Sábado 15 DE Junio DE 2019
Domingo

El extraño comportamiento de la tuberculosis en Guatemala

Han pasado 24 años del momento en que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró la epidemia de tuberculosis (TB) como “emergencia” en todo el mundo. Desde entonces, este organismo internacional ha puesto en marcha dos agresivas estrategias encaminadas a eliminar la enfermedad: la primera, “Alto a la Tuberculosis”, en 2006 y la segunda, “Fin de la Tuberculosis”, en 2014. De cumplirse las acciones propuestas en este ambicioso abordaje, en 18 años las muertes por tuberculosis tendría que reducirse al 90 por ciento y a 80 por ciento, la tasa de incidencia. Como meta final, los especialistas esperan que después de 2035 cuando alguno hable de “tuberculosis”, sea solo como término de referencia y consulta. Historia.

Fecha de publicación: 29-10-17
Por: Claudia Méndez Villaseñor cmendezv@elperiodico.com.gt

Los expertos identifican tres fases o curvas cuando miden el impacto de una epidemia. La curva ascendente o de crecimiento, el punto máximo o meseta y la descendente o de terminación. Los reportes de los últimos cinco años, hacen pensar a los expertos que en Guatemala, la epidemia de tuberculosis (TB) habría comenzado la etapa “meseta”, explica Maritza Samayoa, responsable del Programa de TB del Ministerio de Salud. En este periodo los casos identificados oscilan entre los 4 mil 500 y 3 mil, es decir, la enfermedad “se mantiene”. “No aumenta, pero tampoco se reduce”, afirma la especialista.

Por ejemplo, el Sistema de Información Gerencial de Salud (Sigsa) registró 23 mil 338 casos de 2015 a la fecha: 4 mil 564 en 2015; 3 mil 780 en 2016 y 3 mil 319 de enero al 9 de septiembre.

En Guatemala se ha registrado la mayoría de casos, 2 mil 449, en estos tres años: 847 en 2015; 822, el año pasado y 780 de enero a septiembre último.

En el mismo periodo también fueron reportados enfermos con tuberculosis en Chiquimula (611), Suchitepéquez (1,159), San Marcos (721), Escuintla (1,101), Quetzaltenango (457), Huehuetenango (312) y Petén (241).

Jalapa es el departamento con menos cuadros clínicos de afección. En 2015, hubo siete casos; dos en 2016. De enero a la fecha se han contabilizados ocho, según el Sigsa.

Para determinar el porqué del comportamiento errático de la epidemia, Samayoa menciona que la Organización Panamericana de la Salud (OPS) tendría que considerar un estudio profundo para determinar la fase descendente de la TB, es decir que podría desaparecer del país, o si ese aparente estancamiento se debe a otras causas. “Por ahora no lo sabemos, solo que los casos se mantienen”, afirma Samayoa.

Aunque este ciclo extraño desconcierta a los expertos, en Guatemala, el Ministerio de Salud tiene claro el perfil epidemiológico de los enfermos y su ubicación geográfica. La mayoría procede de zonas fronterizas y casi siempre son trabajadores temporales de fincas agrícolas, ubicadas principalmente en la bocacosta del país. “Se enferman por las condiciones en las que realizan ese trabajo, el hacinamiento en que conviven y la mala nutrición”, indica la especialista.

En Guatemala, una de las causas de la epidemia es la pobreza que afecta varios municipios del departamento, afirma Samayoa. Por este motivo, en la colonia 1o. de Julio de la zona 19 capitalina, la OPS impulsa la II fase del programa “Control de la Tuberculosis en Grandes Ciudades de América Latina y el Caribe, Lecciones Aprendidas”, que arrancó en 2013 con un plan piloto en las ciudades de Guarulhos, Brasil; Bogotá, Colombia y Lima, Perú.

En 2014, el programa incluyó ciudad de Guatemala y otras de México, Paraguay y Uruguay.

Según Samayoa, la colonia 1o. de Julio fue elegida porque está ubicada en una zona urbana pero con pobreza y pobreza extrema, debido a las comunidades cercanas. “El centro de salud tiene la responsabilidad de hacer la búsqueda de personas con TB y brindarles el tratamiento”, añade.

Por edades

Los datos del Sigsa revelan que la enfermedad afecta a población comprendida en 12 rangos de edad; 15 a 19 años; 20 a 24 años; 25 a 29 años; 30 a 34 años; 35 a 39 años; 40 a 44 años; 45 a 49 años; 50 a 54 años; 55 a 59 años; 60 a 64 años; 65 a 69 años y más de 70 años.

Pero son los grupos de 20 a 24 años, de 25 a 29 años y de 35 a 39 años los que concentraron la mayoría de casos de 2015 a la fecha, con 1,086, 1,046 y 1,010. El promedio anual osciló entre los 223 y 397 casos.

Niños de 5 a 9 años también han padecido la enfermedad, según el Sigsa. En estos tres años se han detectado 503 casos.

El Programa de Tuberculosis del Ministerio de Salud cuenta con los medicamentos que requieren las personas infectadas. Reciben el tratamiento de manera gratuita en los centros de salud cercanos a los domicilios de las personas. El abastecimiento de medicamentos está garantizado, asegura Samayoa.

En antaño, la mayoría de hospitales nacionales definía un área como Pabellón destinado a las personas con TB. El enfoque médico iba acompañado de uno nutricional. Las personas permanecían internadas hasta estar lo más restablecidas posible.

Ahora, con el Plan Estratégico Nacional, la cartera se ha planteado metas de detección, tratamiento y seguimiento de casos de la enfermedad. Con esta planificación se ha incrementado el diagnóstico, señala Samayoa.

Además se utilizan nuevas metodologías como las pruebas con el Xpert MTB/Rif®, habilitadas en 12 servicios del país, y las del GenotypeMTBDRplus 2.0. Con el primero se obtienen resultados en unas 72 horas y con el segundo en siete días. “Se consigue acortar el tiempo de inicio del tratamiento y corta la cadena de transmisión del bacilo”, agrega Samayoa.

Cuando se trata de casos que requieran hospitalización, los pacientes son ingresados en los hospitales San Vicente en Guatemala y de Especialidades Rodolfo Robles en Quetzaltenango. A veces los tratamientos duran entre 18 y 24 meses.

Cuando se trata de reclusos enfermos, el Sistema Penitenciario mantiene un área especial para tratarlos.

Cumplido
>De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2014 se alcanzó a nivel mundial el Objetivo de Desarrollo del Milenio (ODM) referente a detener y comenzar a reducir la incidencia de la enfermedad.

Definición

La tuberculosis (TB) es una enfermedad infectocontagiosa producida por el Mycobacterium tuberculosis o Bacilo de Koch. En la mayoría de casos se transmite por el aire contaminado que deja una persona enferma cuando tose o estornuda y expulsa flemas y otras secreciones. Afecta principalmente los pulmones, pero puede detectarse en otros órganos. La OPS considera la TB como “un grave problema de salud pública”, en América. En el continente se reportan 230 mil casos y 33 mil muertes. Personas pobres, reclusos, minorías étnicas, migrantes, pacientes con VIH, diabetes, adictos a drogas, alcohólicos con trastornos mentales son los más vulnerables a este mal.

Nueva cepa
En el país comenzó a abordarse la Tuberculosis Multidrogorresistente (TB-MDR) a partir de que fuera elaborada la Propuesta de TB 2004 para el Fondo Mundial. De 2006, cuando en Guatemala se detectó el primer caso, se han diagnosticado 430. Fueron tratados 279 pacientes. El éxito del tratamiento en la cohortes de 2008 a 2014 fue del 64.1 por ciento. Los esquemas de tratamiento duraron alrededor de 24 meses.

22 por cada 100 mil habitantes es la tasa de tuberculosis en Guatemala.

88.3% es el éxito del tratamiento de la cohorte 2015 en casos nuevos.