Viernes 21 DE Septiembre DE 2018
Domingo

Caminando sobre cenizas y semillas

Análisis de Coyuntura

Fecha de publicación: 17-04-16
Ilustración Víctor Matamoros > El periódico
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IPN-USAC

Instituto de Problemas Nacionales / Universidad de San Carlos / www.ipn.usac.edu.gt

El título corresponde a una frase del escritor Carlos Fuentes (2000), recordando a Alfred de Musset (inicios del siglo XIX), cuando Europa iba con un pie sobre la semilla (el porvenir) y otro sobre la ceniza (el pasado). Guatemala está ahora mismo en ese trance: lo viejo no termina de morir y lo nuevo no acaba de nacer.

Hace un año iniciaron las movilizaciones ciudadanas, en sinergia con el MP y la CICIG, que pusieron en “jaque” al viejo sistema político. Pero este sistema sigue vivo en el Congreso, mediante las estructuras clientelares de varios partidos, tras las elecciones de septiembre 2015, y se ha colado a la Casa Presidencial a través del transfuguismo y de funcionarios medios en la mayoría de ministerios (destacadamente el Ministerio de Salud Pública) del Gobierno Central.

Después de la primera batida, a partir del 15 de enero pasado, del diputado Mario Taracena, publicando las nóminas de empleados (salarios desproporcionados, plazas fantasmas y nepotismo) las fuerzas tradicionales se han reacomodado convirtiendo al FCN-Nación en la primera minoría del Congreso, y reeditando las viejas prácticas que empiezan a hacer vibrar las redes sociales.

Fue el caso de la agresión verbal de miembros de la bancada oficial –destacadamente Juan Manuel Giordano– en contra de la gobernadora de Alta Verapaz, Estela Ventura, por lo cual el MP pidió, el jueves 14, retirar la inmunidad a ocho diputados para investigarlos por delitos de discriminación racial, abuso de autoridad y tráfico de influencias. Pero también es el caso del reposicionado dirigente de ese partido, Édgar Ovalle, a quien la Corte Suprema de Justicia ha protegido el derecho de antejuicio ante acusaciones de graves violaciones de los derechos humanos durante el conflicto armado interno, de quien se ha denunciado, en las redes sociales (Justicia Ya) que se le canceló la visa de los EE. UU. y que trafica influencias en el Gobierno Central con propósitos clientelares.

La agenda en el Congreso camina bajo la mirada de Washington, el único factor que por ahora vence las resistencias de los diputados. Estos al parecer solo buscan resarcir sus inversiones de campaña a través de la inversión pública, pero las restricciones fiscales bloquean por el momento ese objetivo.

Por otro lado, el Ejecutivo sigue carente de hoja de ruta. Hasta ahora solo está claro que la agenda de la comunidad internacional (y el MP como agente local dinamizador) es recuperar capacidades de seguridad interior y de recaudación tributaria del Estado, depositando las operaciones centrales en el ministro de Gobernación, Francisco Rivas, y el superintendente de la SAT, Juan Francisco Solórzano Foppa, ambos exfuncionarios del MP.

La estrategia de persecución penal de la CICIG desde 2014 parece encaminada hacia el propósito de recuperación de capacidades soberanas del Estado, por ejemplo, en el Sistema Penitenciario (neutralización temporal del ex capitán Byron Lima como jefe de hecho de varias cárceles) y en áreas críticas como Izabal y Petén (desmantelamiento, en dos etapas, de la estructura criminal de los Mendoza); sin embargo, en estos casos el Estado no ha tenido capacidad de recuperar instituciones y territorios ni ha protegido población.

Cuando el Estado no llena esos espacios (sea porque sigue siendo actor subordinado o socio en las utilidades ilícitas), las estructuras criminales tienden a fragmentarse y al cabo recuperan sus capacidades de control. Las notables limitaciones de la depuración y de la reforma policial de una década (no obstante el incremento del número de agentes, que supera los 30 mil) impiden que la acción de la CICIG tenga un alcance estratégico.

La recuperación de la base financiera del Estado empezó hace un año con el desvelamiento de la estructura La Línea, que ha llevado a prisión al binomio presidencial electo en 2012, Otto Pérez y Roxana Baldetti, así como a varios superintendentes y otros altos funcionarios. Pero no se detuvo allí y siguió con la llamada Línea 2, expresiones del poder económico. La empresa Aceros fue pillada con una defraudación tributaria equivalente a US$100 millones y es probable que deba resarcir al Estado, de la misma manera que se aplicó extinción de dominio sobre bienes de los funcionarios procesados, mientras los rumores de nuevos casos de persecución de ilícitos han perturbado a altas esferas del poder económico. Ahora el capítulo que está por escribirse es el de la depuración y reforma de la SAT a fin de que el Estado gane poder tributario institucional.

Así, la persecución penal va dejando cenizas del viejo sistema, pero el eslabón débil para que germine la semilla de un nuevo sistema es la clase política, además de Casa Presidencial, donde se ha seguido una ruta que conduce al Estado al aislamiento internacional, al reclamar por la conducta de representantes diplomáticos en las principales capitales políticas (Nueva York, Ginebra, Bruselas e incluso, hasta cierto punto, Washington). El manejo de la política internacional se ha convertido en el factor crítico de la coyuntura, con amenazas de regresión.

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