Martes 18 DE Junio DE 2019
Cartas

Los funcionarios

Fecha de publicación: 04-01-19

RAÚL GARCÍA SALAS HERNÁNDEZ / DPI 1665 66551 1604

Un funcionario es una persona que desempeña un empleo público. Es un trabajador, sin importar el puesto o jerarquía, que cumple funciones específicas en un organismo del Estado. Un servidor público beneficia a otras personas y no genera ganancias privadas directas o indirectas, más allá del salario que pueda ganar por el trabajo contratado o designado, o como consecuencia de una elección ganada libremente en las urnas electorales. Un cargo público deberá otorgarse por capacidad, idoneidad y honradez y en ningún caso debiera designarse o elegirse a un candidato que a pesar de reunir las cualidades anteriores, tenga antecedentes penales o judiciales o juicios pendientes de resolver, para que no haya tachas o impugnaciones posteriores a la elección de un servidor público.

Los funcionarios del Estado deberán obtener única y exclusivamente el sueldo estipulado para la plaza o cargo y no pretender bono 14, aguinaldo ni bonos extraordinarios, mucho menos vacaciones y otras canonjías que se ve o se adivina gozan los que están en la cúpula de gobierno. Debieran ser cargos de honor, con un sueldo acorde a las circunstancias del país y no de los indicadores mundiales, percibir dietas justas y lógicas (cientos y no miles de quetzales por cada reunión, que no debieran exceder de una o dos por mes). Todo lo anterior viene al caso de tanta designación de cargos públicos que a los días están rodeados de tachas, impugnaciones, señalamientos, y una serie de impedimentos para poder ser funcionarios. Reflexionen por favor.