Domingo 18 DE Febrero DE 2018
Domingo

Metamorfosis institucional

Fecha de publicación: 11-02-18
Ilustración JORGE ANTONIO de León > El periódico Por: Claudia María Galán Sociedad de Plumas
Más noticias que te pueden interesar

Desde la Revolución Francesa, los filósofos Montesquieu y Rousseau coincidían en el impacto fundamental de las instituciones en la prosperidad de una nación.

Al analizar las causas del desarrollo económico y social de los países, surge la cuestionante sobre el papel que deben jugar las instituciones.

En este sentido, se amplía la teoría del crecimiento económico a partir del concepto de instituciones. Estas se definen como las reglas del juego establecidas por los hombres para regular las relaciones políticas y económicas.

La teoría neoclásica del crecimiento económico se vio enriquecida al incorporar a las instituciones como parte de las causas de las diferencias en los niveles de desarrollo entre países. Si bien la tasa de inversión, el nivel educativo y la dotación de recursos naturales explicaban el crecimiento de ciertos países respecto de otros, aún no eran argumentos satisfactorios. Es así como las instituciones juegan un papel en el crecimiento económico al aportar otra explicación al análisis.

El cambio institucional constituye entonces una de las causas primarias del crecimiento económico. Estas poseen dos características primordiales: función y forma. Por una parte, se basan en un régimen de gobierno dándole así una forma que en nuestro caso es el sistema democrático con un régimen presidencialista. Por otro lado, las instituciones ejercen un rol como protectoras de la representatividad en las decisiones políticas, de la propiedad privada y de la estabilidad del país.

En medio de la incertidumbre política actual en el país, la escasa construcción de consensos ha generado más bien polarización impidiendo avanzar en términos políticos e institucionales. En este sentido, vale la pena cuestionar tanto la forma como la función de las instituciones y su incidencia en el crecimiento económico.

Muchos hablan que más que enfrentar una crisis institucional, Guatemala atraviesa un proceso de ilegitimidad en sus instituciones. La coyuntura política actual evidencia una falta de legitimidad motivada no solamente por los escándalos de corrupción en los cuales se han visto envueltas, sino también por mantener un rol pasivo que pone en riesgo la misma institucionalidad democrática.

No podemos hablar de democracia sin un sistema de justicia independiente con instituciones maduras y eficaces que coadyuven a superar los problemas socioeconómicos del país. Al no asumir un rol protagónico, las instituciones se convierten en una de las causas principales del débil crecimiento y en un corrosivo que impacta la vida pública y social.

Es así como debe surgir la metamorfosis institucional, al pasar de orugas a mariposas. Sufrir estos cambios en su interior, permitirá a las instituciones enfrentar nuevos retos para impactar de manera positiva en el desarrollo económico y social del país.