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Arte & Diseño

La historia de “Pintor, pintura con nueve estorbos”, el homenaje de Efraín Recinos a sus colegas


En 1991 el artista sorprendió con esta obra en la que reflejó tanto su humor como su admiración por sus colegas.

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En el ingreso del Museo Nacional de Arte Moderno Carlos Mérida se encuentra una obra de arte realizada por Efraín Recinos a la que nombró Pintor, pintura con sus nueve estorbos. Ahí, el artista reflejó tanto la camaradería que existía con sus colegas como el humor que lo caracterizaba. Pero, ¿sabes cómo nació la idea de hacerla y quienes fueron los elegidos? Sigue leyendo y te enterarás.

En el video documental Un artista y nueve estorbos se cuenta que en 1991, la galería El Túnel presentó la exposición Los diez grandes de la plástica en Guatemala. Efraín Recinos trabajó durante meses en su pieza, en la cual, decidió representar a los otros nueve expositores con elementos que caracterizan sus obras. La pintura no solo sorprendió por su colorido, dimensiones y belleza, sino también por ese sentido del humor con el que se atrevió a calificar de estorbos a sus amigos.

Los “estorbos

En su obra se permitió mostrar no solo aspectos del trabajo de cada uno de ellos, sino también detalles de la personalidad de cada uno de ellos, quienes celebraron el humor del artista e incluso, según señalaban Manolo Gallardo y Luis Díaz, se sintieron halagados. He aquí el listado de los elegidos:

Ramón Ávila (1934): Nació en Barcelona, España. Llegó a Guatemala en 1963. Se nacionalizó y formó su familia en este país.  Se integró a la llamada generación del sesenta y más adelante al grupo Vértebra. En la obra de Recinos se hace referencia a su origen español, ya que lo pintó con un traje de luces como los que usan los toreros.

Rodolfo Abularch (1933-2020): Recinos lo llamaba “el internacional” porque la mayor parte de su trayectoria la desarrolló en el extranjero. Entre las temáticas que trabajó este exponente de la plástica se contaron primero la tauromaquia, luego el  ojo humano e imágenes propias de Guatemala. En 2019 le fue otorgado el Premio Carlos Mérida. Por haber vivido en Nueva York, Recinos lo rodeó de edificios de esa ciudad, en los que incluyó dos imágenes de King Kong. 

Roberto González Goyri (1924-2007): Fue pintor y escultor.  En 1958, se le concedió la Orden del Quetzal y en 1966 ganó el primer premio en el Certamen Centroamericano de Ciencias y Letras y Bellas Artes gracias a su escultura El espectro de la guerra. Fue uno de los muralistas del Centro Cívico e hizo varias esculturas de Tecún Umán. En la obra de Recinos aparece jalando una carreta en donde estaban representados sus 10 hijos, porque según contó Lorena Recinos, hija de Efraín, siempre que se encontraban y él le preguntaba cómo estaba, él decía: “aquí, jalando la carreta”. 

Dagoberto Vásquez (1922-1999): La disciplina, el manejo de diversos materiales y técnicas, además de su talento innato marcaron sus obras. Fue uno de los artistas que caracterizó a la llamada Generación de los 1940. Fue uno de los muralistas del Centro Cívico. Efraín Recinos admiraba el equilibrio de sus esculturas. Así que en la pieza acompaña su imagen con elementos que le ayudan a mantener ese equilibrio. 

Manolo Gallardo (1936-2021): Fue pintor, escultor, dibujante y retratista. Representante del hiperrealismo. Muchas de sus obras denunciaban realidades del país. Entre los reconocimientos que obtuvo se cuentan la Orden del Quetzal en Grado de Gran Oficial (1995), Premio Meritorio de la Plástica en los Arco Iris Maya (2000) y el Grado de Emeritissimum por la Universidad de San Carlos de Guatemala (2002). En la pieza, fue representado con una armadura. 

Marco Augusto Quiroa (1937-2004): Fue tanto pintor y dibujante como escritor. En la contraportada de uno de sus libros aparecía sobre un inodoro y con su máquina de escribir y así lo pintó Recinos. Ganó tres veces el primer premio de los Juegos Florales de Quetzaltenango. Fue declarado Emeritisimum por la Facultad de Humanidades de la Universidad de San Carlos. Cofundó el grupo La Rial Academia junto con Marco Vinicio Dávila y Juan Antonio Canel. Además, cofundó el grupo Vértebra junto a Elmar René Rojas y Roberto Cabrera. Fundó la galería d’Quiroa. 

Víctor Vásquez Kestler (1927-1994): Fue pintor, escritor y grabador. Su estilo fue calificado como figurativo abstracto y expresionista. Se destacó en técnicas como el óleo, lápiz, crayón, grabado, linóleo, litografía y agua fuerte. Sus obras  se encuentran en el Banco de Guatemala, el Museo de Arte Moderno Carlos Mérida y en colecciones privadas. Por haber desempeñado varios cargos públicos, Efraín Recinos lo representó con elementos de oficina. 

Luis Díaz (1939): es un artista visual  cuyos más sonados logros han sido el Gran Premio Francisco Mattarazzo Sobrinho al artista latinoamericano más destacado en la 11 Bienal de Brasil que obtuvo con su obra El Gucumatz en persona y el Gran Premio de la Primera Bienal de Pintura de Centroamérica, con la pieza Guatebala 71. Obtuvo el Premio Carlos Mérida en 2018. Recinos lo representó lanzando “tetuntes”, que es un elemento que Díaz usó en sus obras. Además está subido sobre el Gucumatz. 

Elmar René Rojas (1942-2018):  Nació en San Raimundo. Estudió arquitectura y luego viajó a Europa para cursar estudios artísticos. Fundó el grupo Vértebra, el cual presentó su primera exposición en 1969 y se convirtió en referente del arte de los años 1970 en el país. Fue el primer Ministro de Cultura y Deportes en 1986. Recinos representa en su cuadro, el momento en el que el entonces presidente Vinicio Cerezo se va hacia un lado opuesto (el político) y Rojas retoma su camino hacia el arte. Efraín lo pintó como un espantapájaros, que es un elemento representativo en su obra. 

El autorretrato

Efraín Recinos (1928-2011), creador de obras como el Centro Cultural Miguel Ángel Asturias, Música Grande, la Guatemalita y murales en el Centro Cívico, se representó con su cuerpo formado por instrumentos musicales, ya que él decía ser un músico frustrado. A la vez pinta a una mujer a la que los cuatro jinetes del apocalipsis intentan secuestrar. 

En 1995 se donó la pieza al Museo Nacional de Arte Moderno Carlos Mérida y en 2017 se realizó un proyecto de reproducción en una técnica llamada Giclée.

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Ana Lucía Mendizábal
Reportera de Cultura y Entretenimiento. Comunicadora con 30 años de experiencia en medios de comunicación escritos y digitales.

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