Viernes 18 DE Octubre DE 2019
Cartas

Ya no más olvido

Fecha de publicación: 11-07-18

César Leonel Mejía Rodríguez / DPI 1876 03146 0101

 

Se ha conocido que en los últimos meses, más de dos mil niños han sido separados de sus padres en la frontera México-Estados Unidos, quienes emigraron con sus hijos en busca de una vida mejor. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dicho que Estados Unidos no será un campo de migrantes. Y se han endurecido las políticas contra ellos, y al separar a los niños de sus familias, buscan desalentar la migración al país del norte. Una política inhumana nunca vista antes. Aunque Trump firmó una orden ejecutiva que prohíbe separar a las familias migrantes. Pero mientras dicha orden no existió, sin duda traficantes de personas, entre otros, se aprovecharon de la situación. Los niños y los mismos migrantes adultos, han sido víctimas de esas redes mafiosas. Aunque un albergue de Estados Unidos tiene a muchos niños, no serán todos los que están ahí. Los demás son víctimas de trata de personas. Y eso es lo que hay que ver. Y los niños del albergue, tampoco son tratados como niños, sino como prisioneros. El Gobierno de Guatemala tiene que hacer algo para apoyar a los migrantes nacionales. En vez de apoyar a otros países y hacer reconocimientos internacionales contraproducentes, Guatemala debe enfocarse en lo que realmente nos importa: el bienestar de nuestros migrantes y sus familias. El haber desatendido esto por muchos años, es la causa de la actual crisis migratoria. Nadie más velará por los derechos humanos de nuestros migrantes, si no lo hacemos nosotros mismos a través de las instituciones.