Lunes 19 DE Noviembre DE 2018
Domingo

Honduras en picada

Fecha de publicación: 03-12-17
Ilustración Jorge Antonio de León > El periódico Por: Jaime Barrios Carrillo
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El país más alejado de la democracia en Centroamérica es Honduras. Las recientes elecciones mostraron las fallas del sistema. También que es uno de los Estados menos transparentes del mundo, según la organización Transparencia Internacional que ubica al país hondureño en el lugar 145 entre 170. O sea de los lugares más opacos y corruptos del planeta.

Democracia no es solamente celebrar elecciones cada cuatro años. Una sociedad democrática abarca muchas dimensiones en la vida de sus ciudadanos. Un índice importante es la pobreza porque a más pobreza innegablemente menos democracia. La pobreza impide el desarrollo de millones de personas en Honduras al no permitir el acceso a la educación, a la cultura, a la salud y a los demás derechos humanos.

El gobierno del depuesto Mel Zelaya fue acusado de violentar el orden constitucional al intentar cambiar la legislación con vistas a permitir la reelección. El golpe de Estado en el 2009 produjo una crisis institucional y un déficit democrático en el país. El Ejército hondureño mostró su carencia de vocación democrática.

Hace cuatro años triunfa en las urnas el Partido Nacional, obteniendo la presidencia Juan Orlando Hernández. La sombra del fraude acompañó todo el proceso. La candidata opositora y esposa del depuesto Mel Zelaya, Xiomara Castro, del Partido Libertad y Refundación (Libre), obtuvo 896 mil 498 que significó un 29 por ciento de los votos, superando al candidato del otro partido tradicional, el Liberal. Castro denunció un fraude electoral de grandes proporciones. Se informó del desvío por parte del Tribunal Supremo Electoral (TSE) de 214 mil 575 votos para favorecer a JO Hernández. En esa oportunidad la representante del Parlamento Europeo recomendó, como cambio urgente, la despolitización del TSE. En esas elecciones se rompió la supremacía bipartidista del Nacional y el Liberal. También surgió un candidato interesante, Salvador Nasralla, del Partido Anticorrupción que logró el 14 por ciento de los votos.

El gobierno de JO Hernández se caracterizó por el aumento de la corrupción y la gestión ineficiente. También por la represión contra el movimiento social y popular. Durante su gobierno fue asesinada impunemente Berta Cáceres, activista ecológica reconocida con el premio Goldman y representante del
pueblo lenca.

Hernández decidió también establecer la reelección aunque está prohibida por la Constitución, lo que fue considerado ilegal por grandes sectores tanto políticos como sociales, lanzando su criticada candidatura para reelección en la presidencia. El Ejército está vez apoyó la reelección.

Las elecciones del domingo mostraron de nuevo a Salvador Nasralla, candidato por la Alianza de la oposición. Los resultados hasta que se había contabilizado el 57 por ciento de los votos lo daban como ganador con cinco puntos de ventaja sobre Hernández. El candidato del Partido Liberal felicitó a Nasralla y llamó a aceptar su triunfo. Un magistrado del TSE declaró que la tendencia era irreversible. Entonces sucedió lo inesperado: el TSE cerró sus puertas durante dos días y no hubo ningún tipo de reportes mientras el oficialista Partido Nacional anunciaba que el triunfo era de ellos. El TSP al reabrir sus puertas y recomenzar los reportes mostró una gran tendencia de ascenso del candidato oficial que creció
hasta superar a Nasralla.

Honduras está sumida en el caos. Con acusaciones fundadas de fraude y en medio de una tensión social que afectará la economía y las inversiones. Hay un enorme responsable y es el TSE por su lentitud en el conteo y sobre todo por cerrar la información durante dos días lo que produce sospechas fundadas y una gran frustración.

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