Sábado 24 DE Agosto DE 2019
Cartas

Cambio de lentes y otros

Fecha de publicación: 30-01-18

Jorge Rivera del Águila / DPI 1770 67772 0101

 

El cambio de lentes de don Jimmy ha puesto de relieve esa acción, al lado de un conjunto de otros variados gastos personales que la SAAS le cubre con dinero público. Cambiar los lentes en una persona que utiliza su propio dinero no tiene mayor importancia. Pero cuando una reparación y dos pares de lentes llegan a la astronómica suma de 67 mil quetzales desviados o distraídos de nuestros impuestos, eso ya causa un explicable escándalo e indignación. Ese y todos los demás gastos son claramente excesivos, exorbitantes, desmedidos, desproporcionados. ¿Por qué? Simplemente porque “ya que no nos cuesta hagámoslo fiesta”.

 

El cambio de lentes es algo muy personal, el usuario toma en cuenta marca, precio, modelo, estilo, forma, tamaño, peso, color y demás, tanto de la montura como de los lentes en sí. No es, como le dijo el mandatario a la prensa: me presentaron esos lentes y no los podía rechazar.

 

Sobre los carísimos masajes el titular de la SAAS primero dice que no fueron placenteros o relajantes y después asegura que fueron por algún padecimiento del nervio ciático y cumpliendo una prescripción médica. Confunde más que aclarar, como aquello del portavoz don Heinz, quien primero dijo que el sueñito no había sido tal sino meditación y después que había sido por cansancio del mucho trabajo. Me gustó la observación de un comentarista en la tele: por una invitación de un embajador a jugar tenis, don Jimmy no tenía que aparecerse vestido como si fuera Roger Federer.