Jueves 20 DE Junio DE 2019
Cartas

Las cárceles no son hospitales, ni Los hospitales cárceles

Fecha de publicación: 01-02-19

César Solís Pacheco / DPI 1661 08588 0101

 

En ninguna parte del mundo se contempla que los centros de detención de personas deban tener facilidades propias de un hospital para atender a su población reclusa. Los abogados defensores hacen uso de cualquier estrategia para amedrentar a los juzgadores y exigir condiciones que en las cárceles no pueden existir. En todo el mundo, y Guatemala no es la excepción, hay detenidos con problemas de salud incluyendo convalecientes de infartos cardíacos, diabetes, problemas renales, respiratorios y cualquier otro tipo de padecimiento que son controlados desde esos centros de detención. Todos los días se colocan en el mundo marcapasos, desfibriladores, y se realizan muchos procedimientos, y los pacientes se van a sus casas el mismo día. Los hospitales, asimismo, no pueden convertirse en cárceles pues tampoco fueron diseñados para ello, y esto es cuestión de sentido común. El Inacif es el que por ley debe asesorar en materia médica a los jueces y lo hace bien, pero los médicos tratantes en los hospitales también tienen que cumplir con los principios de la ética y descargar al paciente del hospital cuando este ya no lo necesite.