidas, por columnistas y “analistas”:

1- ¿Es este grupo representante de los guatemaltecos honrados? En definitiva no lo es, aunque algunos honrados estarán siendo –incautamente- utilizados, por expertos de la manipulación y gobernantes –tras bambalinas- durante décadas de este sufrido país… hubo ilusos útiles en la tarima. El grupo nació siendo no representativo, porque fue de integración inducida, incluyendo solo: afines, cándidos y monigotes variopintos, para que lucieran distintos a los organizadores, de quienes son o serán -si quieren seguir perteneciendo al grupo- subordinados; deben recordar los advenedizos que: “Quien paga los mariachis, pide las canciones”.

2- ¿El que no pertenece a este grupo está a favor de la corrupción? En absoluto, los verdaderos “anticorrupción” la mayoría de guatemaltecos; todos aquellos que trabajamos dignamente, pagamos impuestos, no aceptamos ni damos sobornos y no hemos manoseado la cosa pública para nuestro beneficio; quienes no hemos estado pegados a la teta del Estado, drenando mediante privilegios o transas, mientras el país se hunde en la miseria, inseguridad y caos. Éstos dignos guatemaltecos –salvo algún cándido- estamos fuera del folclórico grupo, y creo que cualquier honrado –de tradición- con tres dedos de frente, no hubiese aceptado la invitación a esta puesta en escena que –más que obvio- busca protagonismo, a la vez que se congracia con quienes luchan contra la corrupción, en lo que no han tenido arte ni parte, los astutos manipuladores que hoy lavan cara… ¡muy conveniente!

3- ¿Todos somos responsables del caos y la corrupción? En absoluto, pero en definitiva, si los protagonistas del show se sienten así, deben serlo, por haber estado adheridos a la cosa pública de una u otra forma, haber sido titiriteros o títeres según el caso, ser criminales o parientes de delincuentes confesos, de lo cual hasta presumen, como si se tratara de una virtud. Paradójicamente son los representantes de estos grupos, quienes dicen –en nombre de los empresarios- “mea culpa”; yo le digo: no meen afuera de la bacinica, pretendiendo arrastrarnos a la complicidad, a quienes hemos sido ajenos a la cosa pública o jamás hemos tenido influencia en ésta. Ni somos responsables quienes nos hemos dedicado a producir y hemos tributado, ni el 50% de los guatemaltecos que crecieron como niños desnutridos crónicos, ni los cándidos votantes que nunca tuvieron opción de elegir, porque los titiriteros de siempre, postularon a idiotas o ladrones, para manejar –para si- la cosa pública; ahora –llanamente- se preparan para ungir a otro pelele.

4- ¿Los hoy vestidos de impolutos, estarían exhortando a la honradez si no se sintieran amenazados? Para nada; más bien, hacen acopio del refrán “si no puedes con tu enemigo únetele”. Se han dado cuenta que el poder que manejan sus –hasta hace muy poco- “enemigos” tiene investidura imperial y no había forma de salvarse a la persecución… aunque algunas de sus tropelías –deben consolarse entre si- ya prescribieron. Hasta antes de esta puesta en escena, algunos de los “honrados” instantáneos, le hacían la barba a Daniel Ortega –corrupto de campeonato- o dedicaban odas públicas al presidente Morales, nada menos que dentro del foro del ENADE, ¡Estamos con Usted presidente!, le decían; hoy quienes lo animaron a la insulsa lucha que no llamaron entonces “anticorrupción” sino “anti imperial”, le critican, amenazan, mofan y –por ello- reciben aplausos de sus vasallos.

5- ¿Es la prensa objetiva en el asunto? Lamentablemente no ha aprendido la lección; la prensa –en su mayoría- obedece, en términos de coberturas de “gestas ciudadanas” a una agenda “conveniente” y a congraciarse con sus anunciantes importantes… lo que hagan ciudadanos legítimamente preocupados por la patria es irrelevante, desde la óptica del periodismo interesado. Todo el montaje mediático fue cuidadosamente manejado con un cronograma preciso de: entrevistas, columnas, coberturas y rabietas del “héroe” del momento y villano histórico… nada quedó al azar.

6- ¿Se trata de un acto legítimo de contrición de los mandamases del grupo? Muy improbable, más bien parece una acción de supervivencia en el nuevo esquema que ha marcado el imperio… uno que exige, los dineros de los contribuyentes –cómo siempre debió ser- lleguen a los marginados, se traduzcan en salud pública, nutrición, educación y seguridad, reduciendo la emigración a los EEUU. Dentro de este modelo –al que les ha costado adaptarse a los titiriteros- ellos no quieren perder control, de modo que mutan y se acomodan, aunque sea a disgusto y pronto presentarán a sus ungidos que ofrecerán rescatar Guatemala, pero –paradójicamente- recibiendo órdenes de los mismos apátridas de siempre… la propuesta del Show es que “todo cambie”, para que el statu quo prevalezca.

7- ¿Hace bien el comisionado Velásquez y la fiscal Aldana en ser comparsas de esta agrupación? Se equivocan por completo y se restan credibilidad; su mandato les impone a servir a la justicia, es decir al pueblo… especialmente al esquilmado y honrado, no a grupos de presión y mercantilistas. Si pienso bien, me parece que los “nuevos honrados” han sido más sagaces que ellos, o que ellos, en realidad creen en su cambio moral y han acordado, la promulgación pública de pedidas de perdón y sanciones, a través de juicios abreviados. Si pienso mal, me decepcionan, porque están sirviendo de avales morales a un grupo conspicuo de manipuladores de profesión que –infaltablemente- han sabido cómo manejar los hilos del poder… y lo seguirán haciendo, esperando el momento oportuno, para quitárselos de encima, dando por terminado el mandato de la Cicig. Velasquez y Aldana, con sus nuevos “amigos” que hoy les dicen ¡estamos con ustedes!, solo es cuestión de tiempo para que escuchen ¡No nos avergüencen!… el diablo nunca pagará bien.

El honrado y pensante chapín –infaltablemente- argumenta “no hay líderes”, sin percatarse que cada uno de nosotros es uno. Pero la escusa resulta del hecho de no quererse involucrar, dando la cara, “arriesgándose” como repiten y menos aun metiéndose la mano a la bolsa. Sin convicción, valor y dinero no se hace nada; lo más fácil para algunos pensantes honrados, es adherirse a éstos grupos de lobos con piel de oveja, pero eso solo garantiza que su presencia sea útil para despropósitos, pero es atractivo porque les sale gratis, pero se olvidan de que: “Quien paga manda” y al final del día, el continuismo lo pagamos todos los mirones pasivos del asqueroso espectáculo cuyo desborde de cinismo eclipsó en un solo día, todos los desaciertos presidenciales. ¡Piénselo!

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