[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Deportes

Los Bucks viven una pesadilla


La lesión del MVP Giannis Antetokounmpo, una persistente dificultad para endurecerse en playoffs y el contexto de protesta social que les restó atención del juego explican el nuevo fracaso de los Milwaukee Bucks, que ahora tendrán que luchar para retener a su estrella griega.

 

foto-articulo-Deportes

Milwaukee quedó eliminado el martes por los Miami Heat en una serie de semifinales de Conferencia Este que acabó 4-1 y en la que estuvo cerca de terminar sin ninguna victoria.

En el cuarto partido, con Giannis en el vestuario por el esguince de tobillo que sufrió en el segundo cuarto, los Bucks sacaron el orgullo para evitar un humillante 4-0.

Pero el martes, con Antetokounmpo de baja, no pudieron seguir buscando el milagro de remontar un 3-0 en contra en playoffs, una gesta que ningún equipo ha logrado en 140 intentos en la historia.

Para Milwaukee, que por segundo año seguido llegaba a los playoffs como el mejor equipo de la fase regular y gran favorito en el Este, la decepción es grande pero no sorprendente.

– «Jugar duro» –

Desde que el 30 de julio se reanudó la temporada en la sede «burbuja» de Disney World, el juego de los Bucks no volvió a ser el de los primeros cinco meses de competición, cuando arrollaban a rivales permitiéndose el lujo de dar grandes descansos a Antetokounmpo en los últimos cuartos de los partidos.

El parón por el coronavirus le rompió el ritmo a un equipo decidido a volver a la final para pelear por el segundo anillo de su historia, tras el que logró en 1971 el equipo liderado por Lew Alcindor, después convertido en Kareem Abdul-Jabbar.

Pero en Disney World, con los contadores de los equipos a cero, reaparecieron las mismas debilidades de los Bucks que les llevaron a la derrota en la final de la conferencia Este del año pasado contra los Toronto Raptors (4-2).

En unos playoffs donde, por primera vez, la ventaja de campo conseguida en la fase regular no valía de nada por la ausencia de aficionados, quedaron más al desnudo las limitaciones de Milwaukee: su «Giannis dependencia» y su dificultad crónica para elevar el nivel de juego cuando la competición y los rivales se endurecen.

Como el año pasado ante los Raptors, que se proclamaron después campeones de la mano de Kawhi Leonard, los Heat también plantearon la actual serie ante los Bucks como una batalla constante.

«Sabíamos que jugarían duro. Juegan duro durante 48 minutos. Para vencerlos, tienes que hacer lo mismo. Jugar duro durante 24 o 36 minutos no es suficiente», se lamentó Giannis tras el tercer partido.

Ni el griego, gran favorito a recibir en los próximos días su segundo premio a Jugador Más Valioso (MVP), ni sus compañeros están acostumbrados a este tipo de confrontaciones en las dos últimas temporadas, en las que acostumbraron a sentenciar los partidos ante los débiles rivales del Este antes del último cuarto.

– «Franquear el muro» –

Además de los retos sobre la pista, los Bucks también tuvieron que lidiar con el intenso contexto de la lucha contra la injusticia racial, que durante su estancia en Disney World les tocó muy cerca.

Con la NBA en alerta y movilizándose cada día contra el racismo y la brutalidad policial, a finales de agosto sucedió el ataque a tiros de agentes blancos contra el afroestadounidense Jacob Blake en Kenosha, a 60 kilómetros de Milwaukee.

Con la indignación disparada en la «burbuja», los Bucks dieron el primer paso, sin avisar a la NBA ni a los otros equipos, y se negaron a saltar a la cancha para su partido de primera ronda ante los Orlando Magic.

El boicot de los Bucks derivó en la suspensión de tres jornadas de los playoffs y fue replicado por equipos de otras competiciones como las Grandes Ligas de béisbol, la de fútbol (MLS) y el Abierto de Estados Unidos de tenis.

«No debemos buscar tales excusas para explicar el hecho de que no estamos jugando bien al basquetbol en este momento», dijo el viernes el base suplente George Hill preguntado por si esta acción les distrajo de los playoffs.

Hill, de 34 años, fue el primer miembro de los Bucks en negarse a jugar, luego seguido por el resto de compañeros.

Con la temporada finiquitada, y la misma sensación de frustración que la anterior, surgieron inmediatamente las preguntas sobre el futuro de Antetokounmpo, a quien solo le queda una temporada de contrato en Milwaukee y es el gran objeto de deseo de los equipos de la NBA.

El propio Giannis se apresuró a responder antes de comenzar sus vacaciones: «Algunos ven un muro y toman otra dirección. Yo lo atravieso. Solo tenemos que mejorar como equipo, individualmente y volver de forma correcta la próxima temporada». ¿Cumplirá su promesa?

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia
Disney escoge a Jared Leto para la nueva película de Tron
noticia
Esta es la nueva Nissan X-Terra 2021
noticia AP/DPA/AFP
Cataluña inicia el camino hacia la independencia

Gobierno español anuncia recurso para invalidar la iniciativa y sus efectos.



Más en esta sección

Cremas ganan y recuperan el segundo lugar

otras-noticias

Rocca anota cuatro goles y Municipal golea

otras-noticias

PDH acusa al Ejecutivo de infiltrar a personas violentas en las manifestaciones

otras-noticias

Publicidad