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Literatura

Memoria de Álvaro Hugo Salguero


Viaje al centro de los libros.

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“¡La brama es el tiempo del amor y de la muerte! ¡La brama de mayo que avienta con su soplo gigante puñados de instintos rodando sobre el destino de los hombres…”, así da inicio el cuento ‘La brama’, de Álvaro Hugo Salguero, en el libro homónimo, que apareció en diciembre de 1950, hace más de 70 años, en la Tipografía Nacional de Guatemala, con carátula elaborada por el artista Arturo Martínez, en digna edición saludada por el autor con la historia de esta, que escribió a los 22 años, luego de ganar un premio a nivel nacional que lo motivó, cuando “no tenía ideas políticas, porque en ese tiempo era prohibido”. Y por lo mismo, una vez que se politizó con la Revolución, optó por negarse a publicar lo que él mismo menospreciaba como “estampas regionales del oriente de Guatemala”, porque no tenían contenido revolucionario ni intención social, pero fue quizá por la gestión directa del gobierno del presidente Arévalo que finalmente fue publicado. Luego no se supo más de su autor, salvo una mención en la publicación del 10 de septiembre de 1954, cuando en la portada se mostró la fotografía humillante para el país y para el presidente Jacobo Árbenz desnudándose en el aeropuerto para revisión antes de salir de la patria, sin nada, ni la tierra pegada a los zapatos. En esa famosa publicación hay un párrafo en que se menciona al séquito de principales colaboradores saliendo acompañando al exmandatario: “José Manuel Fortuny, secretario general del partido comunista; Carlos Bracamonte, Francisco Morazán, Álvaro Hugo Salguero, Waldemar Barrios Klée, Eufemio Fernández, Alfonso Solórzano”, entre otros. El escritor en ciernes vivió el exilio, junto a la llamada Generación del 40, de Otto Raúl González, Tito Monterroso, Carlos Illescas, Enrique Augusto Noriega, y tantos más. Pero de Salguero ya no se supo más. 

‘La brama’, tal y como su autor advierte en la introducción, contiene estampas regionales del oriente, a partir de la memoria de Aníbal Castaño, que regresa a su tierra después de una temporada en la pequeña capital de entonces. La narración cultiva el regionalismo realista, y a medida que transcurre se va volviendo más y más interesante. 

El autor expresa con gran nostalgia y admiración el territorio propio de hombres valientes, que están dispuestos a matarse por un pedazo de tierra o por un insulto que ponga en duda su honra. El honor y la palabra empeñada aparecen como el gran valor de la sociedad. Los hombres eran conquistadores y las mujeres quedaban destinadas a reproducirse y hacer perdurar el apellido del hombre. Una tierra donde quien se decía macho podía arrebatar la mujer que deseara, poseerla y hacerla su esposa, si quería. 

Una delicia es la historia de don Pedro Olivares, “hombre entero” envuelto en múltiples hechos de sangre, y su leal empleado de confianza, apodado Coyol de Tigre. Prendado el primero de una muchacha de Asunción Mita, le hace ofrecimientos y proposiciones que caen en el pozo del fracaso. Decide pues tomarla por la fuerza. Dos hermanos están listos para defenderla y se enfrentan al pretendiente. Don Pedro huye con la mujer en el caballo, mientras Coyol de Tigre contiene a los hermanos deshonrados, hasta que los mata. Don Pedro ha ganado y la mujer que sabe ser sabia se porta mansa, se resigna y admira a su hombre. Más tarde, don Pedro decide casarse por propia voluntad, aunque era de familia “cuyos osados representantes habían procreado sin pasar jamás por las puertas de la alcaldía”. Al morir la pareja, dejan tres hijos, y los tres viven hechos de sangre, matan y son asesinados en acciones de venganza y disputas por la tierra o los amores. El empleado fiel sigue en la hacienda hasta el final, cuando le corresponde caer en duelo, honrado y como corresponde a los valientes. 

Un libro para gozar con todas esas historias del antiguo oriente, de hombres recios apegados a valores machistas. Un libro de raigambre regional, pomposo, que deleita. Fue escrito por un joven talento que se desvaneció en el destierro, al menos para la literatura.

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