Lunes 25 DE Mayo DE 2020
Cartas

Plan de Reactivación Económica

Fecha de publicación: 04-04-20
Por: Raúl García Salas Hernández. DPI 166566551 1604

Como dicen los patojos en Guatemala, “tampoco hay que columpiarse”, pues el Plan de Reactivación Económica tiene de todo para levantar a un país de la crisis en que lo han sumido las últimas administrativas en donde el COLMO DE LOS COLMOS, es la creación de comisiones, mesas, viceministerios y hasta la peregrina idea de crear un MINISTERIO DE TRANSPARENCIA, cuando para servir a la patria en un puesto público de acuerdo a la Constitución Política de Guatemala, se necesita de capacidad, idoneidad y honradez y son esas cualidades y requisitos los que debieran tener los funcionarios públicos y no enterarnos por los medios escritos y televisivos y por las redes sociales, de todas las tachas y juicios pendientes que tienen dichas personas aún antes de haber tomado posesión de sus puestos y que luego pasan a ocupar planas enteras en las noticias de las aclaraciones en el mejor de los casos, cuando no de apelaciones, amparos, recusación de jueces, en fin una serie de artilugios suficientes y capaces de entretener un juicio por meses y años y ocupando espacio en los juzgados correspondientes que al final ya no se sabe en cual están los expedientes pues los cambian de estancia o simplemente se hacen perdedizos. Pero volviendo al motivo fundamental del presente artículo, el tema del coronavirus, no debiera ser motivo para entrarle a esa reestructuración en todos los ámbitos de la vida nacional, como son, además de la salud, la educación, la vivienda, la red vial y un largo etcétera, pues lo más probable es que no sea aprobada esta solicitud. Y aún, tocando el tema específico de salud, debiera concentrarse en la adecuación de instalaciones hospitalarias, remozando las existentes o creando un gran hospital en el Parque La Industria, como se hizo para el terremoto de 1976, cuando se trasladó el San Juan de Dios a esos salones y se creó el famoso HOSPIFAR. Pero, no creo sea el momento de pensar en red hospitalaria (7 hospitales) cuando falta aún lo peor ante esta epidemia que está empezando a manifestarse y que no estamos preparados para enfrentarla. ¿Cómo hacer entender a los pobladores del interior de la República que deben quedarse en casa, sin salir a trabajar, sin ir al mercado por mencionar dos actividades fundamentales en su vida diaria, cuando en esos grupos, en pobreza y pobreza extrema, la mayoría analfabetos, un porcentaje altísimo de niños desnutridos, con una mortalidad materno infantil de primer orden mundial y continental, que por supuesto no gozan de una jubilación que les permita cumplir con lo dispuesto por el gobierno de la República? Aquí debieran actuar el Ministerio de Agricultura, el de Ambiente, las instancias Sociales, las Procuradurías, el mismo Congreso de la República, pero no con más comisiones sino  con un verdadero programa nacional de austeridad. Piénsenlo.