Sábado 23 DE Febrero DE 2019
Domingo

La carta de Internet en Guatemala

Jorge Gabriel Jiménez*
Sociedad de Plumas

Fecha de publicación: 26-03-17
fotoarte Jorge de León > El periódico
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Internet es de esas cosas que disfrutamos sin percatarnos de la libertad con que hoy navegamos en la red. Esta herramienta ha permitido construir grandes industrias, ha hecho del mundo un lugar más pequeño y ha multiplicado la idea que teníamos de globalización. Su incidencia en todos los campos de la vida humana es innegable, entre ellos la política. Sin embargo, existen amenazas para que esa libertad con la que hoy se navega no continúe por mucho tiempo.

Recientemente se llevó a cabo el primer ejercicio colaborativo en Centroamérica, liderado por la World Wide Web Foundation, para definir una agenda de largo plazo en temas digitales, más allá de la regulación de ciberdelitos que se sostiene en el Congreso de la República. El punto de partida es hablar de los derechos de los ciudadanos frente a las nuevas tecnologías y cómo una nueva sociedad digital puede brindar herramientas efectivas para mejorar el acceso al conocimiento, desarrollo económico, social y cultural y un ejercicio activo de la democracia. El resultado ha sido un borrador de la Carta de Derechos de Internet (Carta) para Guatemala, la cual se encuentra abierta para su discusión.

La Carta reconoce derechos que los usuarios de Internet usualmente no imaginamos que tenemos, pero que algunos gobiernos –especialmente los opresores– se han dedicado a limitar, violentando así la libertad de expresión, asociación y protesta. Entre estos derechos que la Carta reconoce se encuentra la neutralidad de la red, que señala que todo ser humano tiene derecho a transitar por Internet sin obstáculos y cruzando fronteras, lo que implica que no debería existir discriminación en su acceso y el tráfico en función del contenido, autor, origen o destino del contenido, servicio o aplicación. Es importante también resaltar el derecho al anonimato, el cual indica que todos tenemos derecho a no ser identificados y a no revelar nuestra identidad cuando utilizamos Internet y las tecnologías digitales por seguridad propia.

La propuesta sugiere que estos principios, redactados por ciudadanos, sean respaldados por instituciones públicas, funcionarios y empresas privadas. Sin lo anterior, no se podrá hablar de gobierno abierto, democracia participativa, diversidad de cultura, educación abierta, consumismo colaborativo y de comunidades interconectadas. Antes de regular ciberdelitos, los ciudadanos debemos exigir que se protejan nuestros derechos en Internet. Para esto, se necesita una legislación que reconozca derechos mínimos como neutralidad de la red, privacidad de los usuarios, prohibición de censura y puertos seguros de los proveedores de Internet, como un requisito esencial para el ejercicio de los derechos humanos fundamentales reconocidos en nuestra Constitución.

Guatemala se encuentra en un proceso de cambios y de reforma del Estado que iniciaron en 2015 y que deben continuar con el fin de fortalecer y transparentar el trabajo de las instituciones. En este proceso, no debemos olvidar que todo empezó gracias a que ciudadanos convocaran las diversas manifestaciones por medios digitales, lo cual no hubiese sido posible sin las libertades con las que actualmente gozamos en Internet. Por lo mismo, asegurar nuestros derechos digitales debe ser una de las prioridades en este proceso de transformación.

 *Abogado y notario.

Sociedad de Plumas es una red de colaboradores comprometidos con promover en las páginas editoriales el balance, el contraste y la propuesta constructiva.

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