domingo 18 diciembre 2016
Domingo

La guerra política: de posiciones a movimientos

Análisis de Coyuntura

IPN-USAC

Instituto de Problemas Nacionales / Universidad de San Carlos / www.ipn.usac.edu.gt

 

El statu quo acompañó con ciertas reservas la batida anticorrupción entre abril de 2015 y mayo de 20161.  Pero frunció el ceño (en algunos casos encendió alarmas) cuando la SAT comenzó a activar administrativa y penalmente, durante el primer semestre de este año, denuncias por defraudación fiscal colocadas desde 2012. Y de plano se atrincheró cuando salieron a luz otros varios nombres prominentes en el caso Cooptación de Estado el 2 de junio pasado.

A partir de entonces –y hasta ahora– el índice de confianza (percepción) de la actividad económica (Banguat) no volvió a superar el 50 por ciento2,  no obstante que la actividad económica medida por el índice mensual de la actividad económica (lo que realmente está ocurriendo) se mantuvo inconmovible en el mismo periodo (Gráfico). Es más, según el Banguat, “octubre 2016 mostró un crecimiento de 2.3 por ciento”, impulsado por “el comportamiento positivo que experimentaron… (el) comercio al por mayor y al por menor, servicios privados, transporte, almacenamiento y comunicaciones, e industrias manufactureras”. Es más, “la tendencia ciclo registró una tasa de crecimiento interanual de 2.7 por ciento”3,  menos dinámica que hace un año (como estaba previsto), pero no negativa.

Durante el segundo semestre de 2016 los casos judiciales de alto impacto apenas avanzaron en los tribunales. Una combinación de declaraciones atadas procesalmente y masivas, a la vez que los amparos de los sindicados retrasaban las audiencias, volvieron más lento de lo habitual las decisiones del juez Miguel Ángel Gálvez, a cargo de los casos de alto impacto. Cuando hubo una sola acusación y no asociada a delitos graves, el juez dictó medidas sustitutivas (libertad provisional), pero buena parte de los señalados (altos funcionarios de la Presidencia y algunos empresarios) permanecieron en prisión preventiva en un centro improvisado, la base militar Mariscal Zavala, en los linderos de la ciudad). Y desde ese centro, empleado como trinchera, se habría despertado, según diversas fuentes4,  la “guerra de movimientos”.

Las mismas fuentes confirman que diputados oficialistas del FCN y otros socios, también bajo la lupa judicial del MP y la CICIG, coincidieron con la posición de los privados en Zavala y tuvieron comunicaciones indirectas. El involucramiento del hijo y del hermano del presidente Jimmy Morales en uno de esos casos (caso Botín Registro de la Propiedad) indujo a que el mandatario se inclinara hacia la posición de los asediados por la justicia. En otro escenario, el Organismo Judicial, los magistrados promovidos en 2014 por los entonces candidatos (en apariencia contrarios) Alejandro Sinibaldi (PP) y Manuel Baldizón (Lider) comenzaron a activarse, liderados por Blanca Stalling. Hasta entonces la CSJ se había movido en bloque cediendo a peticiones de antejuicio de los jefes del Ejecutivo, diputados y alcaldes.

La guerra de posiciones de una parte del statu quo inició el 26 de septiembre con la elección como presidenta de la Corte Suprema de Justicia de Silvia Valdés, familiar de un exdiputado sindicado y abierta simpatizante de ese statu quo, y antirreformas constitucionales. Continuó el 8 de noviembre copando la Junta Directiva del Congreso de la República5, que dejó al margen al presidente Mario Taracena de UNE, quien impulsó la serie de reformas más trascedentes en lo que va del periodo democrático. Y cerró, el 28 de noviembre en el Pleno del Congreso (Figura), improbando dos reformas básicas de la Constitución: el antejuicio y el pluralismo jurídico, aunque la agenda seguirá muy probablemente abierta en 2017.

En contrapartida el MP y la CICIG procuraron la dispersión de Zavala y el trámite de antejuicios de diputados señalados de casos de corrupción y violaciones graves de los derechos humanos durante el enfrentamiento armado interno (caso del fundador del FCN, el excoronel Édgar Ovalle). La guerra política de posiciones abre tres capítulos de agenda: la reforma constitucional (en torno a febrero 2017), la persecución penal y depuración de organismos de Estado (enero-febrero 2017) y eventuales “golpes de mesa”, es decir, reacciones violentas o fuera de la ley por parte de un statu quo que muestra diversos rostros, desde el dialogante hasta el golpista.

 


 

  1. Durante 2015 solo la Cámara de Comercio, dentro de CACIF, acompañó los movimientos ciudadanos. En febrero sus afiliados se pronunciaron a favor de la renovación del mandato de la CICIG y durante las 20 semanas de movilizaciones en las plazas acuerparon la petición de renuncia de la vicepresidenta Roxana Baldetti y del presidente Otto Pérez. Esa posición fue virando durante 2016 hasta pasar a abierta oposición a las reformas constitucionales y particularmente del reconocimiento del pluralismo jurídico; un radicalismo que no mostró ninguna otra cámara empresarial, aunque estuviesen en posición similar.
  2. Cada mes el Banco de Guatemala realiza una encuesta de expectativas económicas a un selecto panel de analistas privados. En noviembre de 2016 el índice se situó en 43.46 puntos, inferior en 3.72 por ciento con respecto al registrado en octubre (45.14 puntos) y 32.43 por ciento en relación a noviembre 2015 (64.32 puntos). Véase: http://www.banguat.gob.gt/PUBLICA/EEI/ARCHIVOS/ENEXI1611.pdf
  3. Véase: http://www.banguat.gob.gt/Publica/IMAE/informe_octubre_2016.pdf
  4. Nos referimos a diputados, diplomáticos, altos funcionarios de gobierno y personas cercanas a los detenidos, quienes coincidieron en esa versión durante entrevistas en off.
  5. Con 106 votos fueron electos Óscar Chinchilla (Creo, partido cercano a grandes corporaciones, aunque el diputado proviene de las bases del Pan en Villa Nueva), dos diputados del partido Todos (uno de ellos, Felipe Alejos, primer vicepresidente, cercano al capital emergente), tres directivos más del oficialista FCN-Nación; uno de MR (fundado por Alejandro Sinibaldi), otro de Alianza Ciudadana (desprendimiento del partido Lider) y otro más de UCN. Ese mismo día, coincidentemente, fue electo presidente de los EE. UU. Donald Trump, que fue celebrado por el statu quo como su propio triunfo por su discurso de repliegue en la política tradicional de Washington de promover la democracia y, extensivamente, los derechos humanos en el mundo.