Domingo 5 DE Abril DE 2020
Cartas

El coronavirus, la burocracia y la ineptitud política

Fecha de publicación: 25-03-20
Por: Enrique Contreras Marroquín / DPI 1633313910101

No estamos preparados para enfrentar esta crisis de salud, lo demuestran los informes sobre disponibilidad de centros de atención, de equipos de detección, y la ausencia de insumos en el interior del país, ni hablar de unidades de tratamiento intensivo, respiradores y otros. El gobierno toma decisiones, en beneficio de la población en general, eso dicen, pero no se complementan con acciones que efectivamente reduzcan el impacto sobre el guatemalteco común que si no trabaja no come, pongo ejemplos:

Los combustibles tienen el mismo precio desde hace tres semanas cuando el precio internacional del barril de petróleo estaba en US$52.00, hace más de una semana ha bajado a US$32.00, y aquí seguimos pagando lo mismo; el Director de Hidrocarburos y el Ministro, bien gracias. A los trabajadores que se les ha pedido ya no presentarse a sus labores mientras dure la crisis, se les ha hecho firmar cartas de que aceptan salir de vacaciones sin recibir  prestación dineraria, se llama a la Inspección de Trabajo, que debería estar atenta a resolver controversias que se originan por esta crisis y lamentablemente no están laborando. Los que tenemos préstamos y que vivimos al día estamos seguros que pasaremos a las listas de usuarios de tarjetas de crédito, en mora. No se ha ordenado una política de no cobrar los cargantes intereses moratorios, mucho menos de reducir tasas de interés; mucho menos otorgar periodos de gracia de intereses, por el tiempo que dure la crisis. Lo mismo valdría para los que pagamos préstamos hipotecarios. Hablemos de las cuotas de los colegios, buses colegiales y universidades, convendría reducir el pago mientras los alumnos no asistan físicamente. Los precios de las medicinas, cuando no suben más, se mantienen altos, al extremo que los guatemaltecos con un PIB individual de US$3,000 al año, pagamos el doble o el triple, por esas mismas medicinas, que lo que pagan ciudadanos de países con un PIB de US$18,000 anual. Los médicos conscientes lo señalan por todos los medios: El MSPAS. Ha de ser sordo y ciego. Pedir que los bancos dejen de quitarle de 0.10 a 0.15 centavos de quetzal, del cambio oficial por cada dólar que la gente recibe por remesas o que dejen de cobrarle 0.20 centavos a los que tienen que comprar dólares para materias primas, sé que es un abuso de mi parte;  sin embargo, estime usted la cantidad de quetzales que se incorporarían a la economía. Cuando un gobierno decide grandes políticas como lo ha hecho este, debe ofrecer beneficios a las clases bajas y medias. No se debe gobernar solo con lazo y cebo.