Miércoles 23 DE Octubre DE 2019
Domingo

“Demostraré que la PDH no está para defender delincuentes”

El abogado y político quetzalteco, Jordán Rodas, asume hoy como nuevo procurador de Derechos Humanos. En esta conversación explica que seguirá la coordinación con la CICIG y el MP a favor de la lucha contra la corrupción y la impunidad. Además, destaca que trabajará de forma independiente sin ataduras con ningún sector.

Fecha de publicación: 20-08-17
Por: Pavel Gerardo Vega elPeriódico

elPeriódico >Alex Cruz

El PDH anterior, Jorge de León Duque, tenía una alianza con la CICIG y con el MP, una alianza anticorrupción y antimpunidad. ¿Cuál será su papel con esta alianza y cómo va interpretar estos movimientos políticos también?

– Yo estoy convencido de que el trabajo que ha hecho la fiscal del MP Thelma Aldana conjuntamente con la CICIG al mando del comisionado Iván Velásquez ha sido de gran utilidad a los guatemaltecos en la lucha contra la corrupción. Es más, estoy convencido y agradecido con todo eso porque la Comisión no nos cuesta un centavo a los guatemaltecos. Eso es muy importante porque a veces manejamos una doble moral de soberanía y si queremos ser soberanos paguemos impuestos, pero si no pues agradecer este tipo de acompañamiento como lo hace la CICIG porque hoy Guatemala es distinta a la de antes de abril 2015. Y eso lo tenemos que apoyar, reconocer y sobre todo exhortar a que sigan acompañándonos en este proceso en contra de ese cuerpo de la corrupción a todo nivel.

¿Mantendrá esa alianza, entonces?

– Sí. No tendría razón alguna para desvincularme de esa alianza tan importante como es CICIG-MP. Es una ecuación tan simple de comprender: A más corrupción, menos recursos públicos para que el Estado cumpla su fin que es el bien común. Si tenemos eso bien claro, tenemos que apoyar y duplicar el apoyo que sea necesario.

La imagen del procurador en la sociedad es que defiende solo a los privados de libertad, ¿Es la PDH una defensora de delincuentes?

– No, estoy convencido de que de la PDH es una institución con un gran potencial constitucional y legal, con un noble fin como es defender a cualquier ser humano sobre cualquier cosa, sin diferencia alguna. Donde el procurador esté muy cercano a la población trabajadora y honrada, donde todos tengan igualdad, independientemente de su ideología, su pensamiento sexual, de su condición, oficio. Hay que defender a todos.

Es un gran reto buscar unidad, no caer en la trampa de cualquier ideología. Sí tengo una agenda propia, pues con mi trabajo demostraré que no es ni está para servir delincuentes. Yo estoy consciente de mi rol como un comisionado del Congreso por mandato constitucional, pero jamás sometido a ningún poder fáctico ni real. Yo soy Procurador independiente.

¿Cuál es su agenda?

– La primera acción que tengo que retomar es el tema de ser un magistrado de conciencia comprometido con todos los guatemaltecos, con todos los problemas de la cotidianidad. A mí me preocupa mucho, lo he dicho, los problemas que día a día lloran sangre, como la desnutrición crónica, la falta de salud y la de educación. Llora sangre el trato que damos a los migrantes, que todos los miramos como cifras frías, como remesas, como indicadores económicos, pero nunca nos damos cuenta de la familia desintegrada. No nos preocupamos de dar un acompañamiento a la reinserción cuando vienen miles, todos los años son apartados.

Ese tipo de problemas realmente son los que quiero acompañar, estructurar para que el Estado realmente cumpla su fin. Entonces el procurador debe velar porque el sector público cumpla su fin. Tiene que ser garante, llevar las documentaciones, las condenas y si el espacio lo amerita, también pedir las remociones de los funcionarios públicos que no estén cumpliendo su meta.

¿Usted va a llevar a un nuevo equipo?

– Sí, yo llevo a mi nuevo equipo. Voy por etapas. No puedo ser irresponsable e ir con una tijera podadora y quitar al personal a diestra y siniestra. Estoy convencido que la mayor riqueza de cada institución es el recurso humano, el recurso humano tiene que ser dignificado, apoyado y sobre todo que sienta en su procurador una persona que da el ejemplo de entrega. También voy a marcar la pauta que nos tenemos que meter hacia a los departamentos.

La mayoría de las violaciones de los derechos humanos se dan en los 339 municipios fuera de la capital. Tenemos que concentrar la atención y los recursos sobre todo para ser garantes en los derechos humanos. Yo quisiera que el Procurador de Derechos Humanos fuera un referente para el Estado porque tenemos que ser un Estado independiente y no darle la espalda a la mayoría de la población de Guatemala que es indígena. Yo por eso designo como Procuradora Adjunta 1 a una profesional maya kaqchikel oriunda de Sololá.

He hecho equilibrio entre personas del interior del país y personas de la capital, personas ladinas y personas indígenas. Todas con el común denominador de capacidad y honestidad.

¿Cuáles son los temas prioritarios en su administración?

– La desnutrición crónica para mí es el número uno. Segundo es la salud. El tercero, la educación. Sobre todo, la educación de derechos humanos para dejar de alimentar esa visión que se tiene de que se defiende a delincuentes.

Usted hablaba de ir más a las comunidades. ¿Cuál es su perspectiva sobre la conflictividad por la defensa del territorio y los recursos naturales?

– Yo valoro la inversión que hace el sector privado porque genera empleo, pero también es importante revisar los modelos de negocio que están hoy vigentes en el país. Es necesario revisar los modelos de negocio porque necesitamos también que las comunidades donde extraen los recursos se vea reflejada con un sustancial mejoramiento en su calidad de vida. Yo veo inconcebible, una gran paradoja en la cual a la par de un proyecto hidroeléctrico la gente no tenga energía eléctrica, no tenga luz. Entonces con eso muchas veces es porque la energía no la puede vender, porque la ley general de electrificación no lo permite. Pues habrá que exhortar al Congreso de la República para que modifique esta ley, para que las condiciones de las personas de las comunidades, vean que se puede tener una vida más digna.

¿Cree usted que el gobierno de Jimmy Morales ha respetado los derechos humanos, por ejemplo en el caso de las niñas del Hogar Seguro?

– Evidentemente los resultados que ahí se dieron fueron lamentables. Han sido errores históricos los que se han cometido y prueba de ello es lo que pasó lamentablemente ahí. Por eso, tenemos que aprender de ese tipo de errores tan duros para como sociedad, como Estado tener una capacidad de que esto no se vuelva a repetir. Mi papel será uno más preventivo que reactivo.

¿Cómo describiría el tipo de PDH que será en estos cinco años?

– Voy a ser un PDH muy cercano a la población, muy sensible a problemas cotidianos, que escucha mucho, que dialoga, que busca crear puentes entre los distintos sectores, que no va a estar parcializado con nadie, que va a luchar siempre por el bienestar común y que va a ser enérgico contra las violaciones de los derechos humanos.

¿Cree usted que la PDH tiene esos alcances ahora?

– Yo lo que veo es que tiene la capacidad legal para hacerlo y yo lo voy a hacer. No pretendo ocupar el cargo por fines políticos.

¿Es necesaria una reforma en la legislación de la Procuraduría?

– Yo creo que no. El marco legal está claro. Se podría debatir eso, pero no debe ser excusa para trabajar.