Lunes 26 DE Agosto DE 2019
Cartas

No estamos para echar culpas

Fecha de publicación: 15-05-18

Philippe Mulet Fuentes / DPI 1585 71886 0101

¿Qué culpa tenemos de un expayaso Presidente y la forma en que a estos siempre los han puesto ahí? ¿Qué culpa tenemos que grupos se renieguen al cambio?

Toda la culpa pues así ha sido el caso desde la colonización y posindependencia. La culpa por querer crear valor no viendo más que nuestras narices y, sobre todo, a costa de nuestros valores cristianos. Hoy vivimos el síntoma de un sistema que hemos improvisado para lograr objetivos cortoplacistas, sin visión, sin consenso, a la carrera; mal hechos.

Permítanme opinar; todos velamos, y con derecho, a nuestras libertades individuales; sin embargo las hacemos velar “a como dé lugar”, mal habituados a saltarnos los procesos. La sociedad vive en conjunto de nuestras singularidades pero se nos olvida que las leyes protegen los derechos individuales de otros.

 No estamos para echarle la culpa a los demás, hay que tomar responsabilidad de nuestras acciones. Si las calles están llenas de basura, los ríos secos y contaminados, hospitales desabastecidos, caminos mal bacheados, escuelas paupérrimas y el fisco sin un len; es por nuestros malos hábitos. Es nuestro deber reemplazar esos hábitos y retomar los espacios, para hacer las cosas como se debe, bien hechas.

 Desafortunadamente a cachetadas estamos entendiendo que hay que tener un orden, una visión, y Dios quiera, un líder que nos inspire a mejorarnos con nuestro propio esfuerzo. Desde las alcantarillas de nuestras casas a las leyes en el Congreso, se debe pensar a futuro y no al momento, a rehacer y no a chapucear, a trabajar, felices y con la frente en alto, por una mejor Guatemala.

 Tenemos un país bello, repleto de recursos, nos queda a nosotros trabajarlos como se debe. Nosotros demos el ejemplo en casa, en el trabajo y en la comunidad.

 El ideal lo llevamos inherentemente dentro, evite la holgazanería, trabaje, sude, apoye, participe, juegue limpio y así ¡solo así! ¡Ganamos todos!