Domingo 12 DE Julio DE 2020
Cartas

El Ministerio de Salud Pública post COVID-19

Fecha de publicación: 02-06-20
Por: Dr. Ramiro Augusto Valencia López / DPI: 2304 38075 0101

Por mi trabajo en la Facultad de Ciencias Médicas de la USAC, he tenido la oportunidad de visitar los hospitales de la red nacional de Salud Pública y he sido impactado con la sobresaturación de pacientes en todos sus servicios pero, especialmente en las emergencias (parecieran hospitales de guerra). Me he preguntado: ¿Cómo pueden soportar los médicos jefes y especialmente los residentes ese volumen de trabajo?, ¿Cómo puede estar su salud mental con el exceso de trabajo?

Los hospitales de tercer nivel deberían estar atendiendo pacientes que requieran ese nivel de atención.  Pongo el ejemplo del Hospital Nacional de Cuilapa, sobresaturado pese a la excelente administración que tiene.  Hay estadísticas recientes que indican que el departamento de Santa Rosa tiene aproximadamente 20 puestos de salud, pero permanecen abiertos solo el 50 por ciento y otros no tienen el personal médico y paramédico necesario; entonces los pacientes recurren al Hospital Nacional, con la consecuente sobresaturación de pacientes.

La pandemia del COVID-19 ha evidenciado aún más que el modelo de atención de la salud pública en Guatemala es anacrónico y desfasado de nuestra realidad, de nuestras verdaderas necesidades. Nuestro personal de salud: médico, odontólogo, enfermería, laboratorio, limpieza, pilotos, etc, son verdaderamente nuestros SUPERHÉROES, haciéndole frente al COVID-19 en primera línea de defensa con las grandes limitaciones que el deficiente modelo de atención de salud provoca: instalaciones, personal, equipo de protección personal, medicamentos, otros insumos, etc. Necesitamos un modelo de atención de salud que se base en la Atención Primaria de la Salud. Compartamos o no compartamos la ideología de la República de Cuba, su modelo de atención de salud es el que necesitamos. Este modelo se ve reflejado en el nulo porcentaje de desnutrición de su población, cobertura de control prenatal, niño sano, vacunaciones, control total de las enfermedades tropicales, investigaciones, vanguardista en muchos aspectos de la medicina y un largo etcétera. Otro meta principal del Ministerio, será reducir el índice de natalidad de nuestro país a través de fomentar la planificación familiar y la educación sexual sin los prejuicios sociales y religiosos que eso conlleva. En la medida que la población guatemalteca siga aumentando de la manera que lo hace, por mucho que se haga siempre será insuficiente; porque las necesidades siempre aumentarán.