Martes 25 DE Febrero DE 2020
Cartas

El idiota de la familia

Fecha de publicación: 24-01-20
Por: César Vásquez Becker / DPI 2557 81644 0101

El filósofo y escritor francés Jean-Paul Sartre, trabajó durante unos diez años en la biografía de su coterráneo Gustave Flaubert. Descomunal proyecto literario planificado en cinco volúmenes de los cuales solo pudo concluir tres antes de su muerte. Sartre elaboró la biografía (inconclusa) desde el punto de vista de la interpretación marxista propia de él, pero, además, con la ayuda del famoso psicoanalista Sigmund Freud, encargado del análisis del estado de neurosis regresiva de Flaubert, y de su epilepsia. Gustave Flaubert fue un burgués muy acomodado de la ciudad de Rouen, en Normandía, en la época de Napoleón III, razón de peso para provocar la hostilidad y el menosprecio con el que le trata Sartre, quien después de hurguetear un poco en la infancia de Flaubert, le asignó el mote de “el idiota de la familia”, porque aprendió a leer hasta los ocho años y en su casa se le consideraba un retrasado. Se cuenta según Sartre que, durante el aprendizaje, Flaubert lloraba y berreaba porque no entendía los signos que querían meterle en la cabeza y que preguntaba: “para qué voy a aprender a leer, si mi tío Mignot me lee cuentos todos los días?” Lo cierto es que, a pesar del criterio del existencialista francés, de su deseo de reducir la estatura de Flaubert y denigrar la calidad y la importancia de su obra, esta, por su esteticismo, y el trabajo enfermizo del escritor, en búsqueda de “le mot just” (la palabra exacta), sobre todo en Madame Bovary, se mantiene vigente, pues el autor superó con imaginación y estilo su condición burguesa, su epilepsia y la neurosis a la que lo condenó Freud. El haber aprendido a leer más tarde que cualquier otro niño de su entorno no impidió que más de siglo y medio después, aquel idiota de la familia se haya convertido en el escritor que dio inicio a la novela moderna y en uno de los más grandes novelistas del siglo XIX y de la literatura universal.