Martes 18 DE Junio DE 2019
Cartas

Estas son las vísperas

Fecha de publicación: 24-05-19

JORGE RIVERA DEL ÁGUILA / DPI 1770 67772 0101

Estados Unidos ve “riesgos” a la libertad de expresión en Guatemala”; “serios peligros”, diría yo. Cuando una candidata es acuerpada por jueces y magistrados en su abusivo intento de bloquear investigaciones legales en su contra y también de amordazar a un medio que pone en evidencia ese y otros delitos suyos; cuando todo lo anterior lo hace tergiversando y retorciendo una ley, es tiempo de encender todas las alarmas. Porque, si la mencionada candidata llegara en mala hora a tener poder, ese medio, y otros medios similares, correrían fácilmente el destino fatal de los medios libres en todas las dictaduras: ser eliminados, ser clausurados. Es lo que comúnmente hacen los presidentes autoritarios e intolerantes. Por pura incapacidad rehuyen el diálogo y la discusión pacífica y constructiva de los problemas nacionales, evitan entrevistas y debates y se convierten en oprobiosos dictadores y tiranos. Un vistazo a Cuba, Venezuela y Nicaragua lo confirma. Se me viene a la memoria aquel análisis de un reporte antiguo de EE. UU. respecto al carácter de la controversial candidata a la que nos referimos. Lo calificó de “abrasivo”. Difícil traducir el término, pero creo que se podría traducir por “cáustico”, lo cual no es nada deseable en alguien que debe representar la unidad nacional. Quien así se desenvuelve es más bien un sembrador de división y de mal ambiente nacional. No seamos descuidados ni perezosos sino proactivos y hasta pasionales, manteniéndonos vigilantes y alerta en la defensa de nuestras libertades y en un rechazo enérgico y terminante a los “retorcedores y tergiversadores de nuestras leyes”, para su propio beneficio, a los representantes de la vieja política, la política de las transas y los negocios bajo la mesa. Últimamente he leído aquella prevención que hacen distinguidos columnistas, de que si así con las vísperas, ¿cómo serán las fiestas? Ahora son las “vísperas”, tiempo aún de prevenir desgracias futuras. Después, ya en las “fiestas” de la dictadura y la corrupción, será demasiado tarde, tiempo de solo lamentar.