Sábado 17 DE Noviembre DE 2018
Domingo

Venezuela, ¿camino de ser la nueva Cuba para Washington?

La posibilidad de la suspensión de las importaciones petroleras dañaría al país sudamericano, pero también a EE. UU.

Fecha de publicación: 23-07-17
Policías se enfrentan a opositores en una protesta contra el Gobierno, en Caracas. / AFP
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Sara Barderas  • DPA –La crisis venezolana ha centrado esta semana gran parte de la atención en Washington y una pregunta recorre ahora sus círculos políticos y diplomáticos: ¿Se va a convertir Venezuela en la nueva Cuba?

En conversación con DPA, un diplomático estadounidense destinado varios años en la isla bajo la administración de Barack Obama planteaba hoy la cuestión más como reflexión que como tesis. No solo se refería al curso político en Venezuela, a la que cada vez más voces se refieren como una dictadura, sino también a la posición que Estados Unidos va a adoptar frente a lo que ocurre.

La respuesta a esta última cuestión está fraguándose desde el lunes, cuando el presidente Donald Trump aseguró a Nicolás Maduro que tomará “acciones económicas fuertes y rápidas” si no desiste de la Asamblea Constituyente que un día antes rechazaron más de 7 millones de venezolanos en la consulta de la oposición.

La formulación en el comunicado de la Casa Blanca llevó a algunos a pensar en el embargo que Estados Unidos mantiene sobre Cuba desde hace más de 50 años y que Obama, incapaz de vencer las resistencias en el Congreso para levantarlo, suavizó lo que pudo en el marco de su política de acercamiento y apertura a la isla.

La administración Trump se ha mantenido hasta ahora en la senda que inició Barack Obama, sancionando individualmente a altos cargos y funcionarios del Estado venezolano por investigaciones por corrupción y narcotráfico, congelando sus activos en Estados Unidos y prohibiendo toda transacción con ellos.

Están entre ellos el vicepresidente Tareck El Aissami y el presidente del Tribunal Supremo, Maikel Moreno. Según medios estadounidenses, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, y el diputado oficialista Diosdado Cabello, ministro con Hugo Chávez y luego presidente de la Asamblea Nacional, pueden ser los siguientes.

Pero se estudia ir más allá. Altos funcionarios de la Casa Blanca confirmaron que una de las posibilidades sobre la mesa es la suspensión de las importaciones petroleras desde Venezuela. Pese a que llevan años sin embajadores en las respectivas capitales, las relaciones comerciales entre los dos países se han mantenido.

El Estado venezolano controla el petróleo y Estados Unidos es su mercado principal: envía un promedio de 800 mil barriles diarios. El crudo es básicamente el único producto que Estados Unidos importa desde Venezuela, que es su tercer suplidor externo.

Cortar el suministro dañaría al gobierno de Maduro, pero también a Estados Unidos, porque según los expertos haría subir el precio del crudo. Tendría que tirar de reservas y buscar suministrador alternativo. Y también correría el riesgo de dar a Maduro munición para justificar acciones internas y dividir a la región latinoamericana, como ocurrió con el embargo a Cuba.

Los congresistas que se opusieron a acabar con el bloqueo a Cuba con Obama establecen ahora una comparación directa entre la isla comunista y la Venezuela bolivariana y presionan para que Trump tome medidas contundentes contra el gobierno de Maduro.

“No es una exageración decirlo. Está básicamente tomando el modelo de gobierno cubano e imponiéndolo en Venezuela”, dijo esta semana el senador republicano por Florida Marco Rubio, que lidera en el Capitolio las críticas a Maduro y asesora a Trump en el tema venezolano. Él fue el artífice de la reunión de febrero en el Despacho Oval del presidente y Lilian Tintori, la mujer del líder opositor Leopoldo López, entonces aún en la cárcel.

Juan Carlos Hidalgo, analista del Instituto Cato de Washington en temas latinoamericanos, marca no obstante distancias.

“Hay una diferencia fundamental en el trato que Venezuela puede recibir en comparación con Cuba y es que el tema cubano es un asunto de política interna en Estados Unidos, dado el peso político que tiene la comunidad cubano-estadounidense en un estado bisagra tan importante como Florida”, dice a DPA.

“Las sanciones económicas a Cuba han sido más severas que las que ha enfrentado cualquier otro país, incluyendo Irán y Corea del Norte”, añade el analista costarricense.

La mayor parte de los venezolanos que viven en Estados Unidos se concentra en el estado de Rubio. Y como él, los legisladores que más presionan a Trump son de origen cubano. El Senado tiene sobre la mesa desde hace meses una propuesta de ley de republicanos y demócratas para prestar ayuda humanitaria al pueblo venezolano.

Varios de esos legisladores participaron esta semana en un conversatorio sobre Venezuela organizado en el Capitolio por un instituto de liderazgo hispano. Las acciones de Maduro “salen directamente de los guiones de Hugo Chávez, Fidel Castro y otros brutales dictadores”, dijo el senador demócrata Bob Menéndez.

Pocas horas después, él y Rubio recibían en el Subcomité del Hemisferio Occidental del Senado estadounidense al secretario general de la OEA, Luis Almagro, en una audiencia sobre Venezuela para analizar propuestas de actuación para Estados Unidos y la comunidad internacional de cara a “restaurar la democracia”.

“Las sanciones no van a empeorar más el sufrimiento del pueblo de Venezuela. Hay que mandar un mensaje claro a Maduro”, defendió Almagro, que ha hecho de Venezuela el principal tema de la agenda de la OEA y quien, también esta semana, presentó su tercer informe crítico sobre el país en dos años.

En el Senado recordó que el bloqueo a Cuba no dio resultado, pero casos como el de Sudáfrica y el apartheid muestran, dijo, que las sanciones pueden tener efecto. La clave es dirigirlas a “validar la lucha interna de la gente para alcanzar la democracia”.

“No es una exageración decirlo. Está básicamente tomando el modelo de Gobierno cubano e imponién-dolo en Venezuela”.
Marco Rubio, senador republicano por Florida, al referirse al presidente venezolano, Nicolás Maduro.

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