Martes 16 DE Julio DE 2019
Domingo

Baldizón, un globo que se desinfla

Manolo E. Vela Castañeda

Fecha de publicación: 02-08-15
Por: Manolo E. Vela Castañeda - manolo.vela@ibero.mx

En los últimos días, Manuel Baldizón, el candidato a la presidencia del partido Lider (Libertad Democrática Renovada) se ha visto como un globo gigante que se desinfla. A lo lejos –persistente, implacable, despiadado– se escucha un siseo. Es el aire que sale, y sale, y sigue saliendo. Por momentos uno le pone atención a otras cosas, pero el siseo, irremediablemente, continúa.

 

No era para menos. En su carrera a la Presidencia se trataba –probablemente– del momento determinante. En las crisis es donde se prueban los liderazgos. Y aquí, Baldizón (y todo su equipo), simplemente perdieron la batalla y probablemente la guerra.

 

Es como en esas viejas películas en las que los personajes principales tenían el infortunio de caer en las arenas movedizas. Y mientras más se movían, más se hundían. Así fue como me pareció ver al candidato, cuando, presa de la ira, partió con rumbo a Washington, D. C. El viaje de Baldizón era parte de la respuesta de Lider a las solicitudes de antejuicio que el Ministerio Público y la CICIG (la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala) presentaron (el 15 de julio) contra Edgar Barquín, el candidato a la vicepresidencia de Lider, y otros diputados de ese partido. Ya en Washington, entre otras actividades de cabildeo, el candidato se entrevistó con el Secretario General de la OEA (la Organización de Estados Americanos), y aceptó hacer una entrevista en la cadena de noticias CNN en español.

 

La reunión con el Secretario General de la OEA no pasó de mera cortesía, algo inútil, desde cualquier ángulo que se la vea. Al tomarse la foto con el Secretario General de la OEA ¿A quiénes y de qué esperaba convencer Baldizón? ¿Quién le habrá dicho que esa sería una buena reunión?

 

La entrevista en la cadena de noticias CNN fue un verdadero fiasco. Frente al gran escenario de la televisión, al saberse en una transmisión en vivo, sin la protección de sus apariciones editadas, el “doctor” se sintió disminuido y –sin argumentos preparados, recurrió a la improvisación–, y entonces mintió (lo que luego iba a ser comprobado –palabra por palabra– por Nómada). Las reglas dictan ¿Para qué tomar riesgos cuando la campaña está asegurada? Así, esta entrevista fue una exposición innecesaria, con la que solo logró, él mismo, ponerse en ridículo. El “doctor” debió extrañar los “infomerciales” en los canales de la televisión “nacional”, que –todavía– le rinden pleitesía.

 

Los ataques de Baldizón contra el comisionado Iván Velásquez, el jefe de la CICIG, en Estados Unidos (¡vaya escenario!), lo único que provocaron fueron el efecto contrario: muchos espaldarazos a favor de Velásquez y la confirmación de que la labor que está haciendo es la correcta.

 

¡Ah, pero qué viaje! ¡Vaya manera de hacer política! Si en algún momento él (y su equipo) pensaron que iban por lana, lo único cierto es que regresaron trasquilados. Nada salió como el “doctor” esperaba. ¿O será acaso que el “doctor” ya no escucha a sus asesores, quienes ya no pueden más con sus arrebatos y ocurrencias? Así, con esta cadena de desaciertos, esta semana quedará, para los estudiosos de la comunicación política, como un caso paradigmático de lo que NUNCA debe hacerse en una campaña electoral.

 

Pero quizá eso ni siquiera fue lo peor para su candidatura. Las acciones de esta semana confirmaron los peores temores que los adversarios de Manuel Baldizón han tenido: que el liderazgo del “doctor” es errático.

 

Y para aminorar los impactos negativos del viaje publicó una encuesta, cuyos datos –por error o por chiste, ya uno no sabe qué pensar– sumaban más de cien por ciento, en donde él se colocaba muy por arriba y presentaba en segundo lugar al candidato Jimmy Morales, del partido de los militares. También, a través de los poderes locales vinculados al partido Lider, quienes controlan canales de televisión por cable, los días después de la entrevista en CNN bloquearon las señales de Guatevisión, Canal Antigua, y CNN en español, en varios departamentos. ¿Qué pasará cuando –hecho presidente– se le antoje que este o aquel programa de televisión no son de su agrado? Al mejor estilo de las dictaduras nos dejará sin televisión por cable. Y el “doctor” no deja de moverse; sí, pero entre arenas movedizas.

 

Y entonces, la catástrofe –para Lider– empieza a hacerse realidad: su voto duro está empezando a ablandarse. No hay nicho electoral que aguante semejantes torpezas. El mensaje contra la corrupción está llegando hasta sus bases que, abrumadas, empiezan a cambiar de bando y a buscar otras opciones políticas. Faltará ver ahora cómo reacciona el “doctor” frente a ese otro escenario: cuando sus votantes empiezan a abandonarlo y la batalla en segunda vuelta –que hasta hace unas semanas parecía un paseo por jardines– se pondrá más y más cuesta arriba. ¿Seguirá con su estrategia plagada de torpezas? Bienvenidos: la batalla electoral empezó.