Miércoles 22 DE Mayo DE 2019
Domingo

Los retos y las oportunidades por delante

Mejorar la educación, el cuidado de la salud, la seguridad, y el ambiente son prioridades compartidas.

Fecha de publicación: 06-12-15
Ilustración Jorge de León > El periódico

Todd D. Robinson*

Al acercarnos al fin del 2015 y ver los retos y oportunidades que ya promete el 2016, los guatemaltecos que se reunieron en la Plaza Constitucional para manifestar contra la corrupción y clamar por la transparencia en el gobierno deben permanecer vigilantes. Deben continuar exigiendo que sus dirigentes electos se comporten según las más altas normas, sea legislando, aplicando la justicia, recaudando impuestos, o cuidando del ambiente.

Guatemala es una tierra de gran belleza y grandes recursos naturales, que requieren de una mayordomía cuidadosa. Como pudimos ver en el Lago de Amatitlán, esos recursos naturales están amenazados –no solo por la contaminación, sino también por funcionarios corruptos que ofrecen soluciones fraudulentas a los problemas ambientales. Denunciar la polución del Río La Pasión le costó la vida a un concejal recién electo. El deslizamiento en El Cambray II, que cobró cientos de vidas y dejó a los sobrevivientes sin techo, mostró la fuerza mortífera de la naturaleza y las terribles consecuencias de la corrupción.

Sin embargo, Guatemala no está sola. En la 21ª Conferencia de las Partes (COP 21) en París, representantes de casi 200 naciones están reunidos para negociar un acuerdo climático abarcador para el mundo después del 2020. Los Estados Unidos están tomando acciones audaces en cuanto al cambio climático en su territorio, mientras trabajan con naciones socias para que hagan lo mismo. El Plan de Energía Limpia recortará las emisiones del sector energético de los Estados Unidos –que compone un tercio de las emisiones de carbono de la nación– por 32 por ciento para el 2030 y ahorrará más de US$50 millardos en costos relacionados con el clima y la salud. Como comunidad global, estamos en una encrucijada crítica: las decisiones que tomemos hoy formarán el clima en el cual nacerán nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos.

Guatemala enfrenta asuntos serios –la crisis urgente en el cuidado de la salud, un sistema educativo sin fondos adecuados, alta criminalidad y violencia, microclimas frágiles, y la falta de oportunidad económica, especialmente para los guatemaltecos jóvenes– todo complicado por los actores corruptos que han robado recursos de las mismas personas a quienes deberían servir por haber sido electos o nominados.

En el 2015, los guatemaltecos alzaron sus voces mediante 19 semanas de protestas pacíficas. Muchos de los que estaban en puestos de autoridad y responsabilidad, que actuaron con impunidad por años y creían que nunca se les pedirían cuentas, ahora esperan ser juzgados. El Congreso de Guatemala recién aprobó leyes para depurar las campañas electorales y mejorar la conducta de los funcionarios electos, hacer las contrataciones del gobierno más transparentes, y proteger a las mujeres y a los niños de Guatemala de convertirse en víctimas de trata de personas. Se puede y se debe hacer más. Los guatemaltecos tienen el derecho de exigir que sus funcionarios electos accionen para satisfacer las mayores necesidades de Guatemala.

Hay mucho trabajo arduo por delante en el 2016 para los guatemaltecos y su gobierno. Mejorar la educación, el cuidado de la salud, la seguridad, y el ambiente son prioridades compartidas. El Gobierno de los Estados Unidos apoya a quienes edificarán a Guatemala sobre un cimiento sólido de buena gobernanza, con procesos transparentes y atención a todos sus ciudadanos.

* Embajador de los Estados Unidos.

*Todd D. Robinson es nativo de Nueva Jersey y trabajó como periodista profesional antes de incorporarse al Servicio Extranjero estadounidense, donde tiene el rango de Ministro Consejero. Ha ejercido funciones diplomáticas en países como España, Albania y República Dominicana, entre otros. Actualmente se desempeña como Embajador de Estados Unidos para la República de Guatemala.