Viernes 22 DE Noviembre DE 2019
Domingo

URGE refundar el Congreso

Fecha de publicación: 07-02-16
Ilustración Víctor Matamoros > El periódico

Sin-título-2César A. García E.

El mugriento Congreso de la República, lava cara a marchas forzadas, proponiéndonos la aberración de que “serán los traidores, ladrones y mitómanos de siempre, quienes salvarán a la patria y su infecta institucionalidad”. Los medios de comunicación –poco reflexivos, de análisis ligero, o dejándose llevar por amistades e intereses que uno no alcanza a descifrar– son pródigos en dar cobertura de los “grandes logros” del Congreso de la República y el destacado trabajo de su presidente, “el impoluto” Mario Taracena. También otorgan sendos espacios y entrevistas, vistiendo de credibilidad a protervos que llevan décadas mamando de la teta del Estado, abusando y haciéndonos creer que son honrados(as). Parte del caos nacional es por la acción mediática ambivalente, pobre, carente de juicio crítico y pulcritud, la cual –en distintas épocas– ha estado impregnada de intereses espurios y mucha plata.

Mientras tanto, Jimmy Morales, apabullado por la fama, obviamente rodeado de titiriteros, distraído en ser vocero de la presidencia y solazado porque “se sacó la lotería… en plena crisis” abona –mediante rabietas “tipo Baldetti”, su inconsistencia y su notoria ausencia, como líder y estadista– al lustre y reivindicación que quieren “vendernos” los hábiles politi–shucos de toda la vida, quienes trágicamente –para la gran opinión pública– lucen mejor y más presentables de quien se proclamó “ni corrupto ni ladrón” y lució afable durante su meteórico ascenso… que le hizo perder rápidamente el piso.

El jueves pasado, el Congreso, convertido en “La tienda San Mario” abrió en horario extenso, para plantear y resolver reformas a la Ley Orgánica del Legislativo, cambios por los cuales –supongo– debemos estar agradecidos y –quizá– “San Mario” será acreedor a la –venida a menos– Orden del Quetzal, en el grado de “Gran Estafa”. Los diputados nos restregarán en la cara “su heroísmo”, como lo hicieron con la ley que acabó con las cuotas sin intereses y empujará a miles de guatemaltecos a los brazos de los usureros, o con la que prohibió el casamiento de mujercitas menores de edad, lo cual provocará que las sigan abusando, pero ahora sin compromisos maritales… pues son solteritas.

El Congreso en insalvable… pero –a través de estas nuevas triquiñuelas– los mañosos se consolidan y reorganizan, para seguirse enriqueciendo, pero con imagen de padres
–reformados– de la patria, preparándose para gobernar –desde el Legislativo– los próximos cuatro años, sin que el Ejecutivo, logre llegar a oler, solo apestar… Jimmy no lo nota, su ego ha crecido tanto que se perdió dentro de éste, convenciéndose que el ejercicio de la presidencia es solo cuestión de seguir hablando paja, jugando estilosamente con sus lentes y gesticulando, para interpretar su personaje de “Presidente Bananero”. La vindicación del Congreso de la República, no debe estar en manos de los diputados, sino en nuestras manos… en las suyas y en las mías ¿Hablo de un camino fácil? De ningún modo, será escabroso –pero si amamos esta bella tierra y a nuestros hijos y nietos– habrá que transitarlo y demostrarle a esta gentuza que son y siempre han sido nuestros empleados y simplemente nos hartaron y ya no los queremos.

En ocasión anterior, hablé sobre la iniciativa que seis mil cuatrocientos ochenta (6,480) guatemaltecos presentamos –ante el Congreso y recibidos por Nineth Montenegro y Eduardo Meyer– el 17 de noviembre de 2007. Pues bien, usted puede encontrarla en archivo digital en el siguiente link del Congreso de la República http://old.congreso.gob.gt/archivos/iniciativas/registro3727.pdf El documento se explica por sí mismo y básicamente plantea –desde el poder soberano, el pueblo– modificaciones constitucionales para: 1- Eliminar el listado nacional, 2- Limitar la reelección de diputados a dos períodos y 3- Limitar el número de diputados a ochenta. Al revisar el documento usted –también– puede encontrar los nombres de los firmantes, en 435 folios… a lo mejor se encuentra. Esta iniciativa –por mandato constitucional– debió ser conocida “sin demora”, pero fue engavetada con el “Registro 3727”. ¿Qué le parece –estimado lector– sin en lugar de mandar por WhatsApp, catarsis, insultos, mofas o solicitudes a nadie… encabezadas por quienes han sido parte del problema y no de la solución, para que los diputados se “compongan”; en lugar de seguirnos acordando de sus madrecitas en reuniones, velorios, bares, restaurantes o sobremesas familiares (todo eso está muy bien como pasatiempo pero no arregla nada), nos unimos y hacemos que la Constitución se haga cumplir?

Noten las “grandes reformas” aprobadas el pasado jueves, por los diputados: 1- No se podrán contratar parientes, 2- Eliminación de privilegios a los tránsfugas, lo cual favorece a los partidos políticos no al pueblo. ¡Eso fue todo! Me pregunto, invitándole a que Usted lo haga ¿Cuándo fue moralmente permisible llenar de parientes e incompetentes las planillas del Congreso?, ¿Qué harán con lo robado a través de parientes e incompetentes durante más de dos décadas?, ¿Se encarcelará a los ladrones diputados que se enriquecieron a través de la obra pública, mordidas y sobre sueldos, dietas, viajes y otras transas? ¿Quedarán impunes todas las tropelías?, ¿Nos daremos –como pueblo– por “bien servidos”, sabiendo que les pagamos todos sus lujos y hasta las traídas y los empleados de las traídas… a estos traidores?, ¿Seguiremos degustando del atole, proveniente del mugroso dedo del tendero y sus iguales?, ¿Lo pasado, lo robado, quedará olvidado?, ¿La vergüenza pasará y el pisto quedará en casa… de estos cachimbiros?, ¿Le seguiremos creyendo a gente que lleva dos o tres décadas viviendo
–exóticamente– de nuestros impuestos?

Me parece que tenemos dos opciones: 1. La de siempre, seguir viendo el circo desde nuestra butaca, encogernos de hombros y decir “ya se va arreglar… hay que ser optimistas” o 2. Tomar nuestra responsabilidad y exigir la refundación del Congreso, propugnando porque salgan –de primero– quienes hayan tenido parientes o incompetentes como asesores y quienes lleven más de dos períodos en el hemiciclo, porque si no hicieron nada, en pro de la decencia durante ocho años ¿Por qué lo harían ahora? Si usted está de acuerdo conmigo y con los otros 6,479 guatemaltecos que firmamos la iniciativa referida, escríbanos y sumemos todos –sin protagonismos personales– pero si con participación personal y dando la cara, por nuestra patria a guatemalafutura2016@gmail.com ¡Piénselo!