Viernes 24 DE Mayo DE 2019
Cartas

El Presupuesto

Fecha de publicación: 29-11-18

RAÚL GARCÍA SALAS HERNÁNDEZ./ DPI 1665665511604

Anualmente, los guatemaltecos nos vemos enfrentados al mismo tema del Presupuesto Nacional y que siempre termina en lo mismo: subirlo en forma desmedida, un análisis del mismo, no partiendo de 0 y llegar a consensos, comisiones, compromisos o coimas o lo que sea, lo que pasa es que al final se logra el cometido propuesto y con ajustes, transferencias, techos, candados y una serie de recursos por medio de los cuales se autoriza finalmente la cifra deseada o si no se piden nuevas transferencias en el transcurso del año siguiente y de cualquier manera llegamos a lo mismo o sea falta de ejecución en la mayoría de ministerios e instancias gubernamentales. Con una mayoría del gasto invertida en salarios y muy poco en inversión.

¿Tiene arreglo esto? Claro que sí, y es ajustando “el cinturón”, gastando menos de lo que se gana o ingresa, revisando las partidas presupuestarias anteriores, eliminando plazas fantasma, así como asesorías innecesarias. De igual manera estoy seguro que la eliminación de ministerios como el de Ambiente, el de Desarrollo y aún el mismo de Cultura y Deportes (dualidad discutida y sin ninguna simbiosis para navegar juntos), así como de Secretarías y de plazas burocráticas que solo aumentan el gasto público.

La revisión del alquiler de enormes edificios con gran cantidad de plazas burocráticas y sueldos, bonificaciones, no digamos sindicatos y plazas extras, y demás prestaciones que al final significan un gran desembolso, podría significar un enorme ahorro.

Un aspecto fundamental es comprender que Guatemala es un país rico que han empobrecido los corruptos y que podría salir adelante si hubiera una rebaja general de sueldos con control de los gastos superfluos para todos los funcionarios públicos empezando por el Presidente de la República y eliminando los viajes innecesarios así como los vehículos de lujo y blindados que manejan los altos funcionarios y adecuando el gasto al ingreso.