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El adiós de las luciérnagas


Las luciérnagas están perdiendo la luz natural que usan para comunicarse.

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Foto: National Geographic

La pérdida de su hábitat y el mal uso de pesticidas ha provocado que las más de 2 mil especies de luciérnagas en el mundo estén en peligro de apagar su luz para siempre.

Este proceso está conduciendo a la disminución de muchas especies de vida silvestre, como las luciérnagas que sufren al no tener ciertas condiciones ambientales para completar su ciclo de vida.

Las luciérnagas se comunican entre ellas con su luz, por ello buscan ecosistemas en donde el follaje de los árboles las proteja del sol, pero en los últimos años estos lugares se han vuelto más escasos.

Según una publicación de la revista National Geographic, Becky Nichols, entomóloga del Great Smoky Mountains National Park, destacó que las luciérnagas empiezan su danza lumínica alrededor de las 21 o 22 horas en el bosque.

De acuerdo con la experta, son animales que logran sincronizar su fulgor natural, como una forma de comunicación entre miembros de su comunidad, como una manera de decir “aquí estoy, aquí estamos”.

Asimismo, mencionó que las hembras son las primeras en comunicarse y si los machos reciben el patrón de luz de forma correcta contestan de manera casi instantánea.

Nichols también aseguró que menos de un segundo es suficiente para que miembros de la misma especie logren reconocerse entre sí.

La publicación destaca que en Estados Unidos se ha presenciado una caída dramática en la población de estos insectos debido a la falta de árboles en los cuales ellos se posan.

¿Qué provoca la luz de las luciérnagas?

Las luciérnagas tienen órganos lumínicos especiales situados bajo el abdomen. Cuando absorben oxígeno, éste se combina dentro de las células especiales con una sustancia llamada luciferina y reacciona produciendo luz sin apenas generar calor.

La luz de la luciérnaga es por lo general intermitente y brilla de un modo específico en cada especie. Cada forma de brillar es una señal óptica que ayuda a las luciérnagas a encontrar posibles parejas. 

Por el momento, los científicos aún no saben exactamente cómo es que regulan estos insectos el proceso de encender y apagar su luz.

La luz de la luciérnaga podría servir también como mecanismo de defensa, al emitir una señal clara de que el insecto no es un bocado apetitoso. El hecho de que incluso las larvas sean luminiscentes parece apoyar esta teoría.

No obstante, este fulgor se ha retirado de diversos espacios. Ya sea por la pérdida del hábitat o el uso de pesticidas, el número de luciérnagas ha caído dramáticamente.

Foto: National Geographic

El problema de la luz artificial

La contaminación lumínica afecta a esta especie de insectos, ya que les quita fuerzas, hasta que pierden la vida.

Según Avalon S. C. Owens, estudiante del doctorado en biología de la Universidad de Tufts, el exceso de luz artificial está siendo determinante en el decrecimiento de las poblaciones de luciérnagas en Estados Unidos, según la investigación llamada La contaminación lumínica es una amenaza para la reproducción de las luciérnagas”.

De acuerdo con la publicación, la estrategia reproductiva de las luciérnagas se ve afectada por la luz artificial, ya que los machos pierden intensidad bioluminiscente cuando están constantemente expuestos a farolas y focos, impidiendo que las hembras los localicen.

“Además de ser una especie particularmente exigente en sus rituales de apareamiento, literalmente se pierden de vista. Aunado a la tala excesiva y a la intervención de la industria en las áreas naturales, las luciérnagas se quedan con pocas opciones para poder vivir en libertad”, detalla la revista.

Para Owens es importante que las generaciones futuras puedan apreciar los espectáculos nocturnos que ofrecen estos insectos voladores con su luz propia.

No obstante, señala que es necesario dejarlas habitar en su ecosistema natural, así como reducir las luces artificiales y la tala de bosques para que en un futuro cercano esta población pueda restablecerse.

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Claudia Ramirez
Reportera de Cultura y Entretenimiento. Periodista profesional con Licenciatura en Ciencias de la Comunicación de la Universidad de San Carlos. Considero que la educación es clave para formar una sociedad empática, consciente y justa.

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