Lunes 10 DE Agosto DE 2020
Cartas

Hemos soportado tanto; ¿al punto de ser rastreros e inútiles?

Fecha de publicación: 04-07-20
Por: Enrique Contreras Marroquín / DPI 1633313910101

Veo a mi alrededor, encima, debajo de mí; una Guatemala que ya no soporto por asquerosa, ensuciada hasta la médula, debilitada y pisoteada por bestias; que yo en buena fe, con mi voto, elegí para que ocuparan los más altos cargos de representación de nuestra soberanía. Iluso creí en las mentiras de algunos, en sus publicitados falsos valores y sobre todo en su promesa de ser honestos. Otros de mis conciudadanos contribuyeron peor manera, porque   votaron de mala fe, conocedores de que a quienes  eligieron, sí eran ladrones, narcos, codiciosos y les retribuirían con los dineros del pueblo al estar en el poder.  Otros por ignorantes, analfabetos, pobres de solemnidad votaron por una playera, una bolsa de maíz, unas láminas, que ellos mismos y nosotros ya habíamos pagado con nuestros  impuestos. A lo anterior los guatemaltecos hemos dado en llamar régimen democrático. Escogemos lo que creemos menos malo entre la cloaca donde se coyuntan los partidos políticos amparados por la venalidad, la incapacidad y la maniobra trapera de un Tribunal Supremo Electoral, designado como deseo directo  de la cloaca. ¿Por qué nos asombramos del descaro, la desvergüenza, el cinismo de los que nos representan en el Congreso? Han llegado a los extremos más insospechados de traición al país y a su Constitución por  el asqueroso deseo de preservar su impunidad y sus ansias de delinquir sin medida. Han abusado del dinero que hace tanta falta en alimentos; no importa que niños y adultos mueran de hambre; en salud, no importa que en los hospitales o puestos de salud, si los hay, no haya camas, medicinas, equipo para los médicos, enfermeras y más. En educación, no les importa que no haya clases, que si las hay se reciban debajo de un árbol, sin inodoros, sin agua, sin  energía, sin maestros. Eso sí; se preocuparon de convencer al señor Presidente de que urge reformar la Constitución porque el tener jueces comprados también le puede beneficiar. Atacan a la Corte de Constitucionalidad porque es el único obstáculo que se les opone y sueñan con que dentro de un año, si otra cosa no sucede; pondrán a los que mejor les sirvan. ¿verdad que debemos sentir náusea? Escribió el Nobel Miguel Angel Asturias en 1946: …No hay esperanzas de libertad, mis amigos, estamos condenados a soportarlo hasta que Dios quiera.