Martes 25 DE Septiembre DE 2018
Domingo

Los Gringos lo saben…

Fecha de publicación: 28-02-16
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Sin-título-4César A.  García E.

Me causó tristeza la fotografía publicada en los medios escritos, con motivo del viaje de los presidentes del “Triángulo Norte”, acudiendo al llamado –no opcional– del vicepresidente de los EE. UU. Ahora la atención del presidente de la gran nación del norte, a un “homólogo” y de “igual a igual”, es impensable… deben conformarse, con hacer romería grupal y que los atienda el segundo a bordo, para recibir instrucciones y planificar la limosna final… antes de que se cierre –por completo– el paso a los inmigrantes y ello, no importando si el próximo presidente estadounidense es demócrata o republicano… la agenda será la misma “El patio de atrás hay que aislarlo, pero bajo control nuestro”. Los pusilánimes presidentes bananeros, no tienen ahora más remedio que poner “buena cara”, levantar su manita para la foto y decir ¡Amén! a todo lo que se imponga a nuestras naciones.

Aclaro que no creo –ni remotamente– que “los gringos” tengan la culpa de la desgracia en que está sumida esta paupérrima y violenta región; hemos sido nosotros –los istmeños blandengues sin autoestima– quienes hemos permitido que nuestros mandatarios títeres, sean limosneros y carezcan de toda calidad, para dirigir la autodeterminación de nuestras naciones y han sido sus patrocinadores y titiriteros quienes se rehusaron a cambiar y nos llevaron por la ruta del infortunio. Los EE. UU. saben bien que no pudimos… ni vamos a poder, así que –antes de perder esta región pequeña y menesterosa que es geopolíticamente importante– la toman bajo su control… y saben que nos encanta “ser controlados” y ser súbditos. La conformación presidencial del triángulo norte, no puede ser más ad-hoc, para propósitos de control total… pero no control como “estados libres asociados”, porque ninguna granjería como tales tendremos, sino como patio trasero… más ordenado, menos sucio y –al menos de intención– menos paupérrimo y un poquito menos corrupto… para que “podamos” recibir los aviones que vendrán, a diario a dejarnos a los inmigrantes indocumentados… de eso –sospecho– se trata la película y no de otra cosa. Por supuesto, la diplomacia hipócrita –de todos los tiempos– empaqueta la limosna condicionada, como una “Alianza para la Prosperidad”. Limosna que –aclaro– no tendrían obligación de darnos, ni nosotros la indignidad de recibirla.

Analicemos –en frío– cómo están las cosas y cómo las pueden ver las autoridades estadounidenses: El desarrollo humano del triángulo norte es precario, ya no podemos llamarnos países “emergentes” porque no estamos emergiendo, ni siquiera países subdesarrollados, tampoco países del “tercer mundo”, porque eso sería equipararnos a naciones tercermundistas con mucho mayor desarrollo humano y –sobre todo– con un norte definido… de lo cual carecemos. Hoy –debemos reconocer– somos un país del “cuarto mundo”, sin merecimiento “aparente” de ostentar gobierno propio. Puede ser que los edificios, en las zonas por donde usted se mueve o los restaurantes que usted frecuenta, lo llamen a engaño, pero le cuento; esa es una pequeña burbuja, posada en un basurero de corrupción, muerte y sangre que nos negamos a ver… pero “Los gringos” si lo ven y lo saben.

En efecto, en términos de desarrollo, Guatemala ocupa el lugar 128 (de 188 países) con un desarrollo humano del 62.7 por ciento, según el informe 2015 de PNUD. El Salvador el lugar 116 con un 66.6 por ciento y Honduras el 121, con un 61 por ciento… es decir “estamos en la calle de la amargura”. Pero no es un fenómeno temporal, sino permanente, la miseria se instaló para quedarse y trajo como consortes a la violencia, la corrupción generalizada, el crimen y la impunidad. Panamá y Costa Rica, están en otro estamento –van por mucho mejor camino y si han sabido autodeterminarse– ocupando los puestos 60 y 69 respectivamente, con desarrollo humano que casi alcanza el 80 por ciento… ¡Gran diferencia!, ellos no necesitan ser limosneros, y por lo tanto no son merecedores de la intervención estadounidense, porque tienen rumbo… y “los gringos” lo saben. Cuando los EE. UU. era pobre, la región también lo era, cuando ellos despegaron, nosotros nos quedamos viendo desde el suelo, nos matamos entre nosotros y tomamos partido en la bipolaridad mundial que aún nos tiene fraccionados y peleándonos por muertos del pasado… desvalorizando a los del presente ¿Qué ganamos? Nada… absolutamente nada. ¿Tuvieron la culpa los gringos de que Costa Rica y Guatemala, tomaran rumbos tan disímiles? Definitivamente no –como dice el poema– “la culpa fue solo nuestra”. Lo que si saben, es que Costa Rica es salvable y Guatemala no.

Ahora bien, ¿Si la preocupación estadounidense es la miseria en el triángulo norte que les provoca tantos “apestados” inmigrantes –según los describe Trump y en sus delirios de Ku Klux Klan “KKK– por qué Nicaragua no fue llamada, al orden por Joe Biden? Porque los nicaragüenses, con todo y su retraso en desarrollo que los ubica en el lugar 125, con 63 por ciento de desarrollo humano, ya están alineados con el bloque antagónico… El Ruso-Chino, es virtualmente “territorio perdido”, pero con el triángulo norte eso no pasará, y “los gringos” lo saben. Otros países también son pobres, subdesarrollados… pero en vías de desarrollo (no subdesarrollados crónicos, como nosotros), tal el caso de India, ocupando el puesto 130 –según la PNUD– con un desarrollo humano del 61 por ciento… pero su tendencia es creciente, motivada por la amplia inversión y producción industrial.

En pocas palabras, “los gringos” nos diagnosticaron, como “caso perdido”… y muy a mi pesar, creo que tienen razón. Hace algunos años, escribí sobre lo innecesario que se haría –en el futuro– un gobierno local, en naciones como la nuestra, carente desde siempre de soberanía… incapaz de encontrar su camino. Hoy, antes de lo que esperaba, soy testigo –y lo invito a ver la realidad– de que los presidentes del triángulo norte, no llegan ni a ornamentales. ¿Triste? Por supuesto, pero no quisimos cambiar, celebramos el statu quo, nos unimos a la doble moral y fomentamos el malinchismo, mientras hacíamos alarde de una cobardía, o en el mejor de los casos apatía, digna de una legión de pusilánimes y apátridas… hoy ya no tenemos patria.

Le invito a que vea por un momento a Chile. Esa nación, hace menos de medio siglo era más pobre que Guatemala, con mayor índice de desnutrición crónica infantil, que es decir bastante, pues nosotros somos “los abanderados” en la materia, ocupando el último puesto en Latinoamérica y el tercero en el mundo, solo “nos supera” en vergüenza, Yemen y Afganistán… y no por mucho; para efectos prácticos, en los tres países, la mitad de los niños –menores de 5 años– son desnutridos crónicos, serán adultos de poca inteligencia y vivirán pobremente… eso también “los gringos” lo saben y de sobra, pues constituyen “inmigrantes en potencia”. Hace más de una década Chile ostenta “Alto desarrollo humano”, (83 por ciento) ocupando el puesto 42 dentro del concierto de las naciones. ¿Tuvieron “los gringos” el mérito de semejante logro? De ningún modo, el mérito es de los chilenos que supieron avanzar, “Contra Viento y Marea” como titula su libro, el admirable Dr. Fernando Möckeberg Barros, responsable de haber sacado a Chile del drama de la desnutrición crónica infantil que condenaba a su país al retraso sempiterno ¿Sabe usted que los chilenos son más altos hoy que ayer? Pues sí y la razón no es genética, sino nutricional… también hay más porcentaje de gente brillante, con ímpetu y posibilidades de “comerse el mundo”… eso también lo saben “los gringos”, de modo que por los chilenos, no hay que preocuparse, ellos se manejan solos, como nosotros debimos hacerlo.

¿Qué pasará en adelante? Difícil afirmar, pero se vale especular. Me parece que “El Triángulo Norte” se ha hecho merecedor –desde la óptica de quienes saben… “los gringos”– a un supra embajador, quien tomará –y de hecho ya lo hace, cada vez con más libertad y apoyo– el rol de Procónsul Imperial, dirigiendo, a través de políticos y politiqueros, los pasos a seguir, desde el terreno del legislativo y judicial, así como las reformas necesarias –dentro del ejecutivo– para garantizar un “patio trasero”, pobre siempre, violento siempre, atrasado siempre… pero menos desordenado.

La agenda no es llevar al puerto del desarrollo a naciones que se han negado a auto determinarse, la agenda se circunscribe a mantener bajo control el territorio y evitar que los “roñosos” e indeseables, otrora muy útiles como mano de obra barata y sin prestaciones, sigan llegando al territorio estadounidense. El muro de Trump va, podremos verlo erguirse en las noticias, aunque no sea de concreto, pues la tecnología de control ya no lo amerita. A partir de la repatriación de nuestros emigrantes que se acelerará, en los próximos años, tendremos una nación más pobre y mucho más violenta… y “los gringos” lo saben. Vea usted hoy en la noche, desde su terraza y por encima del muro del condominio o gueto, donde vive… probablemente encontrará a lo lejos –aunque más cerca de lo que se imagina– las luces de un caserío miserable, donde usted nunca iría y del que quiere permanecer ajeno… así nos ven desde el norte ¿Es usted responsable de la miseria de aquel caserío? ¿No?… ellos tampoco de la de éste ¡Piénselo!

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