[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Columnistas

Procesión de Ánimas

opinion

Ayer

Los franciscanos trajeron al nuevo mundo la costumbre y gusto por las procesiones, además del interés por las devociones de la pasión y muerte de Jesucristo. Ellos construyeron en Santiago y otros poblados de Guatemala la réplica del camino del Gólgota, con el mismo número de pasos que caminó Cristo hacia el martirio, con capillas o pasos para el rezo el vía crucis, hasta completar el trayecto en el punto exacto, donde construyeron el templo del Calvario.

El historiador Mario Gilberto González nos ofrece un amplio estudio sobre las primeras procesiones en nuestro país, y gracias a sus investigaciones sabemos que la procesión más importantes en Santiago fue la que salía del templo de San Sebastián, compuesta por tres pasos procesionales: Ecce Homo, (Jesús coronado y flagelado), Jesús Nazareno con su cruz a cuestas y el Cristo de Ánimas o yacente.

Cada imagen contaba con su respectiva cofradía, mayordomo y ordenanzas, y recorría las calles de la ciudad el quinto viernes de Cuaresma, en horas de la noche, por lo cual se denominaba Procesión de Luces.

La procesión recorría las calles empedradas, visitando las principales iglesias. Su primera parada era en la Merced, luego la Catedral, hasta llegar a San Francisco el Grande o quizás hasta la Escuela de Cristo.

Durante la Semana Santa de 1776, cuando las autoridades de la ciudad y la Capitanía habían abandonado ya Panchoy, y la capital del reino se había ubicado en el valle de la Virgen, el capitán general Martín Mayorga ordenó al ayuntamiento prohibir el paso de las procesiones por las calles de la destruida ciudad, en sus recorridos acostumbrados, por encontrarse en ruinas y entre escombros.

Martín Mayorga conocía del arraigo de los pobladores a su ciudad y sobre todo a sus devociones, por lo cual se hace suponer, que a Mayorga no solo le preocupaba el peligro, sino la rebeldía de sus moradores, quienes en su gran mayoría se obstinaban a permanecer en su ciudad. De nada valieron órdenes escritas y firmadas, colocadas en las esquinas de las casas a inmediaciones de las iglesias, en las cuales se prohibía terminantemente las procesiones más allá de los atrios, porque los tres pasos del templo de San Sebastián recorrieron como siempre la ciudad de Santiago, hoy La Antigua Guatemala, y como consecuencia, los ordenanzas y mayordomos de dicho consejo, terminaron encerrados en bartolinas, alejados de su terruño, en el valle de la Ermita.

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia AFP
Jason Day toma el mando

El golfista australiano Jason Day tomó la cabeza provisional del Campeonato de la PGA al inicio de la primera ronda del jueves en San Francisco (California), seguido de cerca por el estadounidense Brooks Koepka.

 

noticia Luisa Paredes
Embajador de EE. UU advierte a migrantes que serán detenidos y deportados

Una caravana con cientos de hondureños y salvadoreños se dirige hacia el país norteamericano.

noticia Redacción Oculta
El turno de los jóvenes

La Orquesta Sinfónica Juvenil Intercultural se presenta esta noche. Llega con marimba, música clásica y composiciones nacionales.



Más en esta sección

“El caso (IGSS) se derivó como cualquier otro expediente”

otras-noticias

MP pide procesar a César Montes

otras-noticias

Sobre la vida y obra de Manuel José Arce

otras-noticias

Publicidad