Jueves 19 DE Septiembre DE 2019
Cartas

¿Qué fue lo que nos pasó?

Fecha de publicación: 14-05-19

CÉSAR LEONEL MEJÍA RODRÍGUEZ/ DPI 1876 03146 0101

Los últimos años han servido para constatar una terrible y pavorosa realidad: Guatemala, nuestro país, cayó en manos de grupos y personas corruptas y criminales sin escrúpulos, que en las últimas décadas han ocupado las posiciones más altas del Gobierno y de los Organismos de Estado. Con las capturas más recientes, de Manuel Baldizón y Mario Estrada en Estados Unidos, el hecho de que hayan recibido protección del Estado desde hace años y que las Direcciones de Inteligencia estatales no hayan advertido a los gobiernos del problema de la penetración del crimen y de la corrupción, solo hace pensar que ellos mismos defienden a los criminales. Y cobra más relevancia por el hecho de que justificaron sacar a la CICIG diciendo que esta abusaba en los casos que llevaba y que ahora sean agencias de seguridad estadounidenses quienes directamente están capturando y persiguiendo a los corruptos y criminales. Y que el propio presidente Jimmy Morales se haya reunido con Estrada pocos días antes de su captura. Pero, ¿qué ha ocurrido para que lleguemos a este grado de descomposición política? La razón de fondo, hay que encontrarla en el tipo de filosofía que se implementó en Guatemala, casi desde su fundación como República y aún antes, desde la época de la Colonia española. Un país visto solo para obtener rentas y beneficios personales a cualquier costo, sin importar el trabajo de la gente, su cultura, sus recursos naturales y su medioambiente. Y a propósito de que los personeros del Gobierno defienden lo que ellos llaman Patria, hay que recordar a Severo Martínez Peláez en su libro La Patria del Criollo. El criollo, entendía por Patria, su patrimonio. Y a ese egoísta concepto caen los corruptos y criminales que hablan de defender la patria: solo defienden su patrimonio criminal, sus rentas corruptas, no a la nación guatemalteca en su conjunto.