Lunes 11 DE Diciembre DE 2017
Domingo

¿Qué pasará?

Fecha de publicación: 08-10-17
Ilustración Jorge Antonio de León > El periódico Por: César A. García E.
Más noticias que te pueden interesar

En una opaca penumbra, de hediondez y oscuridad, se encuentra mi amada patria… muy lejos de la verdad. Lejos de aquello virtuoso, cerca de la deslealtad, abrazada a la ignominia, la pobreza y la maldad. Colmada de confusiones, de pasiones insensatas, de discursos confrontados y falacias muy baratas. ¿Y el buen chapín? Observante, temeroso, vacilante, tomando feo partido, entre el sucio y el podrido. Pensando que todo el lío y toda la confusión de debe a “ideologías” y no a falta de razón. El chapín bueno, es también: conformista, indiferente, asustadizo e inconsciente de lo que está sucediendo. Se involucra en nada o poco, critica tímidamente, en los chats, en el almuerzo, el funeral y entierro… al que es cínico y perverso. Pero también –malamente– le rinde honores a aquel, que es el final responsable de que gobierne la farsa, las traiciones y desgracia.

Siendo así los ciudadanos, honrados y laboriosos, el país queda en las manos de nefastos y oprobiosos. Ellos disponen de todo y se aferran al poder, están siempre preparados, para procrear padecer; para hartarse, enriquecerse… llevar agua a su molino, para protagonizar y fijar a Guatemala, su camino y su destino… un destino de carencias, de destrozo y delincuencia, un destino tan funesto, como sus muecas y gestos. En esta guerra ideológica, de bilis y desatinos, Guatemala gana nada… ganan los mismos de siempre: los políticos ladrones, los idiotas de carrera, los cínicos azarosos, los mañosos y viciosos. El circo está siempre listo, para servir la función, el país en la miseria, casi sin infraestructura, ya con pocas esperanzas y todos sus “servidores”, de escasísima estatura. Pero siguen legislando, hablando hasta por los codos… de planes y de progreso, de impunidad y acomodo.

La agenda de esta nación, tan pobre y tan confrontada, ha sido –sin darnos cuenta– desde afuera arrebatada. Los chapines incapaces de encontrar su propia ruta, hoy deberán entender que otros llevan la batuta. Como país –“amenaza”– de los Estados Unidos, ese gobierno imperial ha tomado iniciativas, para –nos guste o disguste– ordenar esta guarida: de ratas y de rateros, de aviesos mercantilistas, de políticos mañosos e influyentes oprobiosos. Muchos amigos del mal que lo son por distracción, por análisis ligero o por mera convicción… celebran hoy la llegada, del embajador Arreaga. “Porque él si es de derecha, porque representa a Trump, porque él no es socialista, ni anarquista o comunista”… ¡Que ilusos esos “pensantes”, y que fatuos sus anhelos, cuando la agenda imperial, se cumplirá sin recelos, pero también si demora y la ruta está trazada… afuera la corrupción, su expulsión es inminente, sin importar sinrazones, ni si la ejerce que gente!

Muy distinta a Guatemala, funciona Estados Unidos; allá hay planes y se cumplen, hay leyes y se respetan, existe una agenda seria, hay tareas que atender, hay traspatios que limpiar, hay principios que cumplir y trabajos por hacer. Arreaga ha dejado claro, sobre cuál es su misión; la principal –gobernanza– que implícitamente excluye… la corrupción y la transa. El “estilo” –como he dicho– cambiará, más eso es forma, pero la agenda persiste, sin importar quien se oponga. El camino es escabroso, complicado y revoltoso… veremos muchas sorpresas, mucha gente confundida, mucha justicia aplicada y muchas gestas fallidas. En todo caso, es muy triste que los chapines pensantes, se atrincheraran atrás de la apatía imperante, que hace lucir cual cobarde, a guatemalteco honrado que es virtuoso y es decente; más dramático aceptar que fuimos tan incapaces, tan distraídos, locuaces, para ser indiferentes, ante el estadio de vergüenza y el reino del delincuente. ¡Piénselo!