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Educación

Los emprendedores, los soñadores y los visionarios de la sociedad


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El emprendimiento tiene su origen en el inicio de la humanidad, ya que el hombre se caracteriza por asumir riesgos con el objetivo de generar oportunidades de crecimiento económico que le pueda brindar una mejor calidad de vida tanto a él como a su familia.

El emprendimiento empresarial ha surgido por las crisis económicas del lugar que habita, lo cual lleva al individuo a desarrollar ideas innovadoras en el mercado que le permita crecer en momentos dificultosos. Muchos emprendedores buscan motivación en la autonomía, el propósito de las cosas, la flexibilidad de oportunidades, el éxito financiero y su legado en la sociedad. Steve Jobs, Elon Musk, Bill Gates, son algunos de los empresarios que  ejemplifican el éxito empresarial y dan sentido a estas características. 

Pero, ¿Qué motiva a los emprendedores a aventurarse cuando tantos otros corren en la dirección opuesta?. Aunque la motivación de cada persona tiene matices y es única, el emprendedor se convierte en revolucionario, trastornando el orden establecido para crear un cambio dinámico.

Los emprendedores no solo destacan en el ámbito empresarial. También en el sector cultural, como creador de una empresa u organización y cuya finalidad es no perder el significado o valor simbólico de los productos y costumbres pertenecientes a un determinado sector. También está el emprendimiento social que busca satisfacer las necesidades de la sociedad en donde se desenvuelve. O el de gestión que tiene como finalidad mejorar la productividad y competitividad. 

Universidad Da Vinci de Guatemala, como parte de este Ecosistema fomenta la cultura del emprendimiento dentro de los contenidos de los programas académicos de Licenciatura y Maestrías de la Facultad de Ciencias Administrativas y Comerciales así como un laboratorio empresarial en el Centro de Incubación que favorece la interacción de los estudiantes con casos reales de emprendimiento, así como servicios de asesoría, certificación de planes de negocio y formación en innovación, finanzas, mercadeo y estrategia, desde el Centro de Empresarialidad y  Emprendimiento.


 Joseph Schumpeter 

Se cree que Schumpeter es el primer académico en presentar al mundo el concepto de espíritu empresarial. Se le ocurrió la palabra alemana Unternehmergeist, que significa espíritu emprendedor, y agregó que estas personas controlaban la economía porque son responsables de generar innovación y cambio tecnológico. Destacó el hecho de que los mercados no tienden pasivamente al equilibrio hasta que se eliminan los márgenes de beneficio. En cambio, la innovación y la experimentación empresarial destruyen constantemente lo antiguo e introducen nuevos equilibrios, lo que hace posible niveles de vida más altos.


¿Es bueno emprender en Guatemala?

Mgtr. Gerson Tobar Piril  Decano Facultad de Ciencias Administrativas y Comerciales Universidad Da Vinci de Guatemala

Para responder a esta interrogante debemos tomar en cuenta una serie de indicadores de país que enmarcan nuestra realidad. Guatemala, según el Global Entrepreneurship Monitor (GEM), en 2013 ocupaba el puesto 31 de 70 países evaluados, en la tasa de emprendimiento temprana, ahora en el 2019-2020 nuestro país ocupa el 3r. puesto solo después de Chile y Ecuador con una tasa del 25.1 por ciento. Adicional a ello el 95 por ciento de los emprendedores guatemaltecos ven el emprendimiento como una forma profesional de ganarse el sustento diario, lo que quiere decir que el emprendimiento cada vez gana más reconocimiento  como una actividad económica seria y no solamente como “un negocio temporal extra”.

Por otra parte, el proyecto Creando Oportunidades Económicas de USAID en su aproximación territorial desarrolló Corredores Económicos (CE) como una estrategia para la atracción de inversión y en sus hallazgos ha encontrado, por ejemplo, que en los corredores del occidente del país prevalecen sectores económicos como el agrícola y la comercialización, sin embargo, los apoyos financieros se encuentran mayoritariamente concentrados en Guatemala y la ciudad de Quetzaltenango. La migración interna de áreas rurales a centros urbanos e igualmente la migración hacia EE. UU. continúa, por falta de oportunidades locales.

Aproximadamente el 14 por ciento del PIB en 2020 lo representan las remesas enviadas de EE. UU., esto es más de  US$11,340 millones. Bajo este contexto de información:  si el espíritu emprendedor del guatemalteco se focalizara en formarse para crear su propio modelo de negocio  en vez de buscar empleo; si la inversión de las remesas se orientara para la creación de empresa sostenible en vez de dirigirla mayormente al consumo; y si estas empresas fueran apoyadas por el Estado y la Academia para crearse en los corredores económicos rurales de nuestro país; por ello  definitivamente es más necesario y es bueno emprender en Guatemala

Solamente el desarrollo económico local y descentralizado puede reducir los índices de pobreza y la migración.  Para ello el emprendedor necesita que se le apoye con Educación, traducida en formación tutelada y guiada sobre ideación, innovación y planteamiento de modelos de negocios sostenibles y rentables; asesoría financiera sobre mecanismos de inversión, estrategias sanas de endeudamiento y gestión de riesgos; asesoría legal para la formalización de las empresas y el manejo de las regulaciones laborales para sus colaboradores.

En el Ecosistema Nacional de Emprendimiento todos los actores tenemos una responsabilidad limitada pero sinérgicamente integrada. Entre ellos, el Estado debe favorecer con mediación, recursos económicos y leyes que promuevan el emprendimiento y la competitividad, mientras que las universidades juegan un papel importante en la formación, investigación y asesoría en las etapas del emprendimiento naciente, la incubación y la escalabilidad. Esto se logra a través de talleres de formación en innovación, creatividad, liderazgo y empresarialidad. El fomento de proyectos de investigación empresarial que incluya la analítica de datos (Data Science), favorecer mesas de negociación con ángeles inversores y propiciar mentoría con asesores expertos.

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