Sábado 14 DE Septiembre DE 2019
Cartas

Reconocer a un gran periodista

Fecha de publicación: 22-05-19

LUIS VALLEJO / DPI 2650 50006 0109

No soy chaquetero. Es más, soy parco para reconocer cualidades en las personas, pero cuando uno viene leyendo la prensa escrita desde los tiempos de Clemente Marroquín Rojas y conocido, a través de su calidad humana, a periodistas que han arriesgado su vida y han sido neutralizados, perseguidos e, incluso, asesinados en los momentos más álgidos de la salvaje y violenta política que ha sufrido nuestro país en el transcurso del tiempo, no puede menos que guardar un enorme respeto, admiración y eterno agradecimiento a aquellos que con pluma valiente y una clara visión de la triste historia que arrastra nuestra Patria, se elevan por encima de las amenazas, amedrentamientos, persecuciones, intrigas e intimidaciones. Durante años hemos sabido de todos los actos criminales de los que ha sido objeto el gran periodista Jose Rubén Zamora Marroquín y nos ha dejado estupefacto conocer la dolorosa síntesis de su perseguida vida en la edición del viernes 3 de mayo, La Prensa y el Poder, de este valiente Diario. Y es claro y preciso para definir el quehacer del periodista, del periodismo decente, aquel que no se amilana ni se le arruga la conciencia ni el amor a su gente. A los desposeídos, que seguirán pasando hambre y sufriendo la corrupción e impunidad de los criminales y corruptos que nos gobiernan, con la desesperanza que, en la lotería electorera que se avecina, contaremos con las mismas “joyitas” en el Congreso, los alcaldes ratas en muchos de nuestros sufridos pueblos y, en la Presidencia, la más clientelista, o la más ligada a los milicos o al más oportunista de nuestros, con excepción de un par de enanos, míseros candidatos. Todo está cooptado, harán su agosto los canallas, porque así está diseñada la LEPP. Hemos sabido de las presiones contra elPeriódico, de las francas limitaciones económicas e intimidaciones que han sufrido esos valientes y honestos trabajadores del Diario en los momentos más oscuros de persecución, que han sabido corresponderle al periodista Zamora con información sensible todos los días, denunciando a los cínicos, descarados e hipocritas y desnudando a tanto pícaro en el Peladero dominical. Cuídese usted y los suyos Don Jose Rubén. Cuídese mucho porque lo suyo no es paranoia. Es el costo de no pertenecer al mercantilismo periodístico que, con poquísimas excepciones, pulula en la radio, la televisión y los medios escritos. Nosotros reconocemos que usted es el periodista más grande de los últimos tiempos y esa claridad y valentía tendrán su recompensa en el corazón de los miles de guatemaltecos que le apreciamos.