Jueves 5 DE Diciembre DE 2019
Cartas

Pobre análisis sobre el golpe en Bolivia

Fecha de publicación: 30-11-19
Por: Alejandro Rodríguez Pereira / DPI 2333 56347 0101

Irmalicia Nimatuj, con su perspectiva culturalista ONGera, nos quiere hacer creer que fanáticos religiosos (como aquellos que la CICIG trajo al poder en el 2015 al provocar la victoria presidencial de FCN-Nación) son los que por encima de todos los demás hicieron el golpe de Estado en Bolivia, cuando en realidad fue una derecha empresarial apoyada por los Estados Unidos y la Unión Europea que tiene un elemento indudablemente cristiano fascista pero que no es el único; es más correcto decir que hay una ultraderecha empresarial que adoptó o se alió con un elemento religioso para tomar el poder. Gente que participó en el golpe como el opositor Carlos Mesa difícilmente se les puede caracterizar como actores religiosos. Quizá ella puede explicar porqué es que al cardenal aymara Toribio Ticona (sí, Irma Alicia, los cristianos no son exclusivamente blancos, y esto viene de alguien que apoya la reivindicación de la religión maya y el reemplazo de la Biblia con el Popol Vuh) lo están amenazando de muerte.

Asimismo nos quiere hacer creer que lo que ocurrió en Bolivia fue únicamente el rol de una dizque “cultura racista”, pero esto no fue lo que botó a Evo. Lo que ocurrió fue una intervención internacional en la que participaron Estados Unidos, la Unión Europea e incluso billonarios como Thor Halvorssen, primo del venezolano golpista Leopoldo López (y aparente allegado de Jeffrey Epstein), que apoyó al Ejército e hizo que este traicionara a Evo Morales para vender al país a miembros y exmiembros de la Unión Cruceñista (un grupo boliviano separatista que tiene una cruz del sol similar a la que usan los neonazis, y que parece ser franquista también, otro motivo por el cual es simplista hablar de una “derecha religiosa”) como Luis Fernando Camacho. Irmalicia trata al racismo como una fuerza mística y mágica, ignorando a los actores del mundo material que lo perpetúan en una guerra continua contra los pueblos indígenas.

Finalmente, quiero comentar sobre el tema de “indios permitidos”. Que ha habido aliados nativos en la historia es innegable, pero no siempre es este el caso. ¿De dónde saca Irmalicia que los golpistas usaron estos “indios permitidos”? Yo he seguido de cerca lo que sucede en Bolivia desde agosto cuando los indicios de un ataque contra Evo comenzaron, producto del Oslo Freedom Forum de Halvorssen, y no he encontrado a ningún solo indígena que haya participado en el derrocamiento de Evo.