[theme-my-login default_action="register" show_links="0"]

¿Perdiste tu contrseña? Ingresa tu correo electrónico. Recibirás un correo para crear una nueva contrseña.

[theme-my-login default_action="lostpassword" show_links="0"]

Regresar

Cerrar

Publicidad

Columnistas

#leer

opinion

Lado B

Supongo que siempre me faltarán las palabras precisas para expresar mi agradecimiento a don Daniel Armas, la profunda deuda que tengo con él y con ese libro que, en toda su sencillez, me enseñó a descifrar el mundo. O mejor dicho, me regaló la herramienta con la cual he intentado comprender desde siempre la complejidad del mundo, de los seres humanos, de la vida misma.

 

Sí, pertenezco a esa especie, privilegiada y en vías de extinción, que aprendió a leer con Barbuchín, ese libro de cuentos, fábulas, historias, magníficamente ilustrado por don Enrique de León Cabrera, que despertó en mí la fascinación por la letra escrita. Digo fascinación y no obligación ni deber ni aplicación ni diligencia. La gran enseñanza de don Daniel, para mí, fue el absoluto placer de la lectura, esa plenitud por la que Marcel Proust echó a perder su vida.

 

De acuerdo, Barbuchín no es A la búsqueda del tiempo perdido ni Madame Bovary ni Hombres de maíz, pero tiene su encanto. Dentro de su humildad didáctica, te conduce a lo esencial, a ese gusto primigenio por las historias bien contadas. Bien escritas, en su caso. Pocos autores, como don Daniel, pueden atribuirse con toda propiedad el mérito de haber convertido analfabetas en lectores viciosos e irredentos.

 

Y bueno, toda esta apología de don Daniel, la escribo a propósito de la Feria del Libro (Filgua 2015), que se inaugura este jueves en el Parque de la Industria. No los estoy incitando a que regresen a leer Barbuchín, pero sí a que vayan y descubran una serie de placeres, entre ellos los que proporciona el conocimiento, esa capacidad de poder descifrar la realidad, la vida, el mundo.

 

>laceituno@elperiodico.com.gt

Publicidad


Esto te puede interesar

noticia Luisa Paredes
United Way y Rotary Guatemala entregaron más de 4 mil bolsas de alimentos

También se entregaron kits de higiene a más de 20 mil 400 personas. 

noticia Cultura - Europa Press
El café no es tan malo para el corazón y el sistema circulatorio como se pensaba anteriormente
noticia Gonzalo Marroquín Godoy
ENFOQUE: El terror del autoritarismo

Cuando el poder es absoluto, no se puede esperar RESPETO, ni mucho menos tolerancia y apertura a la participación.



Más en esta sección

Seis muertos y 35 desaparecidos por deslave en El Salvador

otras-noticias

“Creo que nuestro apoyo a la FECI y al MP en general está claro”

otras-noticias

Autoridades vigilan fronteras ante la posible llegada de nueva caravana migrante

otras-noticias

Publicidad