[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Literatura

“El vendedor de silencio”


Viaje al centro de los libros

foto-articulo-Literatura

Una de las figuras mexicanas más relevantes en la literatura contemporánea es Enrique Serna (México, 1959), que cuenta con una obra amplia muy reconocida en su país, aunque por esa costumbre suya de ir en contra de los cenáculos y roscas de poder se le niegue mérito, quizá porque la visión de su país es cínica, crítica, desventurada y no tiene pelos en la lengua para señalar a quienes habitan en los altares del reconocimiento patrio. Digamos que se pelea y enfrenta al sistema con propiedad, dueño de una deslumbrante capacidad de contar, y enfocado en hacer del melodrama el vehículo de su narrativa, pintando el discurrir amparado en la memoria histórica y el ámbito real, lo que confiere credibilidad al relato. 

La novela ‘El vendedor de silencio’ se lee como autobiografía confesional, sensible y anecdótica, de un personaje maléfico del México de la mitad del siglo XX, a quien pudo haber dado otro nombre, pero el autor prefirió jugar con el real, porque recrea e inventa a partir de la vida de Carlos Denegri, un periodista famoso, extorsionista sin escrúpulos, ambicioso, soberbio, machista, misógino, que creció a la sombra del PRI, y a quien describe como “un chismoso políglota, mundano, irreverente y audaz que en pocos años acabó con el cuadro en una profesión donde nadie le había regalado nada”. La novela desvela los vicios del poder revolucionario, mientras recrea una época no tan lejana y tan similar a la nuestra, que da lugar para indignarnos y revivir una serie de circunstancias parecidas.

El argumento estructura la historia de un romance tardío apasionado, violento, altanero, con la última de sus esposas, la bella Natalia Urrutia, a quien desea y cela por la experiencia materna nunca superada. La persigue, acosa y enamora con lujos, regalos y la presencia en los ambientes sociales importantes, donde cobra brillo y viaja a su lado por todo el mundo, codeándose con los ricos y famosos. Pero cuando bebe, es otro, la abofetea, acuchilla, saca sangre con impunidad, y la persigue con la ayuda de la policía y ejército hasta los escondrijos más recónditos, y la convence de volver con flores, mariachis y promesas de no volver a beber, porque su problema es el mal trago. 

La habilidad para elaborar tramas melodramáticas la aprendió Serna escribiendo guiones para telenovelas en su juventud, cualidad que trasciende al elaborar la memoria afectiva del personaje histórico, que busca “tener poder para tener”, acompañando a corruptos, ladrones y libertinos, beneficiándose mientras se luce en el diario ‘Excélsior’ escribiendo reportajes emotivos de la Segunda Guerra Mundial, o cuando acompaña a los braseros mexicanos a Texas en tiempos de Truman, y reproduce aquellos letreros famosos: “Prohibida la entrada a negros, perros y mexicanos”. 

Entre líneas va recordando el pasado, su relación con el padre adoptivo, que fue embajador de México en la España de la República durante la guerra civil, y asombra su furia cuando es castigado por los desmanes del hijo con el traslado a Guatemala, lo que motiva su renuncia irrevocable: “Los callistas quieren tratarme como un pelagatos —farfullo—, pero no les voy a dar el gusto. Que se metan su embajada por el fundillo”.

Por varios sexenios priistas, Denegri era la estrella, pero llegó el ocaso de Díaz Ordaz con la matanza de Tlatelolco y sucede un cambio de era, mayo del 68 reordena el mundo, y la estrella vil empieza su rápida decadencia, el retiro de la televisión, el despido de la prensa, hasta la llegada de su asesinato violento en un drama conmovedor que no deja a nadie insensible. 

Este libro extraordinario es popular, fácil de leer, la historia está bien contada, es ideal para capturar el interés, distrae, impresiona y deja una rara confusión en el paladar del lector, que bien podría medio encariñarse con el personaje sórdido, brutal e inexcusable, por piedad.

Redacción El Periódico
El equipo de redactores y editores de elPeriódico.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia AFP / elPeriódico
Maduro sufre un nuevo revés en la pugna por el oro en los tribunales británicos
noticia Editorial central
Día del Periodista
noticia afp
Italia recupera la sonrisa


Más en esta sección

EE.UU. anuncia nuevas sanciones por corrupción contra dos diputados y un exministro

otras-noticias

Alcalde capitalino Ricardo Quiñónez buscará la reelección con coalición Unionista-VALOR

otras-noticias

Joven tiñe de verde a su perro para “hacerlo parecido al Grinch”: fue acusada de maltrato animal

otras-noticias

Publicidad