Miércoles 21 DE Noviembre DE 2018
Domingo

El Poder lo tiene Usted

César A. García E.

Fecha de publicación: 05-03-17
Ilustración Víctor Matamoros > El periódico
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El Artículo 152 de nuestra Constitución Política, declara: ‘“El poder proviene del pueblo. Su ejercicio, está sujeto a las limitaciones señaladas por esta Constitución y la ley. Ninguna persona, sector del pueblo, fuerza armada o política, puede arrogarse su ejercicio”’. Así como esta aseveración tan halagüeña, existen, en nuestra Constitución Política, muchas otras –muy valiosas– como cuando se habla de la razón de ser del Estado, etcétera… pero al no conocerlas, o al conocerlas y no hacerlas valer, su existencia es letra muerta.

El guatemalteco –en términos generales– no se empodera, aunque la Constitución lo empodere. Lejos de ello, si permite –con trágica displicencia– que sectores, personas con intereses espurios y políticos, se atribuyan todo el poder y manejen al país, desde la sombra… atendiendo a intereses y no a principios. Es así como Guatemala está embarcada hoy en día, en un océano de incertidumbre, infestado de basura ideológica y movimientos de masas que simulan representar a los guatemaltecos de bien, así como absurda confusión mediática, liderada por “analistas” que “saben de todo”: desde cómo está la psiquis del presidente, hasta lo que desayuna Trump, pero soslayan tratar, los verdaderos problemas de la nación. Mientras esta debacle se da y el país cae en un vacío de autoridad institucional, donde la carencia de legalidad es la norma… los guatemaltecos de bien, se reúnen, conversan y arriban a necias elucubraciones y expresiones como las siguientes: ‘“Está jodida la cosa”’, ‘“¿Terminará Jimmy su período?”’, ‘“No se puede hacer nada”’, ‘“¡Que hijos de la gran #$%¡@!, etcétera. Los WhatsApp profiriendo improperios contra los “bandos” amorales e ideológicos encontrados, no cesan y el chapín –honrado– cándidamente toma partido y se siente bien, cuando manda una ridícula “cadena” a todos sus contactos, porque –a su parecer– “está haciendo patria”… sentimiento que también le nace, cuando bota su voto, asignando su preferencia a un protervo o un traidor.

En la historia reciente de este sufrido país hay excepciones, y en efecto, hay grupos de ciudadanos que –sin buscar protagonismos ni hacer política partidista– se han organizado para ejercer su derecho constitucional. En efecto, en noviembre de 2007, como antes lo he relatado, un grupo de seis mil cuatrocientos ochenta ciudadanos, debidamente identificados y acogidos por la Asociación Guatemala Futura, presentó al Congreso de la República, iniciativa de reforma del Artículo 157 de la Constitución Política, en el sentido de: 1) Eliminar el Listado Nacional, 2) Limitar la reelección a dos veces y 3) Reducir el número de diputados a ochenta… como lo previeron los Acuerdos de Paz. Esta iniciativa pretendía, como hubiese sido idóneo, un Organismo Legislativo más probo y compacto, pero lamentablemente no fue apoyada por ninguno de los grupos que hoy se encuentran confrontados, ni por los grupos que han manejado el país –a sabor y antojo– durante toda su vida en falsa democracia ¿Por qué? Porque, desde su amoral perspectiva, el ‘statu quo’ “debía prevalecer” y porque un gran número de diputados corruptos, eran útiles, para las agendas subterráneas de quienes hoy esgrimen –en espurios fines– falsas ideologías. Tiempo después –en 2009– otro grupo aun mayor de ciudadanos, bajo la sombrilla de ProReforma, planteó también reformas estructurales que –de igual manera– fueron inconstitucionalmente, desoídas e ignoradas.

Pasada casi una década de estas gestas ciudadanas que no hacían otra cosa, sino ampararse en el Artículo 277 de la Constitución Política que le confiere iniciativa a 5,000 ciudadanos o más, y manda al Congreso, conocer tales iniciativas “sin demora”… un grupo de diputados, plantean reformas que –ahora sí– se conocen a toda prisa y –por supuesto– sin demora alguna. ¿Qué pasa en una democracia cuando se niega el derecho constitucional a los ciudadanos a que sus iniciativas sean conocidas… pero se privilegia la iniciativa también constitucional de un grupo de diputados? Simple y llanamente la aplicación de los mandatos constitucionales se convierte en “casuística”, lo que es inaceptable, porque –indudablemente– no hay propuesta más legítima que la que proviene del “poder soberano”… el pueblo. De esa cuenta, dado que parece “ser época” de conocer reformas constitucionales, las propuestas por los ciudadanos que permanecen –anómalamente– engavetadas, deben ser discutidas exhaustivamente en el pleno, por estarse vulnerando el derecho constitucional de los ciudadanos, desde hace aproximadamente una década. La Corte de Constitucionalidad está enterada de este agravio y deberá conocer y resolver a favor de que se cumpla la norma constitucional; los fachosos diputados no deberán seguir ignorando la del poder del pueblo… pero lo harán –sin inmutarse– si usted lo continúa permitiendo y además se continuarán riendo en su cara, mientras viven a expensas –junto a novias, asistentes y achichincles– de su esfuerzo. Si usted es de los que dicen “no podemos hacer nada”, reflexione y sí se anima, a apoyar esta causa y ejercer su poder constitucional, lo cual implicará estar en los plantones que sean necesarios, para hacernos escuchar como ciudadanos de bien, escríbanos a: guatemalafutura2020@gmail.com ¡Piénselo!

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