[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Columnistas

Raíces

opinion

follarismos

Como lo he comentado en otras ocasiones, mis padres eran refugiados de la guerra civil española. Aproximadamente medio millón de españoles lograron huir de las hordas franquistas por caminos diversos hacia Francia en 1939, donde el gobierno francés los recibió en campos de concentración que luego los alemanes, durante la ocupación de gran parte del territorio francés a partir de 1940, desmantelaron, porque los españoles no eran su prioridad, aunque muchos de esos prisioneros fueron enviados a realizar trabajos forzados a Alemania y a otros países de Europa donde había tropas nazis, y donde buena parte murió de hambre y de enfermedad. Es en este contexto que mi madre consigue trabajo como empleada doméstica en casa de una familia acomodada de fabricantes de vinos de la región de Burdeos, y que mi padre, que tenía convicciones políticas muy claras, se vuelca en apoyo a las actividades de la resistencia contra Franco, en España, y contra la ocupación alemana, en Francia.

Pero ellos no se conocieron en realidad sino hasta en 1945, después de la Liberación, en una sala de baile de Burdeos, como era habitual en la época. Fue casualidad que ambos fueran españoles y, además, de la región del norte. Pronto el romance se consolidó y decidieron trasladarse a París a vivir juntos. Apenas un año después, en 1947, el Presidente norteamericano, Truman, declaró oficialmente el inicio de la llamada guerra fría contra la Unión Soviética, argumentando que ese era ahora el enemigo mortal de las libertades en el mundo y que había que hacerle frente. Así estaban las cosas, cuando de pronto mi padre, que había ayudado a una familia judía durante la ocupación alemana, recibe una invitación de dicha familia –que laboraba ahora en el servicio diplomático de Francia en Guatemala-, para emigrar a este país, puesto que el régimen del presidente J.J. Arévalo ofrecía facilidades a los migrantes europeos que quisieran trabajar y residir aquí. Entonces ellos, que habían luchado y sufrido dos guerras seguidas y no querían vivir otra más, aceptaron. Fue así como vinieron a Guatemala en 1948 y como nací yo en 1950.

Al principio, a mi madre le costó lágrimas de hiel dejar una ciudad como París para instalarse en este gran pueblón animado por gente sencilla y con pastizales y lodazales a la vuelta de la esquina. En cambio, a mi padre, el descubrimiento del trópico lo llenó de euforia incontenible, de modo que se dedicó a viajar por el país vendiendo helados hasta en los rincones más perdidos, para fundar después su propia empresa. No entendía cómo es que una tierra tan generosa en recursos producía tanta pobreza humana, si apenas con tirar una pepita al suelo, al poco tiempo crecía un árbol de mango sin necesidad de cuidados. Ambas fueron personas emprendedoras y pusieron sendos negocios, pero como carecían de espíritu acumulativo, no consiguieron hacer fortuna, apenas la suficiente para que yo estudiara en un buen colegio y no me convirtiera en idiota. El acervo de la cultura europea y lo que habían absorbido en las idas y vueltas de las guerras (la guerra los atrapó demasiado jóvenes y los arrojó al infierno de la sobrevivencia muy pronto, mi padre con diecisiete años, y mi madre con veinte), les fue determinante para desenvolverse con relativa facilidad en América y para terminar adoptando a este país como su tercera patria

Continuará…

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia Tulio Juárez
Bloqueo nacional de Codeca paraliza mañana y el jueves a 18 departamentos del país

Bases convocadas por el Comité de Desarrollo Campesino efectuarán plantones carreteros a fin de exigir de nuevo, entre otros aspectos, la renuncia de los gobernantes, cárcel para funcionarios corruptos y nacionalización de bienes y servicios.

noticia Julio E. Santos jsantos@elperiodico.com.gt
Exfuncionarios son ligados a proceso por la muerte de 41 niñas

El juez resolvió otorgarles una medida sustitutiva de arresto domiciliario con una caución económica de Q335 mil cado uno.

noticia Carol Zardetto
La última y nos vamos

Gracias por este espacio que se convirtió con los años en nuestro lugar de encuentro..



Más en esta sección

PNC mantiene vigilancia alrededor del Congreso

otras-noticias

Cuatro personas mueren en un accidente de tránsito en Petén

otras-noticias

Una tercera vacuna refuerza las esperanzas en lucha contra la pandemia

otras-noticias

Publicidad