Martes 25 DE Septiembre DE 2018
Domingo

Entender la diversidad sexual más allá de la alcoba

Formular políticas públicas en materia sexual es el primer paso de un Estado que busca defender y permitir el desarrollo integral de personas tanto heterosexuales como homosexuales, transgénero o transexuales, sencillamente, porque como ciudadanos tienen derecho a ello. Diferentes leyes lo garantizan.

Fecha de publicación: 06-08-17
Por: Claudia Méndez Villaseñor cmendezv@elperiodico.com.gt
Más noticias que te pueden interesar

En Guatemala cada vez cobran mayor relevancia conceptos y definiciones que a la mayoría de la población le cuesta comprender. Esta escucha con apenas empatía términos como diversidad, orientación o preferencia sexual y pone oídos sordos cuando se habla de personas homosexuales o del Movimiento LGBTTI (Lésbico, Gay, Bisexual, Transgénero, Transexual e Intersexual).

Con criterios marcados por fuertes tradiciones conservadoras o influenciados por corrientes religiosas o culturales, estas definiciones son abordadas desde un solo punto de vista: el de la alcoba. Se juzga quién o quiénes se acuestan con quién, dónde o cuándo se acuestan y lo asemejan a la urgencia de satisfacer una necesidad fisiológica. El goce del placer o del deseo resulta equivalente, a su vez, a una perversión oscura o perniciosa.

Sin embargo, el tema trasciende el limitado espacio de una cama y se convierte, en el marco de una sociedad democrática, en un asunto de educación pública y de derechos individuales, y ahí queda corto y sin profundidad el argumento exclusivo de que el goce y disfrute de la sexualidad, en sus distintas manifestaciones, es fuente de libertinaje y desorden, como lo enfocan algunos sectores, que han llegado incluso a promocionar leyes en contra.

Este es el caso de la iniciativa de ley número 5272, “Para la Protección de la Vida y la Familia”. La propuesta fue presentada el pasado 27 de abril por diputados de Viva, Fuerza, FCN-Nación, UCN, Todos y la UNE y esconde en el Artículo 15, la prohibición a escuelas y centros educativos privados de promocionar en “la niñez y adolescencia políticas o programas relacionados a la diversidad sexual, ideología de género o enseñar como normales las conductas distintas a la heterosexualidad”.

El documento fue acompañado por una carta de la Coordinadora Evangélica Nacional que pide al Congreso que el anteproyecto de ley sea aprobado de Urgencia Nacional.

Pero la iniciativa plantea un problema de fondo, si la escuela no es el sitio para enfocar el tema desde diferentes perspectivas ¿en qué otro sitio podría discutirse desde las herramientas que proporcionan el análisis y el conocimiento?

Desde pequeños

Respetar las diferencias y aprender a convivir con lo distinto debe tratarse de ser posible en la familia, pero esencialmente en los salones de clases, como parte de una educación integral y ciudadana.

En la Constitución Política de la República queda garantizada la protección a la persona: su vida, seguridad, integridad y justicia para y su desarrollo integral. Asimismo, el derecho a la educación sin discriminación alguna.

 

En distintos periodos de la historia, el Ministerio de Educación (Mineduc) ha utilizado esas líneas generales como base para impulsar la educación sexual en las escuelas. También lo contemplan otras leyes, que incluyen esta clase de contenidos como parte medular de las políticas nacionales de salud y desarrollo, pese a las corrientes adversas.

El Informe “Educación Integral de la Sexualidad en el Sistema Educativo Guatemalteco: Un Estado del Arte”, elaborado por Mayra Escobar de Corzantes para la Dirección General de Evaluación e Investigación Educativa (Digeduca) en 2010, explica los procesos que ha implementado el país para compartir enseñanzas de esta naturaleza en las aulas de los planteles estatales.

Los primeros pasos registrados se remontan a las publicaciones del Comité Regional de Educación Sexual (Cresal), fundado en 1975, con énfasis en la prevención del VIH/sida y la integración de programas de educación familiar y la anticoncepción. Después de ello, pasarían otros 20 años para que el país retomara el tema. Esta vez, desde los Acuerdos de Paz que promocionaban la salud integral de las mujeres y su acceso a educación.

A partir de entonces, la necesidad de diseñar materiales y contenidos relacionados con la sexualidad humana y cómo aplicarlos en clase ha quedado plasmada en distintas leyes aprobadas por el Congreso en los últimos 17 años.

Por ejemplo, la Ley General para el Combate del VIH/sida (Decreto 27-2000) declara la infección por VIH/sida como problema de urgencia nacional y ordena a los ministerios de Salud y Educación coordinar de manera conjunta acciones encaminadas a promocionar y divulgar información sobre este cuadro clínico e incluir contenidos curriculares en los distintos ciclos educativos, así como capacitar a los maestros en el nivel preventivo. En este caso, resulta indispensable dar a conocer a los estudiantes las diferentes formas de contraer la enfermedad. Las prácticas sexuales sin el uso de preservativo, es una de ellas.

En el Decreto 42-2001, que da vida a la Ley de Desarrollo Social también se aborda el tema. El Artículo 20 de la normativa también les ordena a las carteras de Salud y Educación diseñar y ejecutar de manera coordinada programas de salud reproductiva. En su Artículo 27, esta ley considera que niños y adolescentes tienen derecho a recibir educación y, en el 29, manda a que se incorpore en las políticas educativas la materia de “Población y Educación Sexual”.

El Artículo 30 de esta misma ley se dice que es obligación del Estado mejorar la calidad de vida de los menores por medio de educación integral y, en el 31, queda establecida la “Educación en Población” como parte de los programas educativos.

Ley y reglamento

La Ley de Acceso Universal y Equitativo a Métodos de Planificación Familiar y su Incorporación en el Programa Nacional de Salud Sexual y Reproductiva (Decreto 87-2005) demanda que los ministerios de Salud y Educación, así como el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS), diseñen estrategias para servicios diferenciados destinados a adolescentes. A la cartera de Educación le pide integrar al currículo aspectos relacionados a la responsabilidad, sexualidad y factores de riesgo.

Cuatro años después, en 2009, cuando es aprobado el reglamento de esta ley, se ordena al Ministerio de Educación actualizar el currículo de Primaria y Básico y elaborar un plan que promocione la salud reproductiva.

La Iglesia católica por medio de la Conferencia Episcopal de Guatemala (CEG) rechazó lo normado en el Decreto 87-2005 y emitió la carta “Dignidad de la Vida Humana”. Asimismo, solicitó al Organismo Ejecutivo vetar la ley por contradecir planteamientos éticos, morales, culturales, religiosos, psicológicos y espirituales de la sexualidad e hizo un llamado a los padres de familia para que impidieran que sus hijos recibieran la materia en clase.

No obstante, en 2007, la CEG promovió en colegios católicos el programa de “Educación para el Amor”, una guía destinada a los maestros con contenidos fundamentados en valores cristianos.

En medio de esta lucha, la Estrategia para la Prevención, Atención y Control de ITS (Infecciones de Transmisión Sexual), VIH y sida 2006-2010 retoma el tema y considera que la cartera de Educación debe implementar en el Currículo Nacional Base (CNB) el tema de salud sexual y reproductiva, estigma y discriminación en las aulas de primaria y secundaria.

La Política Nacional de Promoción y Desarrollo Integral de la Mujer y Plan de Equidad de Oportunidades 2008-2023 garantiza la integración y aplicación del principio de equidad en las prácticas de la educación y educación de la sexualidad en todos los niveles del Sistema Nacional de Educación y le agrega “con pertinencia cultural”.

Acciones recientes

El número elevado de embarazos en niñas y adolescentes en los últimos diez años, unos 83 mil al año; los matrimonios prematuros; el avance de la epidemia del VIH/sida y la alta prevalencia de tasas de Infecciones por Transmisión Sexual entre menores de 18 años, han obligado a las autoridades de Gobierno a volver el rostro y tratar de analizar el tema desde otra perspectiva.

El 9 de julio de 2010, los ministerios de Educación y Salud firmaron la Carta Acuerdo “Prevenir con Educación” y se fijaron metas ambiciosas como que en 2015 se habría reducido a un 75 por ciento la brecha en el número de escuelas estatales que habían institucionalizado los contenidos de Educación Integral en Sexualidad (EIS). Asimismo, para esa fecha habría sido acortada la brecha de jóvenes que carecían de cobertura de servicios de salud que atendieran sus demandas de salud sexual y reproductiva. La propuesta contó con el apoyo del Observatorio de Salud Sexual y Reproductiva (OSAR).

El documento fue firmado, pero las acciones quedaron en el papel. Esta iniciativa dormiría los siguientes ochos años, ya que en el gobierno del Partido Patriota el tema fue prácticamente ignorado.

Las nuevas autoridades de Educación y Salud, retomaron la Carta Acuerdo de 2010, y en junio de 2016 acordaron dar continuidad a los lineamientos para implementar la Estrategia de Educación Integral en Sexualidad de la Mesa Técnica Biministerial “Prevenir con Educación”.

La iniciativa ha avanzado y existen contenidos que se comparten en clase sobre el tema, según el Ministerio de Educación.

A Nineth Montenegro, diputada de la bancada legislativa Encuentro por Guatemala (EG), los pasos que el Estado ha dado en la materia deben ser apoyados y fortalecidos. Por ello preocupan anteproyectos de ley como el 5272, que incluye la clara interferencia religiosa en el diseño de políticas públicas.

“El Estado es laico desde 1871 y las iglesias no pueden influir en los contenidos que imparten las escuelas del Sistema Nacional de Educación. En planteles privados pueden tener incidencia”, explica la congresista. Además recuerda que hay leyes vigentes que instan a promocionar educación en materia sexual. “Hay legislación y debe cumplirse”, menciona.

Para Montenegro es necesario que niños y adolescentes aprendan sobre cómo conocerse, pero también las consecuencias que acarrean decisiones sobre las que no se está informado. “Por eso, hoy hay niñas de entre diez y 14 años que ya son madres (2 mil 947 fueron registradas en 2015). Las iglesias quieren obviar que existe un problema y por ello, se requiere una educación sexual responsable y salud reproductiva”, agrega Montenegro.

“Lo que ocurre es gravísimo y no se dimensiona en su justa magnitud”, señala la legisladora.

En cuanto al resto del contenido de la iniciativa de ley 5272, Montenegro opina que es reiterativa y prohíbe lo que está regulado en la Constitución Política de la República y los códigos Penal y Civil.

Pero, dado el ambiente polarizado y confrontativo que afecta el país, “no sería raro”, que el pensamiento conservador de los ponentes de la propuesta obtenga apoyo del pleno del Congreso.

Garante de derechos

La Oficina del Procurador de los Derechos Humanos abrió en 2014, la Defensoría de la Diversidad Sexual y con ello dio un paso importante en la protección a personas con una orientación sexual distinta. “No hablamos de garantizar derechos distintos sino los mismos de todas las personas”, reconoce Henry España, oficial de esta unidad especializada.

En los últimos cuatro años, la Defensoría ha recibido 48 denuncias. “Hay casos de mujeres transgénero que se les agrede de manera verbal o física por expresar afecto en lugares públicos. Darse un beso, o abrazo se les señala atentar contra la moral”, explica España.

Hay también denuncias de muertes violentas de mujeres trans y de agresiones en Alta Verapaz, Sacatepéquez y Quetzaltenango.

Sin embargo, para España, algunas instituciones como el Ministerio Público o la Policía comienzan a dar muestras de respeto hacia los grupos de la diversidad sexual. “Aunque no estén de acuerdo, tienen otro tipo de actitudes”, indica.

En la actualidad se ha instituido una mesa con representantes de la Comisión Presidencial de Derechos Humanos (Copredeh) y la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) con la finalidad de elaborar una Política Nacional a Favor de Personas LGBTTI, menciona España. Sin embargo, el proceso ha avanzado poco.

Etiquetas: