Lunes 17 DE Junio DE 2019
Domingo

El señor Morales, otro político mentiroso

Manolo E. Vela Castañeda

manolo.vela@ibero.mx

Fecha de publicación: 13-09-15
Ilustración Víctor Matamoros > El periódico

A continuación me permito transcribirles un fragmento de la entrevista que el señor Morales, candidato a la Presidencia, sostuviera con el periodista José Eduardo Valdizán, en el programa Cara a Cara que se transmitió por el canal de televisión Azteca Guatemala. Los lectores interesados pueden verla aquí: http://bit.ly/1Nu6EsY, en You Tube (para mayor precisión: el fragmento transcrito empieza en el minuto 21 con 30 segundos):

Valdizán: Hablemos un poco de su preparación académica. Usted es licenciado en administración de empresas de la Universidad de San Carlos. También, tomó un tipo de diplomado, máster, algo así, en la Universidad Mariano Gálvez.

Señor Morales: Cursé una maestría en la Panamericana, en medios de comunicación. Saqué una maestría en Altos Estudios Estratégicos con especialización en Seguridad y Defensa en la Mariano Gálvez. Y recién culminé un doctorado de seguridad estratégica en la San Carlos, en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, y tengo pendiente la tesis doctoral.

Valdizán: En el tema de la Universidad Panamericana usted puso que tenía ese Máster, ¿es así?

Señor Morales: No, tengo el pénsum cerrado de la maestría.

Valdizán: Veamos qué dice en su perfil de Facebook. Dice: a la fecha posee una maestría en Administración de Medios de Comunicación de la Universidad Panamericana. Ese es su perfil de Facebook, lo tomamos de allí. Es una captura del perfil de Facebook. Nosotros preguntamos a la Universidad Panamericana y esto fue lo que nos dijeron:

Arquitecta Vicky Sicajol, Control Académico, Universidad Panamericana: El licenciado Morales efectivamente estudió con nosotros, pero no completó los estudios para hacerse acreedor al título de la maestría en Dirección de Medios de Comunicación.

Periodista de Azteca: ¿En qué año fue que estuvo él cursando esta…?

Control Académico: 2003.

Periodista: ¿Y cuál es la postura del señor Jimmy Morales? ¿Alguna vez se acercó para continuar sus estudios?

Control Académico: No. No hemos tenido contacto con el licenciado Jimmy Morales.

Periodista: Solo para que nos quede claro: ¿Cuál es el grado académico que el señor Morales obtuvo allí con ustedes?

Control Académico: Él no ha obtenido ningún grado académico con nosotros. Él estudió con nosotros, pero no ha obtenido el grado académico.

Valdizán: ¿Por qué aparece en su perfil de Facebook que posee la maestría?

Señor Morales: Creo que fue un error de planteamiento…

Como Ustedes pueden leer aquí, el señor Morales mintió, de forma flagrante, atribuyéndose un título universitario que no ha obtenido. Y en la entrevista, al ser cuestionado por el periodista José Eduardo Valdizán, el señor Morales volvió a mentir, diciendo que lo del título fue un “error de planteamiento”. Pero aquí no hubo ningún error de planteamiento, sino una vil mentira. Él presentó como verdad algo que sabía que era falso ¿Con qué fin hizo esto? Con el fin de engañar. Y, ¿a quién quería engañar el señor Morales? Puesto que se hallaba en plena campaña electoral, a nosotros, los ciudadanos. De no haber sido por la investigación previa de algún buen periodista, y de las agallas del entrevistador, que se animó a confrontar al candidato, la mentira hubiera quedado impune, sin castigo.

Si el Señor Morales miente en algo como esto, un título universitario, ¿qué otras falsedades habrá presentado ya –durante la campaña electoral– como verdaderas? ¿Qué promesas habrá formulado ya, aún sabiendo que –de llegar a la Presidencia– nunca tendrá condiciones para cumplirlas? ¿Sobre qué otras cosas no podrá mentir, si llegara a hacerse con la Presidencia?

Para los políticos, mentir es como respirar, es estar en su elemento natural. Y el señor Morales actúa así, como un experto en la mentira. Cuando empieza el cuestionamiento del periodista Valdizán por el título que el señor Morales falsamente se atribuye, este eleva la mirada, como advirtiendo lo que viene. Pero el candidato miente sin inmutarse, con desenvoltura, sin mover un solo músculo del rostro, como un experto en este arte. Pareciera que la maestría que el señor Morales sí tiene, es una, en ese “noble arte” de saber mentir.

De pequeñas mentiras estuvo pavimentado el camino que llevó al descalabro de la presidencia del Partido Patriota, ahora con Otto Pérez y Roxana Baldetti tras las rejas. Y de pequeñas mentiras estuvo pavimentado el camino que llevó a la aparatosa derrota de Manuel Baldizón en las urnas, el pasado 6 de septiembre. La creencia en que los ciudadanos podíamos ser engañados todo el tiempo les llevó a donde están ahora.

Ojalá que los jóvenes –que con toda razón exigen autenticidad– se den cuenta a tiempo que el señor Morales no es ninguna solución a la crisis política que afrontamos, sino que es otro político deshonesto más, experto –él también– en las artes de la mentira. Como afirmara Jonathan Swift en El arte de la mentira política (Sequitur, 1733): “al igual que el más vil de los escritores tiene sus lectores, el más grande de los mentirosos tiene sus crédulos”.

1.- La autoría corresponde en realidad a John Arbuthnot.



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