Miércoles 16 DE Octubre DE 2019
Domingo

Globitos pestilentes

Fecha de publicación: 31-01-16
ilustración Víctor Matamoros > El periódico

Sin-título-3César A. García E.

Dos “globitos” apestosos, contaminan el aire y buscan favorecer intereses espurios… uno a nivel local y el otro mundial, ambos relacionados con el devenir económico. Con el nuevo año y el nuevo gobierno, se lanzó un globito que difunde la falacia de que “Hay que devaluar el Quetzal, porque eso hará competitiva a Guatemala”. Los argumentos de voceros de sectores interesados en que esto ocurra, comparaban la evolución de los tipos de cambio del Peso mexicano y el Real brasileño, con el comportamiento –casi horizontal– de nuestro tipo de cambio. Como suele ocurrir, la ignorancia –en temas económicos– de los entrevistadores, ha promovido que en foros y programas “serios”, se insista en la pregunta, ahora dirigida a distintos ministros ¿Piensa el gobierno de Jimmy Morales devaluar el quetzal? Todos –incluido el presidente– han dicho no, pero el globito sigue en la mente de lectores, radioescuchas y televidentes, lo cual –esperarán los siniestros personajes que lo lanzaron y siempre permanecen agazapados tras las sombras– eventualmente hará surgir una demanda artificial y especulativa de USdólares que provoque el tipo de cambio suba algunos puntos.

Consideré importante escribir sobre este asunto, porque la recurrencia con la que se toca el tema, la difusión de la duda, combinada con lo ajeno que permanece –el guatemalteco común– con la “aburrida” economía, puede suscitar temores que lleven a inestabilidad, desconfianza y por ende a más pobreza que es lo menos que necesitamos. Es curioso y repugnante, ver como algunos –no todos– exportadores codiciosos, se quejan de vivir la “tormenta perfecta”, indicando que los precios de sus productos exportables están bajos y que el tipo de cambio también y ello les afecta y “resta competitividad al país”… lo primero cierto lo último falso. Es repugnante, porque cuando ocurre lo contrario, es decir cuando sus productos pasan por una buena racha que dura años, nunca los hemos visto u oído, decir que hay que “revaluar” el tipo de cambio, porque están ganando mucho. Es decir, estos lóbregos personajes, siempre anónimos y con mequetrefes serviles que hablan por ellos, pretenden que toda la población –pagando con la pobreza que trae la inflación, a la que abonaría una “devaluación”– mantenga el nivel de retorno de sus operaciones productivas; son pródigos en lloriquear cuando las cosas no van tan bien, pero saben permanecer calladitos, cuando se están embuchando con la cuchara grande. Esta actitud es bananera y tercermundista, porque los verdaderos emprendedores y empresarios, sabemos que todos los negocios están sujetos a altibajos y la capacidad y eficiencia, se demuestran en momentos adversos, cuando hay que reinventarse, innovar y esforzarse más… cómo una vez leí en un simpático rótulo: “Mar tranquilo… hace mal marinero”. Los facinerosos lanzadores del “globito”, no llegan a marineros ¡Son Piratas!

Nuestro Quetzal NO es sujeto de “devaluación” y explico las razones:

1.– Guatemala, estuvo inmersa en un esquema de tipo de cambio fijo, hasta finales de 1989. Anterior a la decisión de “liberar” el tipo de cambio, el país vivió varios años de inestabilidad cambiaria que incluyeron varias devaluaciones. En 1982 las Reservas Monetarias Internacionales, llegaron a su punto más bajo y se tomó la decisión de empezar el camino –entonces inevitable– de la devaluación, el cual resulta un hecho voluntario y soberano, no de mercado, ni accidental y es posible hacerlo, solamente en un esquema de tipo de cambio fijo o controlado, no en uno de “flotación” instalado en el país desde hace alrededor de un cuarto de siglo. Es decir, actualmente hablar de “devaluar” es anti técnico y erróneo, al menos que se decida regresar al cambio bajo férreo control, lo cual sería nefasto y ha demostrado su inefectividad alrededor del mundo. En la actualidad el Banguat interviene comprando o vendiendo USdólares para mantener el tipo de cambio dentro de una “banda”, es decir el modelo cambiario guatemalteco se denomina “flotación sucia” y ha mantenido –en buena hora– la estabilidad del tipo de cambio que está respaldada por voluminosas reservas. Así las cosas, cualquier intentona por hacer añicos nuestra moneda es ilegítima y moralmente censurable. Este sistema es una protección contra movimientos especulativos malintencionados a los que nuestra pequeña economía sería muy vulnerable, si el mecanismo no existiera.

 

2.–No existe un cálculo real del valor real de cada USdólar estadounidense. La aún, economía más grande del mundo, tiene la opción de imprimir papel moneda casi de forma ilimitada… y lo ha hecho. EE. UU. debe USdólares a sus acreedores más importantes quienes sospechan –la otrora divisa más sólida del mundo– realmente ya no lo es y tiene un valor muy inferior al nominal. La crisis enfatizada, a partir del 2008, en los países industrializados ha provocado que el Euro dé traspiés y de momento el USdólar mantiene una hegemonía –aunque– compartida. ¿Cuánto durará esto?, ¿Cuánto falta para el surgimiento de una nueva moneda mundial que haga desaparecer al Euro y al USdólar? No creo que mucho, de manera que insistir en que nuestro Quetzal está “sobre preciado”, es menos sensato que afirmar que USdólar lo está, como divisa. La economía occidental, pasa momentos difíciles y el sobrendeudamiento y los raquíticos crecimientos, nos llevarán –casi seguramente– a una guerra y a una reforma económica global… el principal detonante de las guerras de toda la historia, ha sido la codicia, y de eso se nutre el mundo todo los días.

El segundo “globito”, justamente es global. Se dice que “La caída de los precios del petróleo provocará caos económico mundial”, ello a sabiendas que el caos ya está instalado. En ese discurso están de acuerdo, gobiernos súper corruptos, como el mexicano (creo que menos corrupto que los nuestros), economías colapsadas como la venezolana y –por supuesto– los grandes productores de siempre. El discurso es hediondo, falaz y malintencionado. Notemos que hizo Venezuela con su petróleo ¿se convirtió en país próspero? Por supuesto que no… porque cuando los burros mandan y la corrupción gobierna, no hay riqueza que alcance. Guardando las distancias, México debiera ser una potencia económica ¿Lo es? Por supuesto que no, sigue siendo un país tercermundista grande, lo cual nos confronta con la realidad de que –al ser bastante menos pobre que Guatemala– ¿Nosotros somos tercermundistas o cuartomundistas? Para las naciones ricas y petroleras, el petróleo ha significado: 1- Concentración de poder, 2- Manipulación geopolítica, 3- Guerras e invasiones, 4- Cientos de miles de muertes inocentes, 5- Acumulación de riqueza exorbitante, 6- Corrupción y manejo de gobiernos y 7- Excentricidades, excesos y fatuidad.

Los dos pestilentes globitos, pintan –de cuerpo entero– a los dueños del petróleo y a parte de nuestros exportadores que solamente son el reflejo de una sociedad decadente que ha erigido al dios Mammón (dios de la riqueza), como su único dios, una sociedad agonizante que predica “el fin justifica los medios”. La codicia –es decir la ambición sin escrúpulos– desplazó a la sana ambición que nos hace salir adelante, genera crecimiento empresarial y emprendimiento, permitiéndonos generar empleo y proveer lo mejor para quienes amamos. La ambición construye, la codicia destruye ¡Piénselo!