Viernes 21 DE Septiembre DE 2018
Cartas

No es lo mismo “imaginarse que las cosas ocurren, que saberlo con certeza”

Fecha de publicación: 30-08-18
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Marco Tulio García Escobar / DPI 1949929180101

 

Un día viendo en Animal Planet cómo unos leones desgarraban viva a una cría de búfalos, y observando como los demás adultos no hacían nada, me pregunte furiosamente, ¿por qué?, si entre todos podrían acorralar al león y matarlo, pero creo que la respuestas es: instinto de sobrevivencia. Todo ser vivo –incluso los virus– tenemos este instinto, sin el cual la vida no sería posible. Primero protegemos nuestra vida, luego la de nuestra familia, y si se puede, a los ajenos. Sin embargo, cuando el temor a morir es muy grande, nos paralizamos, incluso podemos perder hasta el valor de defendernos. Creo que a la población guatemalteca –desde la Colonia– paulatinamente la han vuelto temerosa, emoción que se ha transmitido a todas las generaciones, por lo que pocas veces el guatemalteco es capaz de defenderse él y a los demás, dejando el poder y manejo de lo que realmente le importa al malvado y avaricioso. Pocas dudas nos quedan de cómo ha actuado mucha gente mala –en todos los ámbitos–para obtener poder de todo tipo, y el porqué mucha gente que pudo haber hecho mucho por este país, no lo hecho, incluso militares honorables y con conciencia moral. Cuando buscamos respuestas, tarde o temprano las obtenemos, porque todo en la vida tiene un “por qué”. No todos los seres humanos hemos evolucionado al mismo ritmo, por eso es que hay gente buena y gente mala, por más que las religiones quieran hacernos creer que somos buenos todos por naturaleza, instintivamente, todos somos capaces de hacer el mal –el instinto animal– lo que nos cambia es la educación, desde el mismo día del nacimiento. Lamentablemente en un país como el nuestro, la educación moral no es pareja, y gente con “instintos criminales” llega al poder, en cualquier ámbito. Ya quisiéramos que la investigación criminal en nuestro país  fuera como la muestran las famosas series de CSI. El problema de Guatemala es cultural, la cultura se transmite de generación a generación, como los genes.

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