Lunes 12 DE Noviembre DE 2018
Cartas

Den marcha atrás en la consulta sobre Belice

Fecha de publicación: 17-01-18
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César Leonel Mejía Rodríguez / DPI 1876 03146 0101

 

El Congreso de la República emitió un decreto por medio del cual llama al Tribunal Supremo Electoral a que convoque a una consulta popular sobre el diferendo territorial de Guatemala con Belice. Esto cuenta con la aprobación del gobierno central, a instancias de personas como el embajador de Guatemala en el Reino Unido, Acisclo Valladares Molina, entre otros. Y la consulta se ha programado para el mes de abril de 2018. No habría ningún problema, si por ejemplo, Guatemala llamara a consulta sobre un acuerdo definitivo que alcanzó con Belice. Pero no hay ningún acuerdo definitivo, y la consulta solo es para que Guatemala vaya a la Corte Internacional de Justicia a dilucidar la situación con el vecino país caribeño. O sea, solo se nos está consultando a los guatemaltecos sobre algo cuyo resultado es totalmente incierto. Y Belice ni siquiera tiene pensado realizar la consulta entre sus ciudadanos ni en el corto ni mediano plazo. Por ello, no hay ninguna reciprocidad y sobre todo, ir a La Haya sobre algo que no se tiene certeza alguna. Guatemala, tras el incumplimiento británico sobre una cláusula de construir una carretera, en el Tratado de límites que se firmó con Gran Bretaña en 1859 sobre Honduras Británica, hoy Belice, es que basa su reclamo en una importante porción de territorio beliceño, del río Sibún al río Sarstún y reclama también las islas de los Cayos de Belice en el mar Caribe. Pero las autoridades guatemaltecas, creen solo en el Derecho positivo como lo dice nuestra Constitución Política, pero parecen no entender que el Derecho Internacional es sobre todo, alta política, y funciona de una manera totalmente distinta al Derecho nacional. Guatemala con el tratado de límites de 1859 reconoció la presencia británica en Belice, país que proclamó su Independencia en 1981 y la misma Guatemala reconoció a Belice en 1991. Por lo tanto, Belice ya es un Estado nacional como cualquier otro, reconocido en el mundo entero y ya no se puede hacerlo desaparecer. Una vez un Estado nace a la vida internacional, ya no puede absorberlo ni desaparecerlo otro Estado, ni siquiera una potencia. Y más aún con el reconocimiento de Guatemala a Jerusalén como capital de Israel, Guatemala no está en la mejor posición de reclamar territorio continental, insular o marítimo a Belice. Y al ir así a La Haya, solo nos arriesgamos a cualquier resultado incierto. Por eso, es mejor que el Congreso y el Gobierno retiren la consulta popular sobre Belice, y que solo se patrulle la frontera con Petén, hasta que pueda encontrarse una solución definitiva con el vecino país.

 

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