Viernes 18 DE Octubre DE 2019
Domingo

La tercera es la vencida

Fecha de publicación: 01-10-17
Ilustración Jorge Antonio de León > El periódico
Por: Jaime Barrios Carrillo

Era una cuestión de tiempo para que explotara un nuevo proceso de antejuicio. Dos veces antes a Jimmy lo salvó un Congreso dudoso. Un recinto parlamentario desacreditado que ha ido reculando ante la presión de la población, en medio de un desprestigio internacional que han llevado al gobierno de Jimmy a un aislamiento muy negativo para el país. El financiamiento electoral ilícito es un delito grave que aún pesa sobre el presidente, ya que el Congreso no juzga ni es una instancia jurídica. Este Congreso tendrá pocas posibilidades de salvar al mandatario por tercera vez.

Los bonos son un escándalo mayúsculo, pagados por el Ejército por concepto de “responsabilidad” para que cubriera los gastos de defensa de su hijito. La percepción general de estos bonos es de rechazo. No solo por las formas irregulares y con toda probabilidad ilegales sino por el descaro de arrogarse un enorme ingreso medrando de las arcas nacionales, cuando hay millones de guatemaltecos que padecen enormes necesidades, falta de trabajo, desnutrición y hambre. Es lo que en buen chapín se llama “llorar sangre”.

El Grupo de Apoyo Mutuo llevó la solicitud de investigación al Ministerio Público y a los pocos días se da una interpelación al ministro de Defensa Mansilla en el Congreso por parte de la bancada de Encuentro por Guatemala. Ahora se produce la solicitud de antejuicio a la Corte Suprema de Justicia. La cadena jurídica avanza y de llegar al Congreso estaremos viviendo uno de los momentos más dramáticos e históricos de los últimos tiempos. Nunca antes un presidente de Guatemala recibió tres antejuicios.

El Paro Nacional del 20 de septiembre fue un contundente NO a Jimmy Morales. Una multitudinaria expresión en todo el país de rechazo diametral e innegociable a la corrupción. Una confirmación de que la población ya no le cree al presidente el cuento de “ni corrupto ni ladrón”. Si Jimmy tuviera algo de dignidad renunciaría y se sometería a la justicia donde puede defenderse. Esto le evitaría al país más desgaste e inestabilidad. Aceptar el fracaso le daría a Jimmy algún reconocimiento. Como en su película Un presidente de a sombrero que termina precisamente con la renuncia.

La reciente visita a Izabal del presidente Morales organizada por el sector más desacreditado de la ganadería y el agro fue un acto patético de declaración de guerra a los sectores que se hartaron de la corrupción y en particular contra funcionarios como Julio Solórzano Foppa que desde la SAT ha cuestionado las ilegalidades de esos ganaderos de Izabal. El mismo Jimmy acusó inmoralmente a su antigua ministra de Salud Lucrecia Hernández Mack endilgándole una próxima carencia de medicinas y desafiándola a dar la cara. Lo que fue inmediatamente contestado por Lucrecia Hernández de una manera contundente: el que no da la cara es Jimmy.

Podemos agregar que si alguien se metió con medicinas vencidas y que hizo primero un alarde demagógico fue el mismo presidente. No faltaron en esa reunión con los ganaderos, que meses atrás pretendieron recetarse una amnistía fiscal con el apoyo del corrupto FCN en el Congreso, las alabanzas a dios y la falacia atrevida de que Jimmy es muy popular porque el pueblo votó por él. Sabrán mucho de ganado pero sus opiniones políticas realmente son vacunas.

El Ejecutivo está aislado y actúa con desesperación y torpeza. El diálogo lo ha ahogado con las torpes acciones. Insiste en sacar a Iván Velásquez y neutralizar a la CICIG. Apoya a los evasores de impuestos que quieren quitar a Julio Solórzano de la SAT. Se recetó cuantiosos bonos ilegales. ¿A dónde llegaremos con un presidente así?