Domingo 18 DE Noviembre DE 2018
Domingo

El Derecho indígena versus el oficial

Jorge Gabriel Jiménez*
Sociedad de Plumas

Fecha de publicación: 10-07-16
Ilustración Víctor Matamoros > El periódico
Más noticias que te pueden interesar

La reformas a la Constitución promovidas por los tres poderes del Estado incluyen cambios al sector de justicia y, entre ellos, se encuentra el reconocimiento a la jurisdicción indígena. La inclusión de este tema ha generado mucha controversia y distintas posiciones por parte de la opinión pública. El Derecho indígena, como se indicará a continuación, es únicamente otro sistema existente más que compite con el oficial de resolución de conflictos.

El individuo se une en sociedad para satisfacer ciertas necesidades o intereses primigenios: sobrevivir, decidir libremente el destino de su vida y proponerse fines propios. El Derecho tiene como función vincularnos con los demás miembros del grupo social y establecer límites entre los ciudadanos, es decir, disponer lo que es correcto e incorrecto en Derecho. Y el fin último del Derecho es satisfacer las necesidades sociales de acuerdo con las exigencias de la justicia y los demás valores jurídicos inmersos en esta: la paz, la seguridad jurídica y el orden.

Una de las exigencias de la justicia es que esta sea pronta y cumplida en la solución de conflictos. Para solucionar los conflictos en una sociedad existen diversos métodos. El sistema oficial es el que ejerce la Corte Suprema de Justicia y los juzgados ordinarios. Sin embargo, estos han demostrado ser sumamente ineficientes para ejecutar una pronta y eficaz administración de los procesos judiciales.

Enrique Ghersi expone que el Derecho se produce de forma descentralizada y praxeológica, por consiguiente, es producto de la cooperación social. Y dice –de forma sugerente– que las distintas fuentes del Derecho o sistemas normativos compiten entre sí. El ciudadano decide cuál sistema normativo utilizar en función a sus intereses. Algo muy similar ocurre con los métodos de resolución de conflictos en Guatemala. La ineficiencia del sistema de justicia oficial ha dado nacimiento a otros métodos, como el arbitraje, que son utilizados de forma voluntaria por las personas en la medida en que el costo de utilizar el sistema oficial resulta más caro que una alternativa. De esta forma, el hombre migra de un sistema de resolución de conflictos a otro en función de su conveniencia y libre albedrío. El Derecho indígena, como otra forma de solución de diferencias, ha probado ser sumamente eficaz en brindar una pronta y cumplida justicia. Además, disminuye la conflictividad en la medida en que los individuos pueden acudir a un sistema que les resuelve sus problemas.

En Guatemala, la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y la Corte de Constitucionalidad (CC) han reconocido en más de tres fallos las decisiones del Derecho indígena. Específicamente, la CC ha señalado que como un país multiétnico, pluricultural y multilingüe, Guatemala tiene el gran reto de lograr la existencia de un Estado inclusivo que, reconociendo la diversidad y riqueza cultural, construya las bases que permitan su coexistencia y desarrollo armónico. Lo anterior con el objeto de lograr una sana convivencia social que, basada en el respeto recíproco de la identidad cultural, haga viable alcanzar su fin supremo del bien común. En conclusión, se regule o no en la Constitución el Derecho indígena, el mismo ya ha sido reconocido por la jurisprudencia de las altas cortes del país, y ese mismo reconocimiento es obligatorio para los tribunales de justicia.

El gran reto que queda pendiente es la adecuación del Derecho indígena a los derechos reconocidos en la Constitución y otras leyes, así como regular las pautas de coordinación con el sistema oficial: la competencia personal, material, funcional y territorial. Sin embargo, si este se regula, es imperativo que se reconozcan –de la misma manera– otros sistemas de resolución de conflictos que pueden competir con el sistema oficial.

 

* Abogado y Notario. Cofundador de Congreso Transparente.


 

Sociedad de Plumas es una red de colaboradores comprometidos con promover en las páginas editoriales el balance, el contraste y la propuesta constructiva.

Etiquetas: