Martes 21 DE Mayo DE 2019
Ciencia

Santuario ecológico

Cuando el astrónomo británico Edmond Halley desembarcó en 1700 con cabras y ovejas en la Ilha da Trindade, sentenció a este islote brasileño en medio del Atlántico sur a la devastación.

Fecha de publicación: 30-12-15

Pasaron más de 300 años para que las autoridades decidieran acabar con la presencia de estos animales, que se reprodujeron descontroladamente en esta pequeña isla ubicada entre Brasil y África, y acabaron con los bosques que antes la cubrían, afectando corrientes de agua y la reproducción de especies como las tortugas verdes.

Trindade, a 1,167 km de la costa de Espírito Santo (sudeste), es hoy un relieve accidentado y rocoso cubierto de vegetación rastrera, pero poco a poco, con la ayuda de cientos de científicos, voluntarios y las fuerzas armadas brasileñas, recupera su etiqueta de paraíso de la biodiversidad.

La isla, un punto estratégico de defensa para Brasil y testigo de una batalla entre británicos y alemanes en 1914, en la Primera Guerra Mundial, está bajo el control de la Marina brasileña y acoge decenas de investigaciones científicas. No hay viajes turísticos a Trindade, adonde solo se llega por mar en un navío de la Marina. La recuperación de Trindade comenzó en 1994 y la estación científica funciona desde 2011 en la isla y ha recibido en varios años a un total de 500 investigadores. También hay una estación meteorológica –la única de Brasil en una isla– que contribuye con la previsión del tiempo en todo el mundo. –AFP